
Chilpancingo, Guerrero, a 14 de enero de 2026.- Tras 10 meses de suspensión parcial de operaciones en la mina Los Filos, en el municipio Eduardo Neri, y de plantón de la comunidad de Carrizalillo afuera de sus instalaciones, este miércoles 14 de enero, será la última reunión en que la transnacional Equinox Gold y la Mesa Agraria discutan las condiciones de renta de las tierras ejidales para continuar la producción de oro, o se determina el cierre de la unidad minera, con un proceso de rehabilitación.
La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de México, Alicia Bárcena Ibarra, informó de esta reunión una semana antes del cierre de 2025, en estos términos, durante una conferencia de prensa mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional.
Distintas fuentes del ejido aclararon que la reunión se pospuso por el periodo vacacional para el 12 enero. Precisaron luego que sería este miércoles 14.
Resaltaron que las condiciones ya están en la mesa. El ejido bajó más de la mitad su pretensión de pago, de 6.9 onzas por hectárea, aceptaba 3.5.
Mientras la empresa, que sostuvo la reducción de su propuesta de 2.5 onzas, el equivalente a 50 pesos diarios por hectárea, al final cedió subir dos puntos en su planteamiento: a 2.7 onzas.
Desde la suspensión temporal de operaciones que anunció la empresa el 1 de marzo, por expiración del convenio de renta de tierras, el ejido reclamó la intervención del gobierno federal para garantizar condiciones de seguridad, ante situaciones de amenaza y de criminalización, con la intención de que aceptaran la propuesta de la empresa.
En este periodo, ejidatarios y el núcleo agrario enfrentaron un juicio en el Tribunal Unitario Agrario que promovió la empresa, con el fin de poder acceder a las instalaciones sin pagar renta.
Aún sin acuerdo, el ejido permitió el paso de una brigada pequeña de mantenimiento, que resultó insuficiente para el mantenimiento, principalmente, mantener un ciclo de bombeo para evitar derrames en los patios de lixiviados.
Como medida de presión, a mediados de noviembre, el ejido cerró tres días el acceso de la cuadrilla de mantenimiento, que aumentaba los riesgos de derrames, y logró la intervención de la Secretaría de Gobernación, no obstante que desde octubre, la Profepa clausuró de forma temporal cinco áreas de la mina, que la empresa debía atender de inmediato, y que no tuvo consecuencias.
La empresa argumentó que solicitó al ejido y a Profepa la intervención de más personas, sin resultado. El ejido, recriminó que la empresa quería seguir explotando sus tierras, sin pagar.
Lourdes Chávez


