17 noviembre,2019 8:44 am

Hunden a Acapulco 16 células del narco; falla la estrategia para contenerlas

De acuerdo con un reporte interno de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) municipal, se disputan la ciudad células de sicarios que son escisiones de Cártel Independiente de Acapulco (CIDA), un brazo en el puerto de lo que alguna vez fue la organización de los Beltrán Leyva dirigida por Édgar Valdez Villarreal, “La Barbie”.
Acapulco, 16 de noviembre de 2019. Al menos 16 células criminales han sumido a Acapulco en una ola de violencia.
En los últimos 21 meses, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), se han registrado más de mil 300 muertes en la ciudad que otrora fuera considerada un paraíso turístico.
De acuerdo con un reporte interno de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) municipal, se disputan la ciudad células de sicarios que son escisiones de Cártel Independiente de Acapulco (CIDA), un brazo en el puerto de lo que alguna vez fue la organización de los Beltrán Leyva dirigida por Édgar Valdez Villarreal, “La Barbie”.
Según el informe, el CIDA es actualmente el cártel más fuerte, pues controla la distribución de droga y el cobro de cuotas a negocios de todos los giros comerciales.
Opera en la Costera Miguel Alemán, el centro de la ciudad, y más de 80 colonias del área poniente, además del penal de Las Cruces.
“Los Virus”, el segundo grupo más importante, controla parte de la Zona Diamante y Puerto Marqués y otra parte de la Costera Miguel Alemán, según el reporte.
Las otras 14 células criminales, denominadas en el informe como “pandillas atomizadas”, actúan por propia cuenta en colonias suburbanas y comunidades rurales.
Ante la falta de seguridad, en varias colonias los habitantes se han impuesto una especie de “toque de queda” en horas de la noche para no ser víctimas de la delincuencia.
Estas organizaciones criminales también operan el cobro de cuotas semanales al transporte público.
Cuando algún grupo delictivo sufre la detención de uno de sus integrantes por parte de las autoridades, obligan a los conductores a realizar bloqueos.
Empresarios y transportistas aseguran que la batalla a muerte entre estos grupos criminales ha acentuado el cobro de piso, los secuestros y homicidios.
Alejandro Martínez Sidney, dirigente en Acapulco de la Federación de Cámaras de Comercio, aseguró que los habitantes de este municipio viven una situación de violencia imparable.
Los empresarios que tienen sus negocios en la Costera, Centro, Zona Diamante, Puerto Marqués, señaló, siguen pagando cuotas a los grupos de la delincuencia para poder trabajar.
En los últimos 21 meses casi mil 400 muertos
La estrategia para contener la ola de inseguridad que golpea al puerto desde hace más de una década ha fracasado.
Desde 2006, cuando estalló la violencia en Acapulco, los distintos gobiernos federales, estatales y municipales han puesto en marcha operativos especiales para atacar a los grupos delictivos que se disputan el municipio guerrerense.
Durante el gobierno de Zeferino Torreblanca (2005-2011) se puso en marcha las Base de Operaciones Mixtas (BOM), integrada por efectivos del Ejército y las policía estatal y municipal.
Para octubre de 2011, cuando Acapulco sufría una fuerte oleada de violencia en sus calles, el Gobierno de Ángel Aguirre Rivero arrancó el Operativo Guerrero Seguro, con más de seis mil elementos de la Marina, el Ejército y las policía estatal y municipal.
Ahora, con el actual Gobierno estatal encabezado por el priista Héctor Astudillo, se han puesto en marcha diversos operativos en forma permanente, pero especialmente cuando son las temporadas de vacaciones, de Semana Santa, Verano y de fin de año.
En agosto de 2018, se implementó el operativo “Jaguar”.
A nivel municipal, la actual alcaldesa morenista Adela Román Ocampo accionó el operativo denominado “Bar Seguro”, en agosto de este año, luego de que hubo una racha de violencia en el interior de los antros y cantinas que dejó decenas de muertos y heridos.
Actualmente, 500 elementos de la Guardia Nacional, la Marina y policías estatales vigilan las calles de esta ciudad; sin embargo, éstos no han sido suficientes para contener la ola de violencia generada por 16 células criminales que operan en Acapulco, de acuerdo con un reporte interno de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
Se trata de escisiones de Cártel Independiente de Acapulco (Cida), un brazo en el puerto de lo que alguna vez fue el Cártel de los Beltrán Leyva, dirigido en su momento por Edgar Valdez Villarreal, “La Barbie”. Los “Virus” son el segundo grupo más importante.
La lucha entre estos grupos ha dejado en los últimos 21 meses casi mil 400 muertos en esta ciudad, según cifras oficiales.
Narcovínculos
Actualmente la policía municipal de Acapulco cuenta con 2 mil 61 agentes, pero según las autoridades se requieren cuando menos otros mil elementos para medianamente cubrir las necesidades de seguridad de la ciudadanía.
En septiembre de 2018, a unos días de la toma de posesión de alcaldesa Román, la Policía Federal, la Marina y el Ejército tomaron las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública municipal y desarmaron a los agentes, quienes fueron sujetos a una investigación durante varios días.
Dos de los mandos de esta corporación Brayan “N” y Luis Antonio “N”, fueron detenidos y actualmente están presos por sus presuntos vínculos con el Cártel Independiente de Acapulco (Cida).
A más de un año de que Román asumió la alcaldía, dos secretarios de seguridad han sido relevados del cargo.
Advierten violencia desatada
La violencia en Acapulco se ha disparado en los últimos dos años al grado que ya alcanzó a las comunidades rurales, advierten empresarios.
Tal es el caso de de la localidad de Xaltianguis, ubicada a unos 30 minutos del puerto, donde grupos denominados “policías comunitarios” se disputan a balazos la zona, que es paso a la Sierra donde se trafica la droga y armas.
De acuerdo con el dirigente en Acapulco de la Federación de Cámaras de Comercio (Fedecanaco), Alejandro Martínez Sidney, se tienen informes de que en las más de dos mil colonias y comunidades rurales, hay alrededor de 600 “pequeñas bandas” integradas cada una por seis u ocho personas que delinquen con droga y cobran cuota.
En el caso de los empresarios que tienen sus negocios en la Costera, Centro, Zona Diamante, Puerto Marqués, aseguró, deben pagar cuotas a los grupos de la delincuencia para poder trabajar.
“Tenemos que pagar porque no hay de otra. Yo salgo de mi casa a trabajar, pero con mucho miedo”, dijo.
El empresario no cree que, por lo menos en Acapulco, los jóvenes que están en las filas de la delincuencia hayan entrado el programa social del Gobierno federal “Jóvenes Construyendo el Futuro”.
“En este programa del Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador les dan una beca de 3 mil 600 pesos al mes, pero aquí los jóvenes que están en las bandas, ganan mucho, mucho más”, externó.
Martínez Sidney, criticó la falta de eficacia por parte de las fuerzas federales y estatales para frenar a la delincuencia en más de una década.
“Ninguno de estos operativos que se han puesto en marcha en Acapulco han servido para frenar la inseguridad”, alertó.
Pese a ello, en Acapulco no ha bajado la ocupación hotelera, señaló José Luis Smithers, presidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco (AHETA)
“Todos los fines de semana Acapulco, está arriba de un 80 por ciento de ocupación hotelera, ahí están las cifras”, señaló.
Texto: Jesús Guerrero / Agencia Reforma / Foto: Archivo-Jesús Trigo