
Acapulco, Guerrero, a 26 de diciembre de 2025.- El oficial del equipo de justicia fiscal de la organización Oxfam México, Emilio del Río Castro, dijo que “Guerrero es un muy buen ejemplo de cómo hay un modelo económico que beneficia a muy pocos a costa del resto. Salarios mal pagados, explotación laboral y además una baja garantía de derechos, que tiene que ver con un bajo nivel de ingresos públicos”.
Del Río Castro fue consultado a raíz de la disparidad en la entidad entre la reducción de la pobreza y el aumento de carencias sociales, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicados en agosto pasado, donde el porcentaje de la población en pobreza bajó de 66.4 a 58.1 por ciento entre 2020 y 2024, es decir, de 2 millones 363 mil 200 a 2 millones 92 mil 600 de habitantes.
A la par, aumentaron las carencias en los servicios de salud, de 33.5 a 38.9 por ciento; de rezago educativo, de 26.6 a 28.3 por ciento, y de carencia por calidad y espacios de la vivienda, de 25.9 a 26.1 por ciento.
En general, el país también tuvo una reducción de pobreza de 43.9 a 29.6 por ciento, y un aumento en la carencia de salud de 28.2 a 34.2 por ciento, así como un estancamiento en el rezago educativo, de 19.2 a 18.6 puntos.
“No hay dinero suficiente para los gobiernos locales y el federal, como para poder garantizar al día de hoy todos los derechos de la población”, sostuvo Emilio del Río Castro, uno de los autores del informe ¿Derechos o privilegios? Una mirada a la ENIGH 2024 desde las desigualdades, que publicó Oxfam México y el Instituto de Estudios sobre Desigualdad (Indesig) a raíz de los datos de Inegi.
Se le mencionó que más del 95 por ciento del presupuesto de Guerrero proviene de la federación, pese a la presencia de grandes mineras que extraen oro del país, por ejemplo, Torex Gold en Limón-Guajes y Media Luna, donde tiene la mayor producción del mineral en el país.
Del Río Castro dijo que “va de la mano” la acumulación extrema de los recursos y la baja recaudación fiscal en el país y en los estados, que Guerrero no es la excepción.
“Que haya pocos recursos y que se recauden de una manera tan regresiva, que no queramos disuadir o contrarrestar los poderes económicos tan grandes, se ve reflejado en que no hay dinero suficiente para que la población tenga sus derechos garantizados”.
Oxfam México ha insistido en una reforma fiscal progresiva y profunda, “progresiva en el sentido de que contribuyan más quienes más tienen, no solamente personas sino también empresas; pero también que se invierta donde más se necesita”, expuso el oficial del equipo de justicia fiscal.
Dijo que para entender la reducción de la pobreza en el país, incluido Guerrero, se debe aceptar que ha disminuido la pobreza por ingresos gracias a la política salarial federal de aumentar el salario mínimo y a las “políticas sociales que están basadas en transferencias en dinero”.
La reducción de la pobreza debe ser celebrada, sin embargo, acotó el especialista de Oxfam México: “Tenemos que entender qué es lo que está pasando con todo lo que no tiene que ver con ingresos, y es que tiene que ver con la garantía de derechos sociales: salud, seguridad social, calidad y espacio de vivienda, los servicios básicos que tienen las viviendas, y la alimentación”.
Al igual que en Guerrero, en el país las carencias sociales han aumentado o se han mantenido igual por la desigualdad que impera, “no solamente hay que fijarnos en esta población, que está empobrecida, sino que también tenemos que aprender que hay gente que está siendo sumamente beneficiada por cómo están funcionando las cosas hoy”.
Del Río Castro subrayó la importancia de ampliar la discusión sobre ingresos y derechos, porque la gente utiliza su dinero para pagar servicios privados en salud, entonces “tenemos que hablar de garantía de derechos y cómo es qué, de nuevo, hoy en día el modelo como tal está beneficiando a muy pocos a costa del resto”.
En todo el país, el uno por ciento de la población concentra el 35 por ciento de todos los ingresos, “la política social, si bien va por muy bien camino, todavía falta este otro paso, que es entender que la reducción de las desigualdades va por este lado de garantizar derechos”.
Retomó el informe que publicó la organización en enero pasado, en el que se coloca al turismo dentro de los tres sectores económicos que exponen la desigualdad, el turismo “no beneficia a nadie, no solamente es en Acapulco, sino que también es en Cancún”, debido a los largos trayectos, las jornadas laborales largas y sueldos estancados, entre otras consecuencias.
Ramón Gracida Gómez / Foto: Facebook Oxfam México


