2 agosto,2018 1:19 pm

Héroes y dudas en el accidente aéreo de Durango (videos)

Texto: DPA/ EFE/ Foto. Cuartoscuro

Para muchos el piloto fue el gran héroe que evitó una tragedia en el accidente de avión del martes en México, que tuvo lugar a las 15:47 horas. Pero muchas incógnitas envuelven todavía al “milagro de Durango”, en el que 103 pasajeros y tripulantes sobrevivieron.
¿Cuánto se elevó el avión de Aeroméxico en el despegue, antes de golpear en tierra y empezar una carrera loca por más de 300 metros en terreno irregular? ¿Hubo viento tan fuerte como para desestabilizarlo?
¿Por qué se le permitió el despegue del aeropuerto de Durango, si algunos relatos e imágenes de video atribuidas a esa tarde describen una tormenta feroz con viento y granizo?
Y esa tormenta, ¿fue más grave que otras en las que los aviones despegan sin problemas? ¿Por qué el cielo entonces se ve en partes despejado mientras el avión se consume en las llamas? ¿Fue el piloto el héroe o hubo algún error humano?
Las respuestas tardarán todavía un poco en llegar porque las investigaciones están en proceso. El director de Aeroméxico, Andrés Conesa, dijo que podrían pasar meses hasta que se tenga el rompecabezas completo.
Sin embargo, las piezas están ya sobre la mesa. Las cajas negras con conversaciones de vuelo y datos técnicos han sido recuperadas. El piloto está consciente después de ser intervenido por una contusión de médula espinal. Los pasajeros han dado sus testimonios.
El piloto Carlos Galván, que tiene 38 años y obtuvo su cédula profesional en 2011 según medios mexicanos, fue uno de los 22 heridos -ninguno en riesgo de muerte- que permanecían hospitalizados después del accidente.
Carlos Galván, piloto del avión de Aeroméxico, vuelo 2431, accidentado en Durango

Sus lesiones en la espalda fueron delicadas, pero se ha descartado prácticamente que vaya a perder movilidad.
“Afortunadamente se está recuperando el paciente de forma adecuada”, dijo hoy el director del Hospital General 450 de Durango, Artemio Ortega, al medio mexicano Radio Fórmula. “Él relata su experiencia traumática en este evento con bastante precisión”.
Los elogios a la tripulación del avión -formada por el piloto, el copiloto y dos azafatas- han sido unánimes. Sobre todo por la forma rápida en que se hizo la evacuación de los 99 pasajeros, entre ellos 11 niños.
“Muchos de los pasajeros que estaban en esta aeronave nos refieren que la tripulación, las cuatro personas que venían de tripulación a bordo, hicieron un gran trabajo”, dijo el director general de Protección Civil, Ricardo de la Cruz.
Un pasajero graba el momento exacto de la caída del avión
https://twitter.com/thenamesashleyy/status/1024555430331133952
Un factor que fue clave es que el avión quedó en posición horizontal. La calcinación de la aeronave que se ve en imágenes se dio cuando los pasajeros ya habían salido entre el humo.
Las autoridades han sido cautas. No descartan que haya habido algún error en el proceso de despegue, más allá de las condiciones meteorológicas.
“No se puede descartar nada, el error humano por supuesto está en la agenda y habrá que analizarlo”, dijo el ministro de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza.
“No hay que olvidar que muchísimos vuelos del mundo despegan en momentos de lluvia, neblina. Hay equipos muy modernos para tener certeza”, señaló.
Los pilotos deben recibir autorización de la torre de control. Y estas a su vez se basan en el visto bueno de los Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano, que determinan si hay condiciones para el despegue. Después entra en juego el criterio del piloto, que toma la determinación final.
Para el presidente del Colegio de Pilotos Aviadores de México, Heriberto Salazar, hay que esperar antes de sacar conclusiones, como expresó en una entrevista al diario El Heraldo de México.
“No podemos colgarle medallas a nadie hasta saber cuáles fueron las razones porque las que el avión se accidentó”, advirtió.
Un pasajero graba el momento exacto de la caída del avión

Español relata su experiencia al sobrevivir al “milagro de Durango”
José Manuel Pulgar Hidalgo, sobreviviente del accidente aéreo en Durango, sabe lo que es vivir en peligro ya que su vida transcurre en las entrañas de la mina Hunosa, ubicada en su natal Asturias, en el norte de España.
Este sería su destino cuando este martes 31 de julio llegó al Aeropuerto Internacional Guadalupe Victoria de Durango para tomar el vuelo 2431 de la línea Aeroméxico con destino a Ciudad de México, donde haría la conexión a su país.
El avión hizo la maniobra de despegue en condiciones climáticas adversas y se accidentó en la orilla exterior del aeropuerto pero de forma milagrosa sus 103 ocupantes -99 pasajeros y 4 tripulantes- sobrevivieron, no obstante casi todos con lesiones diversas.
Postrado en una cama del Hospital Militar del Campo de Batalla 5 de Mayo de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena), Pulgar, de 42 años, narra a la agencia de noticias Efe que el vuelo pintaba para ser puntual.
Pocos minutos pasadas las tres de la tarde hora local (20:00 GMT) tomó el asiento 7B, al lado de una mujer mayor con quien comenzó a conversar ya que por delante tenía un vuelo de una hora con 50 minutos con rumbo a la Ciudad de México.
“Iba todo puntual, todo correcto, apenas comenzaba a llover, no se veía un diluvio, pero luego me explicaron que se juntaron dos tormentas y hubo un viento arrachado”, narra Pulgar mientras se queja de un dolor en el costado izquierdo.
Recuerda que cuando el avión despegó, sintió un primer golpe muy leve, después uno más fuerte y un tercero que fue el que causó que todas las maletas se salieran de los compartimentos y que la aeronave, un Embraer 109 con 10 años de antigüedad, comenzara a “desarmarse”.
Señala que al mismo tiempo que veía que el avión ya se deslizaba sobre el terreno, comenzó a sentir calor en la espalda y después se dio cuenta que había fuego, motivo por el cual de inmediato ubicó una salida y se desabrochó el cinturón para intentar salir.
No obstante, Pulgar explicó a Efe que ya cuando estaba en la puerta del avión, “algo” le dijo que tenía que volver por su compañera de asiento, quien era una persona mayor y no podía salir por sí misma.
Pulgar llegó a Durango, México, el 26 de junio para asistir a la boda del hermano de su esposa Fabiola Gómez Romero, una duranguense de 37 años, quien ahora “anda corre y corre” (a las prisas) para realizar los trámites ante la aerolínea y la embajada.
El asturiano explica que viajaba solo de regreso a España porque este 1 de agosto tenía que presentarse en su trabajo, “pues las vacaciones habían terminado”.
En México se quedaban unos días más su esposa Fabiola Gómez y sus dos hijos, uno de cuatro y otro de ocho años de edad, ya que están de vacaciones en el colegio y volverán a clases en el próximo mes de septiembre.
Sus dos hijos todavía no saben que su padre, aparte de sobrevivir al accidente, ayudó a una anciana y a otro hombre a sacar a sus hijos y su esposa.
“Tal vez el hecho de ver a los niños y recordar que tengo hijos me hizo ayudarlo”, comenta.
Pulgar dice que no sabe cuándo le van a dar de alta porque si bien sus lesiones son leves, los militares que lo atienden “como rey” le aseguran que debe estar todavía en observación.
Ahora Pulgar espera recuperarse para regresar a España, a Asturias, donde el trabajo lo espera, pero el solo hecho de pensar en el despegue del avión le da pánico, pero sabe que lo tiene que superar porque no se puede quedar en Durango.
Además de este asturiano, una veintena de personas se mantiene bajo cuidado médico por las lesiones sufridas en el accidente de este 31 de julio y el resto ha recibido ya el alta, explicaron las autoridades.
Un pasajero graba el momento exacto de la caída del avión
https://twitter.com/letitbepal/status/1024745094782640135
Relatos de pasajeros tras el accidente
https://twitter.com/15minutosnews/status/1025078778421276672