23 octubre,2017 6:43 am

Hija de activista asesinada dice a nobeles de Paz que la lucha ambiental sigue en Honduras

Tegucigalpa, Honduras, 23 de octubre de 2017.- Berta Zúniga, una hija de la ambientalista hondureña Berta Cáceres aseguró a las Premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi (Irán) y Tawakkol Karman (Yemen) que la lucha por la defensa del medioambiente en Honduras sigue, lo mismo que la exigencia del esclarecimiento del asesinado de su madre en 2016.

Así lo indicó ayer a la agencia Efe Berta Zúniga durante el acompañamiento a las dos premios Nobel de la Paz, que el sábado iniciaron una visita al occidente de Honduras para conocer las comunidades de la etnia lenca donde operaba el proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca, al que su madre se oponía.

“Ellas -Ebadi y Kerman- vienen a apoyar la lucha en defensa de los territorios, de la naturaleza, de los pueblos que obviamente luchamos por vivir en paz, en armonía, con la felicidad que merecemos, libres de amenazas, de proyectos de muerte”, dijo Zúniga.

Berta Cáceres, quien además era la coordinadora general del Consejo de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), fue asesinada el 3 de marzo de 2016 y hasta ahora su muerte no ha sido esclarecida, aunque por el caso hay siete personas en prisión.

Ebadi y Karman, acompañadas de la hija de Berta Cáceres, ambientalistas, defensores de derechos humanos y pobladores lencas, entre otros, se reunieron el sábado en la comunidad occidental de El Roble, en ruta hacia el río Gualcarque, que defendía la ambientalista asesinada.

Zúniga subrayó que la visita de las premiadas con el Nobel de la Paz es una de las muchas importantes que han recibido en ayuda al COPINH, a la lucha de su coordinadora contra el proyecto Agua Zarca y para que se capture a los autores intelectuales del asesinato de Berta Cáceres.

“Hemos querido transmitirles que aquí continúa la lucha y la resistencia, pero que también continúan las comunidades del pueblo lenca (…) por la liberación del río Gualcarque”, añadió.

Zúniga considera que el caso del asesinato de su madre “es un proceso con muchas irregularidades, que camina hacia la impunidad, que se ha querido disfrazar con la captura de los autores materiales”.

“Pero seguimos exigiendo la captura de los autores intelectuales, que son los que planificaron, persiguieron, planearon el asesinato en contra de nuestra coordinadora general y también por el intento de asesinato de nuestro compañero Gustavo Castro y por destruir la lucha del pueblo lenca”, acotó.

Castro es un ambientalista mexicano que era huésped de Berta Cáceres el día que fue asesinada en su casa, en la ciudad de La Esperanza, departamento de Intibucá, en el occidente de Honduras.

La Nobel iraní agradeció a Zúniga, el sábado, en El Roble, la hospitalidad dispensada y por hacer “que la memoria de su madre siempre esté viva entre nosotros”.

“Hemos venido aquí por un viaje organizado por la organización Mujeres Nobeles por la Paz, es una iniciativa cuyo principal objetivo es la defensa de activistas de derechos humanos y especialmente de las personas que dedican su vida para la protección del ser humano”, expresó Ebadi.

Por su parte, Karman indicó que han venido a Honduras “para apoyar a todos los que tratan de defender los derechos humanos, el derecho de las personas a una vida que tenga justicia y todos sus derechos”.

“Dentro de los diferentes derechos para la persona, como el derecho de la libertad y de la justicia, también está el derecho a vivir en un ambiente limpio y que puede estar aquí sin problemas”, enfatizó.

Karman también solicitó que se haga justicia en el caso de Berta Cáceres y que los criminales que la asesinaron paguen en la cárcel.

Nota y foto: EFE. En la imagen, Berta Zúniga, hija de la asesinada defensora hondureña de derechos humanos Berta Cáceres.