
Son negocios de dos a tres estrellas, que tienen poco más de mil cuartos y que han cerrado en los últimos tres años por problemas económicos, con-flictos legales, por laudos o herencias y la pandemia de Covid-19
Acapulco, Guerrero, 16 de noviembre de 2024. En las zonas de la bahía de Acapulco, en especial la Tradicional, hay al menos 19 hoteles de dos a tres estrellas abandonados, que tienen poco más de mil cuartos de hotel y que han cerrado en los últimos tres años por problemas económicos, conflictos legales, por laudos o herencias, y la pandemia.
Algunos de los inmuebles están completamente en ruinas, como el hotel San Souci, considerado el primer hotel “de ambiente” como se le decía en aquellos años a la comunidad gay, que estuvo funcionando de 1957-1990, frente a Playa La Angosta, desde donde sólo se ven algunas columnas del extinto hotel.
Uno de los hoteles distintivos de playa Caleta es el hotel del mismo nombre, con sus 262 habitaciones, que desde la playa se le puede ver con algunos ventanales rotos, sin puertas, y como un edificio viejo. El inmueble operó de 1950 a 2016 y cerró debido al quebranto financiero que enfrentó, luego de albergar a la extinta Policía Federal y la falta de pago de 25 millones de pesos del gobierno federal.
El hotel Boca Chica, icono de la zona tradicional, cerró sus operaciones en 2020, luego de la última remodelación de sus 36 habitaciones en 2012, ante la falta de visitantes, provocada por la pandemia.
En la parte alta de la zona de la Condesa está el hotel Panoramic, con 200 habitaciones, que está en el abandono. El color amarillo de la emblemática hotelería poco a poco se ha sido mimetizado con el cemento de las paredes.
En las zonas Tradicional y Dorada hay otros grandes hoteles que han cerrado en los últimos 30 años, algunos de los que no se tienen registro de cuántas habitaciones tenían, y otros que han sido convertidos en condominios, como el Las Américas, en el fraccionamiento Las Playas.
Algunos hoteles, con más de cien habitaciones, que han cerrado son Hotel Dolphyn, con 277 cuartos; hotel Degante, con 146; hotel Nao, 120; además de otros con menor capacidad, como el Hotel Playa Honda, de 95 habitaciones; hotel Los Pericos, 54 habitaciones; hotel San Francisco, de 33 cuartos; el hotel Capri, 27 cuartos, y el hotel Mónaco, 37 habitaciones.
Además de los hoteles Verano Beat, hotel Alpha Inn, Balcones del Mar, Cantamar, Club Deportivo y el hotel Damaris, ubicado a un costado del hotel Krystal, sobre la Costera. Ahora, el edificio de 13 pisos es usado por los vendedores de artesanías que están en el acceso de la playa El Morro.
Sumando los cuartos de los hoteles con registro, da un total de mil habitaciones, pero son más. Incluso, ni los propios dirigentes de las asociaciones de hoteles y restaurantes de la zona Tradicional, tienen datos de las habitaciones totales de cada inmueble.
Pero hay otros hoteles, que no han desaparecido, pero ante la falta de visitantes han optado por rentar las habitaciones para familias con estancias prolongadas en Acapulco, y para oficinas, como el hotel Oviedo, ubicado cerca del zócalo, que tenía 50 habitaciones. Ahora, muchas de estas habitadas permanentemente o convertidas en oficinas y locales comerciales.
El presidente de la Canaco-Servytur de Acapulco, Alejandro Martínez Sidney, indicó que en la zona tradicional hay otros dos inmuebles que están abandonados, se trata de el Mágico Mundo Marino, ubicado en el islote de Caleta, y Caletilla, y la plaza de toros Caletilla.
Además de otros inmuebles, ubicados en la avenida Costera, que están completamente abandonados, como el edificio ubicado frente a la Condesa esquina con calle El Morro; un edificio que está a un costado del edificio de Finanzas de Costa Azul; un edificio amarillo que está en la calle Alemania, entrando a playa el Morro, por la zona de bares ubicada frente a Galerías Acapulco.
Durante las audiencias públicas que realizó el subsecretario de Turismo federal , Sebastián Ramírez Mendoza, en el hotel Amares, los empresarios del sector hotelero local plantearon que se haga un análisis del estatus legal de los inmuebles, para el rescate de estos inmuebles, a través de un fideicomiso de inversionistas y poder recuperar los cuartos de hotel para atraer más visitantes a la zona tradicional.
Indicaron que muchos de estos cerraron debido a crisis económicas que han enfrentado, laudos laborales o están en conflictos por herencias.
Texto: Jacob Morales Antonio/ Foto: Jesús Trigo


