EL-SUR

Lunes 03 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Política  

Sánchez Esquivel cree que el Congreso es suyo, dice Apreza tras demolición de edificio

El morenista coordinador de la Jucopo tomó la decisión de destruir la biblioteca sin consultar a los demás integrantes, afirma el líder del PRI. Le pide informar de dónde salieron los recursos y cómo se asignó el contrato a la empresa constructora

Rosalba Ramírez García Chilpancingo

Enero 12, 2022

Rosalba Ramírez García

Chilpancingo

Los diputados priistas Héctor Apreza Patrón y Gabriela Bernal Reséndiz, informaron que no conocen ningún detalle sobre la demolición de la biblioteca del Congreso local ni de la obra que se realiza en ese espacio, y cuestionaron sobre el origen de los recursos y el contrato de la constructora que la realizará.
La semana pasada el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Alfredo Sánchez Esquivel, informó que la demolición se debe a los daños estructurales que se generaron a partir de una década de abandono, así como los ataques e incendios provocados por manifestantes.
En su lugar se construirá un edificio que además de la planta baja tendrá dos pisos en los que se reinstalará la biblioteca, oficinas que hacen falta, y salas de reuniones al aire libre, así como un comedor para diputados, trabajadores y visitantes, que costará 9 millones de pesos.
En declaraciones telefónicas el coordinador del grupo parlamentario del PRI Héctor Apreza y su compañera de bancada Gabriela Bernal reprocharon que las decisiones en el Congreso las tome Sánchez Esquivel de manera unilateral.
El también secretario de la Jucopo dijo que ocurren “cosas muy extrañas”, porque “nunca había visto tal desaseo en la conducción del Congreso”.
Apreza dijo que la demolición es una obra que no fue comentada y mucho menos consensuada en el pleno ni ante la Jucopo: “desconocemos quién tomó esa decisión y de dónde provienen los recursos para la realización de esos trabajos… por lo visto quien tomó estas decisiones piensa que el Congreso es su casa, que es un asunto de su propiedad”.
Aseguró que Sánchez Esquivel no ha informado a los diputados del gasto de 9 millones de pesos ni conocen si existe un dictamen de Protección Civil que determine los supuestos daños estructurales del edificio que está casi demolido por completo.
Consideró que el presidente de la Jucopo debe informar detalladamente quién está haciendo la obra, de dónde vienen los recursos, y si las constructoras concursaron o fue adjudicación directa.
Se refirió a los múltiples pendientes que tiene la legislatura, varios heredados por la anterior de la que tanto él como el presidente de la Jucopo formaron parte, coordinando sus grupos parlamentarios.
Apreza apuntó que la ley orgánica del Poder Legislativo establece un plazo de 45 días (que vencieron el 15 de octubre) para el nombramiento de funcionarios como los titulares de Finanzas, Servicios Parlamentarios y Comunicación Social.
Además de iniciativas y nombramientos que no han concluido el trámite legislativo como la designación del titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), y “muchos otros” en referencia a los encargados de los órganos de Control interno de al menos cinco entes.
“Pero si no hemos tenido la capacidad de cumplir con nuestra ley orgánica, y de armar el equipo fundamental para hacer el trabajo técnico, pues en qué papel estamos, eso es grave”… este Congreso está desarticulado”, señaló.

“¿Quién autorizó”?, pregunta Gabriela Bernal

Al respecto, Gabriela Bernal publicó una fotografía de la demolición y cuestionó : “¿Quién autorizó la destrucción de la biblioteca? ¿Cuánto costará? ¿Qué empresa está realizando la obra? ¿Cuál es el proyecto que se tiene para este espacio?”.
Reprochó que ningún diputado haya sido consultado: “se olvidan de algo muy importante, el Congreso es un órgano colegiado de 46 diputadas y diputados representantes del pueblo, no se pueden tomar decisiones unilaterales”.
Y exigió que el Poder Legislativo se conduzca “con transparencia y austeridad ya que miles de familias están siendo afectadas por el incremento desmedido de la canasta básica y de la gasolina”.