EL-SUR

Martes 02 de Julio de 2024

Guerrero, México

Guerrero  

Hay condiciones para un levantamiento social por la inseguridad, alerta el obispo de Chilpancingo

Después de que encabezó la celebración de la Cena del Señor o Lavatorio de Pies, José de Jesús González urge a un diálogo con todos los sectores, incluidos los grupos generadores de violencia

Abril 07, 2023

 

En la foto de arriba el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González lava los pies a un feligrés como parte de la celebración del Jueves Santo en la misa de Lavatorio de Pies celebrada en la plaza cívica de la capital a la que asistieron ayer cientos de católicos Fotos: Jesús Eduardo Guerrero

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Por las condiciones de violencia e inseguridad, con familias y comunidades enteras secuestradas, sobre todo en Tierra Caliente, el obispo de Chilpancingo, José de Jesús González Hernández, alertó que hay condiciones para el inicio de una sublevación o levantamiento social.
En entrevista después de que encabezó la solemne celebración de la Cena del Señor o Lavatorio de Pies, en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac, el prelado urgió a un diálogo con todos los sectores, incluidos los grupos generadores de la violencia.
Antes, durante la misa, llamó a los feligreses a vivir estos tres días finales de la Semana Santa, viernes, sábado y domingo, a fortalecer la esencia de la fe, de la doctrina y a “vivirlos intensamente”, recordando la muerte, la sepultura y resurrección de Jesucristo.
En su homilía ante unos mil feligreses, frente a los que lavó y besó los pies de las 12 personas que representaron a los apóstoles, pidió por la libertad de quienes están privados de ella, así como por la justicia, la seguridad y la paz.
Durante la entrevista, en el curato de la catedral de la Asunción de María, dijo que esta Semana Santa es propicia “para perdonarnos y consolarnos los unos a los otros, fomentar la fraternidad y hacer la caridad a ejemplo de Dios”.
–En su homilía pidió ofrecer el ayuno de Viernes Santo por las libertades, la justicia y la seguridad, ¿por qué?– se le preguntó.
–Hay que sacar frutos de estos tres días santos, estamos tan necesitados. Es Jesús nuestra medicina, nuestro doctor, él vino por los enfermos y pecadores, muriendo nos dio su vida.
“Al hacer el ayuno, la meditación y la caridad, queremos unirnos con fuerte voz a Dios y, exactamente, pedir por la paz en nuestro territorio. Hay mucha guerra interna, mucho odio, mucho rencor, resentimiento, mucha gente sufre y no hay quien les consuele, quien les haga justicia, no hay quien les ofrezca un salario digno. No hay quien pueda salir al encuentro de los más débiles y frágiles. Hay mucho dolor en el corazón”.
Dijo que su invitación es a toda la comunidad: católicos y no católicos, a todas las instituciones, a ofrecer estos tres días en silencio, oración, ayuno “y pedir a Dios que nos consuele, que nos ilumine nuestros pensamientos, que nos dé la fortaleza y la voluntad de remediar los males que tenemos, decirle que estamos arrepentidos de haber permitido tantos males en nuestra sociedad, en nuestras familias y que ahora queremos remediar lo que descosimos o permitimos que se descosiera todo el tejido social”.
No obstante, aclaró que la iglesia sólo pone un granito de arena, pero que a quien le corresponde restablecer la paz social en Guerrero es al gobierno y a la sociedad.
–¿Las autoridades deberían sumarse a este ayuno, a este sacrificio, y a la postura de resarcir el tejido social?– consultó otro reportero.
–No les haría mal. Es decir, no están obligadas, pero a las que se profesan cristinas y católicas les caería muy bien sumarse al ayuno, a la oración y hacer la caridad, ya sea de manera institucional o a título privado. Esto no es otra cosa que vivir en la paz, en la libertad y pedir que no nos falte lo necesario, tratar de buscar la igualdad y la dignidad para todas las personas.
“Ojalá se pudieran unir estas fuerzas en el sentimiento del corazón. Pedir a Dios perdón, porque no hemos hecho bien nuestro trabajo, porque vemos como se ha desgarrado el país, el estado, los municipios, las comunidades y nuestras familias”.
“Todos nos sentimos frágiles, rebasados. Entonces no nos haría mal sacar fuerza espiritual de la voluntad y del entendimiento, razonamiento y de la apuesta en común. No le hace mal al gobierno, a las autoridades pensar en estos tres días santos del año”.
–Hace cuatro días anunció la visita de los obispos de Guerrero al Papa Francisco y que le entregarán un diagnóstico de la violencia que se vive en Guerrero, ¿qué dice este diagnóstico? ¿Qué contiene?
–Que nos da pena el sentimiento del pueblo de Guerrero. Ha sido tanto el hartazgo que hay entre los ciudadanos que podrían haber casi un levantamiento, ya no se puede vivir. Cobran muchos impuestos, el gobierno y otros por ahí que ostentan tener el gobierno, y no le dejan nada al pobre ciudadano, hacer su vida en paz. Entonces amenazan, si no pueden defenderse por su propia fuerza, que muchos ya lo han hecho y (eso) los lleva a la muerte, entonces amenazan con hacer un levantamiento.
“Ya lo dijimos, nos sentimos colectivamente secuestrados. Lo dije, no solamente es una persona secuestrada, sino hasta familias, comunidades, si no secuestradas, pero empujadas a tener que abandonar sus casas, sus trabajos, sus bienes y tener que emigrar. Cuántos han estado emigrando por una cosa u otra y esto nos duele. Esto lo hemos dicho y lo sabe el Papa”.
–¿Con este diagnóstico pedirán al Papa que haga un pronunciamiento, que le pida al gobierno, por los canales diplomáticos, que se mejore la seguridad, que se atiendan las causas de la violencia?
–Alguna indicación se hará, primeramente a nosotros mismos, a la Iglesia, nos dará una indicación. Y si se nos pide el diálogo, tenemos que dialogar, tenemos que escucharnos. Los obispos de Guerrero escuchar al gobierno y el gobierno escuchar a los obispos.
“El Papa seguramente aplaude si llegamos a tener estos diálogos, y no solamente con el gobierno, sino con otros sectores. Ya nos lo ha dicho a los pastores, pero a los pastores nos hace falta abrirnos y también los otros sectores abrirse. Debe ser mutuo, para poder llegar a un diálogo, a un acuerdo y a compromisos mutuos”.
–¿Diálogo, incluso, con los grupos generadores de la violencia?
–Sí, principalmente con ellos. Sabemos que el gobierno no quiere hablar con los delincuentes, pero entonces ahí están latentes. Entonces ¿quién tiene que dialogar con ellos, si sabemos cómo nos sentimos secuestrados? ¿Quién va a venir? El Papa pues no ¿verdad?
–Usted ya dialogó con la gobernadora, después de unas declaraciones que hizo (cuando por primera vez dijo que estamos secuestrados colectivamente). ¿Vale la pena seguir dialogando con ella? ¿Logró algo? ¿Algún acuerdo?
–Por lo pronto, escucharle los intentos que está haciendo, porque también está buscándole. Ella o el gobierno no pueden solos. El Papa y los obispos solos no podemos. Los empresarios, las instituciones, la familia, solos no pueden. Tenemos que caer en la cuenta de que solo ninguno puede, pero entre todos sí podemos, tenemos que abrirnos al dialogo y tenernos confianza, de otra manera las cosas siguen latentes y en cualquier rato brotan violencias y manifestaciones, ya no solamente pacíficas, sino violentas.
“Urge, esa es una voz que llevamos a su Santidad y él, lleno del Espíritu Santo, podrá darnos indicaciones a la Iglesia y habrá de indicar algo a nuestros gobernantes, como jefe de Estado que es, dar unas indicaciones e invitarnos al diálogo, para que juntos podamos ofrecer mejor calidad de vida, porque esta de dar pena, y urge hacer algo digno y de no quedarnos así nomás contemplando. Hay muertes ¿y qué hacemos?
–Después de su reunión con la gobernadora, el gobierno emitió un boletín en donde se informó que usted le dijo que se tergiversaron sus declaraciones, en el sentido de que no declaró que estamos secuestrados colectivamente, ¿fue así?
–No. Yo le dejé un escrito personalmente a ella y allí está lo que dije. Lo dije en las redes.
–Usted señala que por las condiciones de la violencia podría haber un levantamiento social, ¿dónde ve que hay las condiciones para que los guerrerenses se subleven?
–En la Tierra Caliente hay familias enteras, comunidades enteras han sido desplazadas por la situación de inseguridad. Ya no se puede vivir y entonces se pueden sublevar. Ya urge una solución, no debemos dejar pasar esto.
El prelado agregó que esperan encontrar apoyo del Papa Francisco durante su visita, y que, seguramente, “tendrá alguna luz para indicarnos y trabajar sobre ella. Lo importante es que no perdamos esfuerzos, vidas, dinero, porque si no, nos desgastamos. Trabajar en sociedad, gobierno, Iglesia, hombres y mujeres de cualquier sector, deben sumarse para buscar esos inicios de paz.
“Dios quiera que nos sirva esta Semana Santa y de Pascua, y que dé frutos”, deseó el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa.