EL-SUR

Miércoles 10 de Agosto de 2022

Guerrero, México

Guerrero  

Normalistas lanzan petardos y piedras al campo militar de Iguala y derriban un muro

En este lugar, antes cuartel del 27 Batallón, y actualmente Campo Militar 35-C, fueron ingresados 25 de los 43 desaparecidos y algunos de ellos asesinados, según testigos, señaló el abogado de los padres. Insisten en que el Ejército entregue toda la información sobre los hechos del 26 y 27 de septiembre y que se investigue y castigue a los militares implicados. La madre María Martínez pidió que el presidente López Obrador les “dé la cara”

Junio 11, 2022

Padres y madres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa afuera del cuartel militar de Iguala, durante el quinto día de su jornada de lucha, en donde se toparon con obstáculos que el Ejército colocó para impedir su paso Foto: Alejandro Guerrero

Alejandro Guerrero

Iguala

En su protesta para exigir al Ejército que entregue los expedientes de lo que ocurrió la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, y que se  investigue y castigue a los militares involucrados en la desaparición de los 43 alumnos de Ayotzinapa, normalistas lanzaron petardos y piedras al Campo Militar 35-C (antes 27 Batallón de Infantería) de Iguala, en su quinto día de jornada de lucha para exigir al presidente Andrés Manuel López Obrador que investigue la participación de militares en los ataques y desaparición de los 43 jóvenes.
Los padres y madres con carteles con los retratos de sus hijos desaparecidos, y el acompañamiento de unos 200 integrantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) y organizaciones sociales, encabezaron un mitin afuera del cuartel militar ubicado en el Periférico Oriente de Iguala, y no se realizó en el Palacio de Justicia como se había anunciado.
Ante la esperada protesta de los padres en Iguala, como parte de su jornada de lucha, en el acceso al cuartel militar fueron colocados cuatro filtros para impedir el acceso, primero retiraron unas placas de concreto lo que dejó abierta una zanja de un metro de ancho por un metro de profundo, después un cercado de alambre de púas en una base de pesados rieles de hierro, después unas gruesas estacas de metal con inclinación hacia la calle que terminan en punta y finalmente el pesado portón de más de cinco metros de alto.
Durante el mitin, el abogado de los padres, Vidulfo Rosales Sierra, dijo que su presencia afuera de este cuartel es para exigir la apertura de todos los archivos que se encuentran en esta institución a efecto de verificar el acervo probatorio con que el Ejército Mexicano cuenta respecto a todo lo acontecido el 26 y 27 de septiembre; requerir que se haga una investigación a los mandos militares para verificar por qué razones infiltraron a la escuela Normal de Ayotzinapa y por qué despliegan una barrera de contrainsurgencia en esta institución educativa.
Denunció que el Ejército con una visión contrainsurgente, lejos de ver y de velar por la seguridad nacional, está más preocupado por infiltrar a las instituciones educativas por desplegar una acción contrainsurgente como lo hace con la escuela Raúl Isidro Burgos de manera alevosa y cobarde “para desplegar esa labor de contrainsurgencia, por eso solicitamos una investigación y castigo a los mandos militares involucrados en esas acciones ilegales”.
Asimismo dijo que en la protesta de esta jornada de lucha “26 de septiembre no se olvida”, se exige una investigación exhaustiva del señalamiento de un testigo que ha referido, incluso en sede ministerial y judicial, que 25 jóvenes fueron ingresados al 27 Batallón, varios de ellos torturados y otros asesinados “aquí por esta institución armada”, y posteriormente entregados a un grupo delictivo en una colonia de esta ciudad.
Exigió a los mandos militares del 27 Batallón, “que si tienen el valor patriótico como lo dicen, que haya una total apertura para que todos y cada uno de los militares que fungían el 26 y 27 de septiembre de 2014 se pongan ante la acción de la justicia a efecto de que sean investigados.
“México necesita saber, Guerrero necesita saber si 25 compañeros fueron ingresados a este Batallón y si varios de ellos fueron asesinados, no es cosa menor el dolor que tenemos, la rabia y la indignación contra esta institución armada que probablemente haya asesinado y desaparecido a nuestros 25 compañeros, la sangre nos hierve y por eso estamos aquí, y por eso exigimos transparencia, rendición de cuentas y juicio a estos militares”, enfatizó.
El vocero de los padres, Melitón Ortega, dijo al presidente Andrés Manuel López Obrador que “si hoy estamos aquí es porque hay indicios de la participación del Ejército de proteger a los responsables de ocultar toda la información que se relaciona con su actividad de esa noche del 26 y 27 de septiembre de 2014”.
Le dijo al presidente que tiene que exigir al Batallón de Iguala que entregue toda la información que tiene, que castigue a los responsables. Asimismo reprochó que el presidente López Obrador no haya cumplido con los compromisos establecidos con las madres y los padres de los 43 desaparecidos.
El padre Emiliano Navarrete, quien es miembro de la Comisión Presidencial, dijo que su presencia en las instalaciones del cuartel militar de Iguala “ante esta gente de porquería, servidores públicos que supuestamente están para brindar seguridad”, es para exigir que entreguen toda la información que tienen en su poder.
Reprochó que el 27 Batallón de Infantería (ahora zona militar 35-C), no ha otorgado toda la información que posee, a pesar de que el presidente de la República les ha instruido que den toda la información del caso Ayotzinapa, “básicamente no le hacen caso”.
Reiteró también la intervención de efectivos de la Marina en la alteración de evidencias en el basurero de Cocula, por lo que, dijo, los padres se ven obligados a seguir exigiendo y evidenciando “a esas instituciones que sí tienen mucho que ver en la desaparición de nuestros hijos”.
Advirtió que mientras no se esclarezca este caso “nosotros seguiremos viniendo a este lugar de porquería a seguir evidenciando que tienen que entregar toda la información y que deben ser castigados todos esos elementos que fueron partícipes en la desaparición de nuestros hijos”.
La señora María Martínez, madre del joven desaparecido Miguel Ángel Hernández Martínez señaló que a siete años y ocho meses de no saber de sus hijos, “aquí estamos para exigirles a estos desgraciados qué es lo que hicieron con nuestros hijos, queremos que nos los devuelvan y que entreguen toda la información que tienen”. Señaló que los elementos del Ejército son responsables y culpables mientras no demuestren lo contrario, “para mí son los culpables de la desaparición de nuestros hijos, porque sabemos que operaron el C4, hubo videos, fotografías, y ellos se llevaron a nuestros hijos, aquí estamos exigiendo que los investiguen y que no por ser militares los dejen libres como ha pasado con otros casos”.
Pidió al presidente de la República “que dé la cara”, que les dé la reunión y dijo que después del tercer informe del GIEI esperaban que les explicara qué fue lo que pasó, “desgraciadamente no fue así, ya va casi un año y no nos ha recibido”, a pesar de que se comprometió a darles respuesta.

La protesta

Casi al finalizar el mitin, un grupo de alumnos con los rostros cubiertos empezaron a realizar pintas en la barda perimetral del Batallón con consignas como “26 de septiembre no se olvida”, “fue el Ejército mexicano”, “nos faltan 43”, “vivos se los llevaron, vivos los queremos”, y “Ejercito mexicano asesino”.
Con golpes con una reja que retiraron de la entrada, unos alumnos derribaron la mitad de un muro de concreto a la entrada del Batallón en el que estaba el nombre del Ejército Mexicano.
Luego del pase de lista de los 43 desaparecidos y los tres asesinados, así como la entonación del himno Venceremos, durante poco más de 5 minutos, estudiantes lanzaron piedras y petardos hacia dentro del cuartel militar que hacían fuertes explosiones. Rompieron los cristales de una cabina en la que antes había un cajero de Banjército y lanzaron un petardo dentro de él.
Las piedras y poco más de 20 petardos fueron lanzados mientras los jóvenes avanzaban hacia los autobuses para retirarse, sin que se diera una respuesta desde dentro del cuartel como había sucedido en otras ocasiones que regresaban las pedradas.
Este sábado la acción programada dentro de la jornada de protesta es un acto político cultural a las 4 de la tarde en el Hemiciclo a Juárez de la Ciudad de México por alumnos de la Normal de Ayotzinapa, y el domingo un acto político cultural de la Federación de Estudiantes a la misma hora en el Zócalo de la Ciudad de México.