EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Basura política 

Jorge Camacho Peñaloza

Febrero 03, 2017

El problema es que el entorno político moderno ha comenzado a actuar con la irresponsabilidad propia del arte, reduciendo la vida a un concierto absolutamente ficticio; ha transformado la sociedad en un teatro y al pueblo en una masa de espectadores. Yukio Mishima.

La crisis de la basura en Chilpancingo exhibe, más que eso, basura, la ineficacia de los gobiernos y la pobreza de la cultura en el manejo de la basura que tenemos como sociedad, por eso no es raro que sea considerada la segunda o primera ciudad con peores condiciones para vivir, de acuerdo con una encuesta a la propia ciudadanía.
Una crisis insólita, ya antes se había y se venía sufriendo el problema de la recolección y depósito de la basura en la capital del estado, ya se opinaba que era un muladar hace algunas administraciones municipales, pero esto de llevar la basura a la Plaza Cívica Primer Congreso de Anáhuac nos ha exhibido a todos.
El problema somos todos, algunos culpan a la actual administración municipal que encabeza Marco Leyva, otros a las anteriores, a los gobiernos estatales, a los diputados que acusa la sociedad no hacen nada, al gobierno federal siendo un problema de crisis ecológica y hasta a los choferes y ayudantes mismos de “la basura jefa”, y hasta al responsable de los servicios públicos municipales; la pregunta es ¿dónde se genera la mayor parte de la basura? La respuesta es en los hogares, en las casas de los habitantes de la ciudad, entonces nadie puede eximirse de ser culpable, sí culpable.
Siendo todos culpables todos, y todos responsables de su solución, estamos ante un típico asunto político, es decir, una cosa pública, que requiere una decisión y acción pública; y siendo político, estamos ante una innegable realidad de basura política, sí, porque los problemas públicos y la solución a los problemas públicos es política es su más pura expresión. La imagen es elocuente: montones de basura frente a la sede de un representante del poder político, que se transforma de un montón de desechos, a una nítida imagen de basura a la que todos contribuimos, nadie se salva, la irresponsabilidad colectiva.
Una sociedad organizada es la mejor arma que pueden tener los pueblos para solucionar sus problemas políticos en la medida que la sociedad asuma consciencia y compromiso desde casa, desde los mismos valores que se inculcan en el seno familiar, si bien el gobierno debe asumir su parte como regulador y administrador de lo público, también es cierto que la sociedad debe asumir la parte que le corresponde e involucrarse de manera activa, sí activa y responsablemente, en todas y cada una de las acciones que tienen en menor o mayor medida algún tipo de impacto en la vida colectiva y sobretodo en el medio ambiente en el que procuramos nuestra salud.
La problemática de la basura que hoy vive ni más ni menos que la capital del estado de Guerrero, no es nueva, es el resultado del actuar de todos: ciudadanos y poderes de todos los órdenes y niveles; nadie haactuado, ni de manera preventiva ni correctiva y al parecer un gremio organizado como el de “la basura, jefa”, nos vino a movilizar a varios.
La cultura de las “tres erres” es parte de la educación que desde hace más de una década se imparte en las escuelas, desde los niveles básicos, así que no podemos hacernos de la vista gorda, por principio de cuentas, los padres y madres de familia con la parte que nos toca y que a todas luces no hemos querido asumir: reciclar, reutilizar y reducir. Lavando y clasificando la basura se reduce el problema, porque es una basura que se puede guardar sin que estorbe o se vende y se entrega en lugares en donde la gente la aproveche; en cambio con la basura orgánica se puede hacer composta y reutilizarla para aprovecharla, la basura en realidad es poca y más fácil deshacerse de ella; se requiere cambiar de hábitos del manejo de la basura desde los hogares.
Y los que tienen el privilegio de administrar lo público, empezando por el gobierno federal, que tiene bajo su responsabilidad el cuidado del medio ambiente y garantizar uno adecuado para las personas, tendría que haber dirigido la solución al problema ecológico que se estaba gestando desde hace años en Chilpancingo, el municipio sólo es responsable del servicio de la recolección, que no está demás decir que en la capital del estado es pésimo.
Han sido impactantes las imágenes de las camionetas de la basura jefa en plena plaza cívica, ojalá esto detone una mayor responsabilidad de gobierno y de la sociedad, no sólo en este problema sino en muchos que hacen de Chilpancingo la peor ciudad para vivir. Es lo que como calentano más deseo para mi capital.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A Carlos Kusaga Osaka que nos venga a contar cómo en Japón en las escuelas públicas no hay personal de intendencia, que son los propios chamacos los que se encargan de la limpieza.