EL-SUR

Miércoles 26 de Enero de 2022

Guerrero, México

Opinión

Curva de aprendizaje

Jorge Camacho Peñaloza

Diciembre 03, 2021

La experiencia es una dura maestra porque te pone primero la prueba y luego la lección.
Vernon Saunders Law.

En una colaboración anterior comentamos nuestra preocupación en este arranque del nuevo gobierno estatal por las numerosas expresiones de conflicto que se están dando en el estado y que tienen como caja de resonancia a Chilpancingo y Acapulco, principalmente en la capital del estado, en donde se visibilizan las inconformidades y protestas de diferentes grupos y sectores de la sociedad, que, como es tradición, siguen tomando al Parador del Marqués como antesala del Palacio de Gobierno para que sean atendidos por las diferentes autoridades estatales, reproduciendo el mismo panorama que se observaba en los gobiernos anteriores.
Sosteníamos que la llegada por primera vez de una nueva expresión política como es Morena puede generar una curva de aprendizaje durante la cual las inercias y resistencias y la falta de experiencia de gobierno resultado de la discordancia entre la velocidad de la compleja problemática política y social y la velocidad de prevención, atención y reacción del gobierno, que la primera normalmente se mueve más lento cuando no se tiene una responsabilidad pública, que para tomar la estafeta de un gobierno se tiene que venir a la misma velocidad o más que la que traía el gobierno que entrega porque, si no, entonces el gobierno puede convertirse en un embudo que entorpece la cotidianidad política y social.
Y como ha ocurrido en los gobiernos anteriores el sector educativo es en el que mayor grado de conflictividad existe, a poco más de un mes de que empezó el actual gobierno han generado bloqueos y protestas normalistas de Ayotzinapa, el sindicato del Colegio de Bachilleres, Académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero, maestros jubilados y la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación, los cuales pueden ser un indicador de falta de diálogo, ineficiencia en la negociación, omisión en la atención o falta de recursos, lo que es un hecho es que cuando hay protestas en la calle se debe a que las instituciones no están funcionando.
En los gobiernos anteriores estos mismos movimientos criticaron la falta de voluntad y cerrazón de las autoridades de entonces, exigían el diálogo y solución a sus problemas, situación que con el actual gobierno parece no ser diferente a pesar de que los que llegaron también eran críticos de la falta de diálogo y atención a los problemas de estos movimientos.
Se entiende que es muy pesada la inercia de las tradicionales formas de ver, entender y ejercer el gobierno, de la cultura burocrática, de la relación gobierno –sociedad, que hace muy difícil gobernar de diferente manera aunque se haya ofrecido un cambio, pero ante la permanencia de la complejidad y el conflicto en Guerrero, esas nuevas formas de gobernar tienen que hacerse presentes si no se quiere fracasar dejándose arrastrar por la continuidad.
La inercia de la protesta y de mantenerse en la cómoda oposición también genera resistencias al arranque de un gobierno que propone cambios; se puede llegar a creer que ganar una elección es llegar a la meta o a la cima de la montaña, que después de esto, es lo de menos, que los votos obtenidos son un cheque en blanco, cuando gobernar en realidad representa ir un paso adelante de los problemas.
Se supone que estamos ante una nueva realidad política en el estado, los ciudadanos, el pueblo sabio, votaron por el cambio, un universo inconforme que no quiso la continuidad, la mayor parte del cual hoy sigue protestando como si hubieran ganado los que representaban al anterior gobierno, se supone que estos movimientos debieran ser más condescendientes con el gobierno por el que votaron y el actual gobierno acortar la curva de aprendizaje.
Vuela vuela palomita y ve y dile: Al que vive en Palacio Nacional que muchas gracias por su informe de antier, aahh me hizo sentir como si estuviera en Noruega, Bélgica o Nueva Zelanda, lo malo que ya que terminó, me tuve que subir a mi metro Balderas, Salto de Agua, Pino Suárez y Candelaria.