EL-SUR

Sábado 01 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Guerrero  

Tras el ataque en Chilapa, ordena el obispo que sacerdotes porten identificación religiosa

Jesús González habla de que los carros estén rotulados, uso obligatorio de alzacuello y llevar algún signo religioso externo, “para que no nos confundan por equivocación”. Informó que el padre Felipe Vélez está delicado, no pudo ser operado en Chilpancingo y fue trasladado a un hospital privado en Cuernavaca

Agosto 01, 2022

Integrantes del colectivo de desaparecidos Guadalupe Rodríguez en la misa del obispo Jesús González en el Zócalo de Chilpancingo como parte de las Jornadas por la Paz Foto: Jesu?s Eduardo Guerrero

Emiliano Tizapa Lucena / Lourdes Chávez /Luis Daniel Nava

Chilpancingo

El obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, informó este sábado que el sacerdote atacado a balazos el pasado jueves en Chilapa, Felipe Vélez Jiménez, fue trasladado a Cuernavaca, Morelos, porque no ha sido operado.
En el reporte del domingo a las 1:40 de la tarde, la oficina de la Diócesis precisó que del traslado del sacerdote a Cuernavaca, fue para su atención en una clínica privada.
Confirmó su diagnóstico, en estado delicado pero estable, y que se realizan los estudios pertinentes para poder realizarle cuanto antes la cirugía que necesita por la herida que sufrió en el pómulo. Espera que se realice en el transcurso de la semana.
La tarde del sábado, en declaraciones al concluir la misa que se celebró en la plaza Primer Congreso de Anáhuac, el obispo explicó que Vélez Jiménez fue atacado a balazos cuando había acudido al seminario como en años anteriores y “a la salida se encontró con un disparo”.
Por la violencia en el estado, adelantó que pedirá que los sacerdotes se identifiquen de forma externa, y que sus vehículos sean rotulados con signos religiosos, “para que si nos confunden que nos confundan porque ya la traen, pero que no nos vayan a confundir por equivocación”.
“Es decir que nos pueden confundir, hay que llevar nuestros carros, hay que ir identificados, es que ya no se puede pasar desapercibido, voy a decir que lleven una identificación externa, eso sí yo tendría que obligar que traigamos el alzacuello o un signo religioso y los vehículos también estén rotulados para qué si nos confunden que nos confundan porque ya la traen, pero que no nos vayan a confundir por equivocación”, expuso.
En el cierre de la Jornada por la Paz, indicó que el sacerdote “está delicado, por qué no le han podido hacer cirugía, no lo han podido intervenir”, y que ya no está en el Hospital General Raymundo Abarca Alarcón de Chilpancingo, y fue trasladado a Cuernavaca, en el estado de Morelos.
Acerca de si la Fiscalía General del Estado (FGE) le ha informado los motivos o la razón por la que fue atacado a balazos, el obispo respondió que todavía no, y que está en espera de información.
De si se pretende desviar las investigaciones con la información que dio el vicefiscal de Investigación de la FGE, Ramón Celaya Gamboa, de que el sacerdote iba acompañado de una mujer cuando fue atacado, José de Jesús González contestó que “no sé, yo estaba en misión y espero que me digan”.
A la pregunta si pedirá a los sacerdotes que dejen de ir a ciertas zonas por la violencia, el obispo manifestó que no, pero sí deberán identificarse como religiosos.
“Es decir que nos pueden confundir, hay que llevar nuestros carros, hay que ir identificados, es que ya no se puede pasar desapercibido, voy a decir que lleven una identificación externa, eso sí yo tendría que obligar que traigamos el alzacuello o un signo religioso, y los vehículos también estén rotulados, para que si nos confunden, que nos confundan porque ya la traen, pero que no nos vayan a confundir por equivocación”, expuso.
De cuál era su opinión luego de que desde que llegó hace tres meses a la diócesis de Chilpancingo-Chilapa ya le tocó un cura atacado y otro perseguido por el estado, en referencia a lo dicho por el padre Filiberto Velázquez Florencio y director del Centro Minerva Bello, José de Jesús sonrió y expuso que “ahora ya no se esconde nadie, ahora a todos nos llega”, y que “el sacerdocio también está en la mira de muchos y muchas de estas situaciones”.
De si luego del ataque al sacerdote se acercará a los grupos de la delincuencia, expresó que sí lo hará, “nada más hay que dar con ellos”, además, comentó que de su recién visita a Tlacotepec no tuvo problemas para entrar, “yo creo que saben quién entra y quién sale, a mí no me detuvieron”, sostuvo con una sonrisa.
Se le preguntó si ante la violencia pensaba como el presidente que “abrazos no balazos”, y dijo, “ojalá fuera cierto que sea eso, que no sean balazos, pero que sea cierto”.
Comentó que en la Iglesia católica rezan para que ni en Guerrero ni en México haya “más guerra, más violencia, más muertos, por ahí no va, por eso rezamos para que no se agarren las armas”.

Rezan en Chilapa por la salud del padre herido el jueves

El rector de la catedral de Chilapa, Tomás Martínez Rivera, informó que el padre Felipe Vélez Jiménez sigue delicado de salud, luego del ataque armado que sufrió el pasado jueves en Chilapa.
Durante la misa dominical de la una de la tarde que encabeza el obispo pero que en esta ocasión no asistió, el sacerdote Tomás Martínez pidió de manera escueta orar por la salud del párroco adscrito a Iguala, Felipe Vélez.
“Encomendemos a Dios al padre Felipe Méndez Jiménez, sigue delicado y esperamos de todo corazón se recupere”.
Vélez Jiménez fue atacado con arma de fuego por sujetos desconocidos a bordo de una motocicleta al mediodía del jueves en la entrada a la cabecera municipal; según reportes policiacos resultó herido de bala en el pómulo derecho mientras conducía su vehículo marca Nissan.
El padre recibió un impacto de bala en la cara y su vehículo cuatro balazos en el parabrisas, techo y ventana del conductor.
Felipe Mendez es párroco de la iglesia de San Gerardo en Iguala, fue responsable del curso introductorio en Chilapa en 2019 y estuvo al frente de la iglesia del Dulce Nombre en esta ciudad.
De manera personal, el padre no dejó de frecuentar sus amistades en la ciudad de Chilapa.