
Dice el subdirector de Salud estatal, Héctor Alejandro Catalán Cuevas, que la enfermedad, que afecta pies, manos y boca, es común y ha aumentado en guarderías de esa ciudad, pero ya apareció en Chilpancingo, con cuatro casos, y también hay infantes afectados en Acapulco
Acapulco, Guerrero, 6 de junio de 2025. El subdirector de Salud Pública estatal, Héctor Alejandro Catalán Cuevas, reconoció que la enfermedad de pie-mano-boca ha aumentado en algunas guarderías, sin poder precisar el número de casos, pero explicó que el virus coxsackie es común y tiene un comportamiento estacional. Dijo que se investigará y se hará un cerco epidemiológico por los contagios en jardínes de niños de Chilapa, aunque no habían sido reportados oficialmente a la dependencia, e informó que en Chilpancingo el 21 de mayo se notificaron cuatro casos en el preescolar Rubén Mora.
El funcionario de la Secretaría de Salud fue consultado vía telefónica luego de la suspensión de clases en tres jardines de niños de Chilapa por el virus y la declaración de la presidenta del Colegio de Pediatría del Estado de Guerrero, Ingrid Urióstegui Gutiérrez, de que en Acapulco también ha habido un incremento en los contagios, publicadas ayer en El Sur.
“Se ha aumentado un poquito algunos casos en algunas guarderías que sabemos, sin embargo, estos tienen que ser notificados de manera directa a las Unidades de Salud para hacer una evaluacion y en conjunto con las Jurisdicciones Sanitarias”, afirmó e indicó que es muy importante la valoración de un médico, diferenciar quienes están contagiados y si tienen síntomas.
Explicó que no tenía una notificación sobre los casos en Chilapa, que el Sistema de Monitoreo de Vigilancia Epidemiológica nacional no los contabiliza por no ser una enfermedad de interés sanitario, que sí preocupa porque ocurre en las escuelas y la dependencia estatal está obligada a evaluar brotes y llevar un control, pero que no todos los planteles hacen la notificación ni los niños llegan a las Unidades de Salud, los médicos particulares no reportan y cuando las mamás saben qué enfermedad es les dan paracetamol, los mantienen en casa, “se quita en 10 días y no pasó nada”, lo que causa “una brecha” en la recolección de datos.
Dijo que se tienen casos reportados en años anteriores y desde enero, pero no podía precisar el dato exacto de coxsackie porque en total suman unos 36 niños con diversas enfermedades catalogadas como exantemáticas (con erupción cutánea), entre ellos los cinco casos de sarampión que hay en la región de la Montaña, donde un paciente es adulto.
“Cuando hay un brote, digámoslo, o que aparezca un caso en una guardería o en una escuela, lo que nosotros hacemos es que esos niños se tienen que evaluar, aquí no se suspenden clases ni cierran las escuelas, eso ya es algo extremo que hace la institución educativa”, y recordó que los cierres sólo se dan en situaciones críticas como en la pandemia de Covid-19.
Catalán Cuevas afirmó que es un virus común que tiene un comportamiento estacional en primavera, verano y otoño por los cambios tropicales, de calor y humedad, que es “habitual” en guarderías y asilos, está en el ambiente, se replica en la garganta, se expulsa al defecar o por la boca.
Añadió que, si no hay medidas adecuadas de prevención o higiénico-sanitarias, con un caso se pueden desencadenar varios y tardan hasta cinco o seis días en aparecer los síntomas que son fiebre, dolor de garganta y lesiones de la piel en boca, manos y pies, y subrayó que si aparecen en otras partes del cuerpo se está confundiendo con varicela o alguna otra enfermedad dermatológica.
Dijo que las medidas de prevención son interrumpir la cadena de transmisión fortaleciendo la higiene, el cuidado y manejo adecuado cuando se cambian los pañales en las guarderías, la limpieza de manos al comer, además de ambiental en los planteles donde hay niños menores de 5 años que tocan y se llevan a la boca juguetes, utensilios y superficies que deben tener una desinfección diaria, sin importar si hay o no un brote.
Acentuó la importancia de que las madres y las familias de los niños también tengan los cuidados adecuados para proteger la salud de los menores ante esta y otras enfermedades.
Texto: Yee Trujillo


