
Ciudad de México, 5 de diciembre de 2024.- La oralidad constituye nuestra primera patria, aseveró el escritor mozambiqueño Mia Couto, Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, durante la charla que sostuvo este jueves con estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM.
“Esa primera patria, en un sentido ontológico, fue la que nos formó: somos lo que somos porque empezamos a organizar el mundo a través de la escucha”, subrayó el autor de Tierra sonámbula en el Aula Magna de la institución que festeja su centenario.
La tradición de contar historias, enfatizó el también poeta y cronista, no la forjaron los griegos, tampoco los romanos ni los sumerios. Comenzó cientos, miles de años atrás, aunque somos proclives, dijo, a cometer historicidio y eliminar aquello que éramos.
Biólogo de profesión, Couto práctica una escucha atenta a los matices de la lengua.
Lo hace, por ejemplo, en los poblados que ha visitado como biólogo y dónde se hablan lenguas indígenas, además del portugués, relató el autor mozambiqueño más traducido, y primer autor africano en recibir el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances.
“En estos lugares me interesa preguntar cómo se dicen cosas que para mí serían dichas de una manera universal, como naturaleza, y verifico que no hay palabra en esas lenguas de mozambique para decir naturaleza, medio ambiente, futuro, y muchas veces para decir Dios, de manera singular, y esa imposibilidad de traducción es lo que más me entusiasma”.
No hay palabras para designar naturaleza porque los pobladores viven en ella, no precisan distinguirla ni tampoco nombrar la muerte, explicó el narrador, interesado en visitar esas cosmovisiones y conocerlas sin folclorizar.
“Y expandir los límites me alimenta como ser humano, antes que como escritor”, puntualizó Couto, y expresó su interés en la literatura del mexicano Juan Rulfo, precisamente por su capacidad de transitar fronteras entre vivos y muertos o entre pasado y presente.
Emiliano Becerril, editor de Elefanta, señaló el interés de este sello por publicar literatura africana, pues al igual que la de América Latina recurre a la lengua del colonizador –portugués y español, respectivamente–, pero abreva de los diversos idiomas que prevalecen en los respectivos territorios.
“Esas lenguas (las dominantes) están alimentadas por idiomas locales y no solo alimentadas lingüísticamente sino espiritual y ontológicamente. Nuestro idioma español, como el portugués, está ontológicamente alimentado por un conocimiento que no es occidental. Por eso me gusta la literatura de Couto, porque él logra conectar con esas tradiciones orales y esas cosmogonías”, anotó Becerril.
Luisa Fernandes, agregada de Cooperación y Cultura de la Embajada de Portugal, recordó que Couto escribe, primero, como ciudadano y luego como autor, y así lo ha expresado:
“Escribo como ciudadano y luego como escritor literario en un país donde contar historias es muy importante para la cultura”.
También acompañaron a Couto Mary Frances Teresa Rodríguez Van Gort, directora de la FFyL; Alma Delia Miranda Aguilar, titular de la Cátedra Extraordinaria José Saramago, y Bruno Velázquez Delgado, director de la Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes.
El sábado se presentará el escritor en la librería Gandhi de Miguel Ángel de Quevedo a las 13:00 horas.
Texto e imagen: Agencia Reforma


