
Aunque encargados consideraron que el actual periodo vacacional no es malo, para ellos no se recauda lo suficiente para el pago de deudas y sobrellevar los meses de baja ocupación
Acapulco, Guerrero, 6 de agosto 2019. Cerrar algunas semanas al año, reducir el número de trabajadores y buscar alternativas como ofrecer los cuartos en renta, son algunas acciones a las que recurren propietarios y gerentes de hoteles de la zona Tradicional de Acapulco para seguir operando.
En la zona por lo menos siete de esos hoteles, con más de 50 años, están en venta.
Aunque no para todos es un mal periodo vacacional, los hoteleros coincidieron en que no es suficiente lo recaudado para el pago de deudas y sobrellevar los meses de baja ocupación.
Entre las peticiones que hicieron los hoteleros de la zona Tradicional están la modificación del sentido de algunas calles para que puedan moverse los autobuses de turismo, que son sus principales clientes, pues les cancelan por la falta de accesibilidad a las hospederías.
La presidenta de la Asociación Quebrada Unida del Acapulco Tradicional (Aquat), Evecsabet Catalán Zamudio, indicó que algunos hoteles del Centro se mantienen abiertos porque no son el principal ingreso de sus propietarios, sino que se dedican a distintas actividades y eso permite sostener la hospedería los días de nula ocupación.
Otros han optado, por ejemplo, después de las vacaciones de verano y el puente de septiembre, por la Independencia de México, a cerrar por lo menos mes y medio, lo que les permite reducir gastos y volver a abrir en diciembre, aunque eso afecta a los trabajadores.
La mayoría de los propietarios y administradores de hoteles de la zona Tradicional hacen ajustes para no cerrar, como mantener tarifas similares a otros años, aunque eso implique reducir las ganancias. Con esta medida se paga el mantenimiento de las construcciones, que en su mayoría tienen más de 50 años. También reducen la cantidad de trabajadores para tener un ahorro, aunque, según explicaron, no siempre es redituable.
El gerente del hotel Colimense, Gerardo Valdivia González, dijo que en éste se reduce el personal: “los veranos cada vez son peores”, aunque consideró que el de este año es mejor en ocupación que el anterior.
Este año para poder mantener en operación el hotel, ubicado entre las calles Benito Juárez y La Paz, en el centro, Gerardo Valdivia piensa rentar de septiembre a noviembre las habitaciones por mes, “aunque no se tendrá una ganancia servirá para solventar los gastos de operación. Espero que por lo menos la mitad de los cuartos se renten, ahorita hay unos ocupados por mes y eso ayuda a tener para los gastos fijos como el pago de la luz”.
Indicó que no ha pensando en cerrar pero sí en cambiar de giro porque “la hotelería formal es golpeada por la informal, no puedo competir con departamentos bonitos que se rentan frente al mar y que no pagan licencias, permisos, ningún impuesto”.
Admitió que algunos hoteles del centro se ven abandonados debido a que el personal que los atiende se ha reducido a una sola persona, y regularmente está cerrado el acceso a la recepción por seguridad.
Desde hace años en la zona Tradicional se encuentran cerrados algunos hoteles, como el Caleta, en 2015; Pericos y el último el Verano Beat, el año pasado. Los dos últimos se encuentran en venta.
También otros hoteles del centro tienen anuncios o se sabe que están en venta, entre ellos Casa Amparo, Coral, Asturias, Angelita, Mariscal y Santa Lucía. Todos siguen funcionando pero sus propietarios los han puesto en venta ante la falta de ocupación y los costos de operación.
Los hoteles del centro tienen los servicios que ofrecen en lonas colgadas en las fachadas para atraer a los clientes, y los propietarios los mantienen pintados y que se vean en buenas condiciones ante los años que tienen las estructuras.
El encargado del hotel Mariscal, Ernesto Lobato Mandujano, expuso que algunos hoteleros han pensado en emigrar porque ya no es negocio. “Estamos haciendo milagros”, dijo ante las acciones que realizan para mantener las puertas abiertas y seguir recibiendo clientes.
Explicó que él renta el hotel donde trabaja, que el propietario lo tiene a la venta y él lleva la prioridad por ya tener 24 años allí, sin embargo ante la falta de clientes no tiene la solvencia económica para adquirirlo y eso lo desanima, porque sabe que de venderse probablemente ya no se lo renten.
El hotelero pidió a las autoridades que se den cuenta de que los hoteleros de la zona Tradicional están en “bancarrota y necesitamos apoyo cuanto antes”.
Consideró que algunas acciones que los ayudarían sería modificar en algunas zonas el sentido de las calles para que puedan ingresar los autobuses de pasajeros que vienen en excursión, y que son los principales clientes de los negocios de esa zona.
Texto: Mariana Labastida/Foto: Jesús Trigo


