EL-SUR

Lunes 28 de Septiembre de 2020

Guerrero, México

Política  

A seis meses del Covid, Guerrero vive repunte de contagios y el dilema entre confinar y reabrir

Acapulco, Chilpancingo y Zihuatanejo, las principales ciudades y con la mayor letalidad. Un reto, reducir la movilidad en una entidad que vive del turismo. La falta de agua potable, entre las adversidades para sobrellevar la emergencia sanitaria

Septiembre 15, 2020

Ramón Gracida Gómez

Guerrero cumple este martes el primer semestre de pandemia del Covid-19 en medio del tercer repunte de contagios activos por la reactivación económica y el retroceso al semáforo naranja, que evidencia la dificultad de cumplir con las disposiciones oficiales en un estado que depende del turismo y la llegada masiva de personas.
Las medidas sanitarias del lavado constante de manos y el confinamiento chocan con la realidad de 7 de cada 10 guerrerenses que no reciben agua diariamente y los 8 de cada 10 que son trabajadores informales sin seguridad social y un sueldo fijo.
La epidemia empezó en los grandes centros urbanos del estado, Acapulco, Chilpancingo y Zihuatanejo, luego se trasladó a municipios medianos como Tixtla y Ometepec y en los últimos días volvió a las grandes ciudades. Iguala ha reportado menos nuevos contagios, pero la explosiva epidemia que vivió desde mediados de abril hasta principios de junio y que provocaron decenas de muertes lo mantiene entre los municipios más letales del estado.
El nuevo coronavirus es más peligroso para los adultos mayores del estado, pero resaltan los 11 bebés fallecidos, que representa el 10 por ciento del país, por lo que se ubica como la segunda entidad con más defunciones de personas de entre 0 y 1 año. Además, los datos muestran una mayor letalidad en los municipios pobres de Guerrero, particularmente de la Montaña.
La Secretaría de Salud (Ssa) estatal reportó el 15 de marzo el contagio de un turista argentino que llegó con su familia a Acapulco, el primer caso de Covid-19 del estado. De hecho, los primeros enfermos provenían del extranjero, como el tenor Plácido Domingo que fue atendido en Acapulco. La entidad acumuló hasta el domingo 16 mil 454 casos confirmados.

Sin agua para lavarse las manos y dinero para encerrarse

Una de las primeras medidas sanitarias que impulsaron las autoridades para evitar la propagación del coronavirus fue el constante lavado de manos. Sin embargo, el 70.8 de la población no recibe agua diariamente, cifra que posiciona a la entidad en primer lugar del país respecto a esta carencia, revela el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El confinamiento fue otra medida sanitaria también ha resultado difícil de cumplir para parte de la sociedad guerrerense que vive al día y que sobrevivió con despensas y deudas. Suman alrededor de un millón de 200 mil trabajadores informales, que representan el 77.6 por ciento de la economía del estado, el sector más vulnerable en la pandemia, señaló el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval).
El organismo público criticó que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no creó ningún apoyo específico para los que perdieran trabajo. El presidente se escudó en los programas sociales, los cuales llegan a 8 de cada 10 familias de Guerrero, aseguró en su visita a Acapulco el 14 de agosto.
El Banco de México (Banxico) alertó que Guerrero es el tercer estado más vulnerable en el país para que crezca el desempleo por depender del turismo, actividad no esencial en la pandemia y que representa la tercera parte de la economía de la entidad.
Se perdieron 12 mil 658 empleos formales hasta julio, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pero el gobernador Héctor Astudillo advirtió el 20 de mayo que el cerrar el sector turístico en la Fase 3 provocó en el estado la pérdida de más de 50 mil empleos formales e informales, periodo en el que cerraron 220 hoteles.

Guerrero vive el tercer repunte de casos activos

Después de dos y meses de pandemia, el gobierno federal señaló que Guerrero tenía un nivel de alerta máxima por casos de Covid-19 con tendencia hacia arriba, por lo que era una de las entidades que mantendría sólo las actividades esenciales a pesar de que la Jornada de Sana Distancia acabara el primero de junio.
Eran 12 “Municipios de la Esperanza” que podían reanudar actividades el 18 de mayo y compartían la falta de accesibilidad y altos niveles de pobreza: Xochistlahuaca, Juchitán, Cuaji-nicuilapa, Azoyu, Ometepec, Igualapa, Tlacoachistlahuaca en la Costa Chica; y Cochoapa el Grande, Iliatenco, Malinaltepec, Zapotitlán Tablas y Tlacoapa en la Montaña. El gobierno del estado decidió que la reactivación fuera pareja en toda la entidad. Finalmente el 2 de julio se entró a la “nueva normalidad” al decretarse el semáforo epidemiológico color naranja, pero a la semana siguiente ya se vivía un repunte de casos activos, el 10 de julio se alcanzó el récord de 839. Aquel viernes, el secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos, señaló que el auge se debía a la instalación de módulos de detención en Acapulco y Chilpancingo, pero dos días después reconoció el aumento de casos y el gobernador Héctor Astudillo Flores advirtió que el estado se encontraba en el límite entre el semáforo naranja y rojo.
El subsecretario Hugo López-Gatell confirmó durante la conferencia vespertina del 16 de julio que este repunte del estado se debió a la reapertura económica.
Un mes después el estado experimentó un segundo crecimiento de casos activos y que incluso lo posicionaron por encima del promedio nacional. Del 5 al 9 de agosto, los casos activos estimados, dato que reporta la Ssa federal para incluir los sospechosos, llegaron a una tasa de hasta 34.42 casos por cada 100 mil habitantes. El director de Epidemiología, José Luis Alomía, adjudicó el aumento a Chilpancingo y Zihuatanejo.
El tercer repunte inició con el paso al semáforo amarillo decretado el 28 de agosto, cuando se contabilizaban 14 mil 566 casos confirmados y aumentaron a 16 mil 252 el viernes pasado, mil 686 más que representan un promedio de 120.4 contagios diarios, media superior a los 110 notificados por día del 14 de agosto cuando había 13 mil 25 acumulados al 28 de agosto, mil 541 casos más. Esto generó que se retrocediera al semáforo naranja.
Chilpancingo saltó en el último mes de una incidencia de 84 a 100 casos estimados y Zihuatanejo de 19 a 36. Aun así, el repunte de los grande municipios todavía se queda por debajo de la tasa de 105 casos estimados en Tixtla, municipio de la región centro que desde mediados de julio muestra alta incidencia de Covid-19. Aunque Ometepec tiene una tasa de 34 casos estimados, hace dos semanas era de 46.
El auge de la pandemia durante los últimos días todavía no llega a los 290 contagios registrados el 7 de julio, el récord hasta ahora, y tampoco a las 61 defunciones contabilizadas el 10 de junio, también la cifra más alta.

Las muertes de Iguala y la letalidad de la Montaña

El 28 de marzo murió el primer paciente de Covid-19 en el estado, trascendió que era el exsecretario de Organización del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI en el estado, José Luis Jaimes Altamirano.
A pesar de que la mayoría de los casos se concentran en Acapulco y Chilpancingo, Iguala experimentó en abril, mayo y junio un alza contagios y sobre todo de fallecimientos, y el presidente morenista Antonio Jaimes Herrera insistió de la gravedad de la pandemia en este municipio de la región Norte.
Oficialmente son 349 casos positivos y aunque desde julio vive una disminución de contagios, Iguala se mantiene entre los municipios del estado de mayor tasa de letalidad, hasta el domingo se registraban 94 defunciones, la tercera cifra más alta del estado, por lo que lo que resulta una tasa de 27 por ciento, más del doble que el 11 por ciento de promedio estatal, mil 815 decesos de 16 mil 454 casos.
Los municipios con más casos muestran una menor letalidad, la de Acapulco es de 12.1 por ciento, 893 decesos de un total de 7 mil 360 contagios acumulados, Chilpancingo de 6.6 por ciento, 195 fallecimientos de 2 mil 962 casos y Zihuatanejo de 7 por ciento, con 81 defunciones de mil 161 casos.
La relación entre pobreza y coronavirus se materializa en la Montaña, la región que concentra algunos de los municipios con mayor letalidad del estado, por ejemplo, Xochihuehuetlán con 7 muertes de 18 casos positivos contabilizados, es decir una letalidad de 39 por ciento, o Huamuxtitlán con una tasa de 18.1 por ciento, 8 muertes de 44 contagios. Cuautepec es otro municipio pobre del estado con una letalidad de 45.5 por ciento, 5 defunciones de 11 casos confirmados.
Guerrero también destaca a nivel nacional con 11 bebés de 0 a 1 un año fallecidos por el nuevo coronavirus, la segunda cantidad más grande del país que suma 108 decesos de este grupo, el primer lugar es el Estado de México con 20. Son tres bebés de Chilapa, dos de Iguala, y uno de Chilpancingo, Taxco, Tlapa, Copalillo, Coyuca de Benítez y Tecpan.

Rebasa la realidad de Acapulco la proyección de casos

A lo largo de la pandemia, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ha resaltado que México, a diferencia de otros países, particularmente algunos de Europa Occidental, no ha experimentado el colapso de los hospitales. En diversas ocasiones acotó esta afirmación con lo que vivió Acapulco durante el “angustioso” fin de semana del 22 al 24 de mayo, día en el que Guerrero llegó al 79 de ocupación de camas generales, el punto máximo al que se ha llegado y que lo ubicó en primer lugar del país.
El estado sumaba hasta el 3 de septiembre 830 camas Covid, pero bajaron a 747 por la desconversión hospitalaria que se realizó debido a la disminución de casos. La ocupación de camas generales subió en los últimos días alrededor de 34 por ciento, pero el uso de ventiladores para pacientes críticos sigue en 14 por ciento en promedio.
A la par de la excavación de 300 fosas en el panteón El Palmar, y que hasta a finales de julio estaban ocupadas 165, la ciudad rebasó lo proyectado. Durante la conferencia del 12 de mayo, López Gatell, indicó que el punto máximo de la pandemia de esta ciudad, el punto acmé, sería el 22 de mayo.
Sólo pasaron nueve días y el funcionario dijo que a Acapulco todavía le faltaba “mucho para llegar a un momento de definición crítica donde fuera el ascenso”. El primero de junio, el funcionario federal reconoció que la curva epidémica de casos confirmados “se ha excedido respecto a la predicción”.
En el transcurso de agosto, Acapulco vivió por primera vez una evidente disminución de contagios, a diferencia de las decenas que se contabilizaron por día en los periodos más álgidos de la pandemia. Sin embargo, la epidemia repuntó y pasó de una incidencia en el último mes de 23 casos estimados por cada 100 mil habitantes a 46 actualmente.