EL-SUR

Jueves 23 de Septiembre de 2021

Guerrero, México

Economía  

No hay vigilancia que obligue a turistas a salir de las playas a las 6 de la tarde

Jacob Morales Vacacionistas ignoran el cierre de las playas decretado a las 6 de la tarde, ríen, hablan, comen en grupo a la orilla del mar y en familia se pasean en la avenida Costera sin el cubrebocas. De acuerdo con las restricciones establecidas por el gobierno del estado al estar Guerrero en semáforo epidemiológico … Continúa leyendo No hay vigilancia que obligue a turistas a salir de las playas a las 6 de la tarde

Julio 24, 2021

Vacacionistas a las 6 de la tarde de ayer en la playa Papagayo en Acapulco Foto: Jesús Trigo

Jacob Morales

Vacacionistas ignoran el cierre de las playas decretado a las 6 de la tarde, ríen, hablan, comen en grupo a la orilla del mar y en familia se pasean en la avenida Costera sin el cubrebocas.
De acuerdo con las restricciones establecidas por el gobierno del estado al estar Guerrero en semáforo epidemiológico amarillo, las playas deben de estar desalojadas a las 6 de la tarde, pero en un recorrido hecho ayer de playa Tamarindos a la Condesa se observó que nadie acata esta medida.
Incluso a esa hora algunos prestadores turísticos aún ofrecen los servicios acuáticos y los que tenían sillas y mesas rentadas no las levantaban. En tanto los turistas se zambullían en el mar, en grupo, o por separado.
En las playas algunos caminaban o estaban sentados platicando pero sin respetar la sana distancia y sin usar el cubrebocas. En la playa Papagayo parecía cualquier otro día antes de la pandemia, niños y jóvenes corrían y se empujaban en el mar.
Los más grandes, los abuelos sentados bajo las sombrillas, platicando con sus hijos, pero también sin la mascarilla. Al tratar de entrevistar a algunas de las familias, sólo sonrieron y se negaron, otros incluso advirtieron que no se les tomaran fotografías.
Durante el recorrido no había Policía Turística o alguna otra corporación haciendo llamados a los visitantes para retirarse de las playas ante el aumento de contagios de Covid-19.
También algunos restaurantes lucían a su máxima capacidad su 50 por ciento. En los ubicados a un costado de playa Papagayo, los comensales al momento de estar platicando ya un cuando no les servían la comida no usaban el cubrebocas.
Se observó mayor precaución por parte de los vendedores ambulantes y algunos prestadores de servicios turísticos, porque trataban de que el cubrebocas estuviera colocado de manera correcta e incluso se colaban gel antibacterial después de colocar algún chaleco o tocar a algún visitante.
Para las 7 de la noche la zona de la playa Condesa aún tenía visitantes bañándose y otros caminaban sobre la arena, pero nadie acató la orden de desalojar la playa.