
Acapulco, Guerrero, a 27 de enero de 2026.- En el mar cada día hay menos peces por la depredación del hombre y la pesca con grandes redes de los barcos camaroneros, y de pequeños pescadores que atrapan incluso a los peces que apenas se desarrollan, alertó el pescador de cuerda Joaquín Roque.
Este lunes se conmemoró el Día Mundial del Pescador, un oficio que no es retribuido, dice el hombre de 72 años, quien desde los 6 años inició su aventura y una vida en la playa, donde después se sumó a la Unión de Pescadores General de la Playa Hornitos.
Bajo la sombra de los árboles en la playa Dominguillo, el pescador dice que enfrentan muchas dificultades, una de las principales es que no tienen un salario ni prestaciones de ley ni seguridad social. Además el precio de lo que pescan se lo imponen los grandes compradores en el mercado.
Contó dos de sus anécdotas más difíciles, cuando se quedó en alta mar. En la primera ocasión, hace 7 años, con nueve días a la deriva en alta mar, y hace 5 años, cuando estuvo por 19 días. Esta última vez fue cuando la vida lo puso a prueba con otros dos compañeros, y donde la sangre de un cazón y una tortuga se convirtieron en el agua para poder sobrevivir.
El conocimiento de las corrientes marítimas, y una improvisada vela que colocó en su pequeña embarcación, salvó su vida y fue como el viento lo acercó a la costa, en las cercanías de Copala.
En su trayectoria, el pescador indicó que cada año hay menos peces en el mar, y consideró que esta situación se debe a la pesca de grandes embarcaciones de camaroneros con redes, y también de las pequeñas embarcaciones que hacen la pesca en las inmediaciones de la bahía de Acapulco.
En su caso, dice que junto a sus otros dos compañeros lo hacen con cuerda que lanzan al mar con su anzuelo, para atrapar peces grandes como tiburón, cazón, pargo, boba y a veces pez vela. Por ocho días en altamar llegan a atrapar unos 200 kilos de pescados, los que traen a vender a Acapulco y donde las pescaderías les imponen el precio.
El hombre dijo que muchas veces esto no genera ganancias, ni lo que representa salir a pescar hasta 100 millas mar adentro por una semana, donde por cada viaje gastan en promedio, unos 7 mil pesos en provisiones, hielo y combustible. Cuando la pesca es buena la ganancia es apenas 500 pesos.
El pescador indicó que lo que se genera de ganancia apenas alcanza para sostener a la familia y para las contribuciones de los permisos, cursos, e impuestos que se tienen que pagar en la Capitanía de Puerto y ante la Zona Federal Marítimo Terrestre por la concesión.
El señor Joaquín Roque también reprochó que no todos los verdaderos pescadores reciben apoyo del gobierno federal, y muchas veces obedece a intereses de los líderes de las asociaciones.
Jacob Morales Antonio / Foto: Carlos Carbajal


