EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

¿Dónde está la verdad?

Jorge Camacho Peñaloza

Enero 15, 2021

 

La verdad es incontrovertible. La malicia puede atacarla, la ignorancia puede burlarse de ella, pero al final, la verdad está ahí. Winston Churchill.

Seguimos siendo desde tiempos remotos, una sociedad permisiva en todos sentidos. Hoy se añade que es una sociedad omisa, que limita para sí y por sí misma ampliar su conocimiento y por si fuera poco, una sociedad avasallada por una sobre ideologización que somete la libre expresión y se obstina por ahogar la crítica; la realidad, podemos decir, se maneja al antojo de quien la manipula, más allá de la misma realidad.
Porque ante esto estamos en la actual coyuntura de elección de candidatos en Guerrero, ante un delicado manejo de información que no se sabe aún si proviene de una lacerante realidad o de una burda invención electorera; si estamos ante una grave y oprobiosa omisión legal y permisividad social o ante una sobre ideologización convertida en tribunal sumario, que al final del día lo que importa no es, lamentablemente, la realidad sino el propósito de la versión tergiversada de la realidad.
Es la lucha de clases del siglo XXI en un campo de batalla informático, el control de las redes sociales, el uso ideológico de las ocho columnas y de las mañaneras, marcar la agenda para ahogar la crítica, abrogarse para sí el derecho a la libertad de expresión, pero no para el adversario, manejar cada quien sus propios datos, doble, triple, hasta cuádruple realidad y la sociedad pasmada orientándose por la versión que cada quien escoja, información o realidad a la medida de cada quien.
Vivimos en una sociedad donde la verdad y la realidad son menos importantes que la información que se genera después de ellas, sea falsa, ficticia, medias verdades o medias mentiras, y sobre todo, información que llega a enterrar a la verdad y la realidad, pues lo importante son los objetivos de quienes la generan a su antojo, el objetivo no es la verdad ni la realidad sino engañar sobre la situación de un país, de un problema, para denostar al adversario, para ganar candidaturas y elecciones.
Lo grave de esta era de la posverdad, de que la información sesgada sea manejada como la verdad para usos que tienen que ver con la manipulación de las percepciones sociales, es que no sólo la verdad queda sumergida en intereses perversos, sino que la justicia y la virtud son hundidas en el fango de estos intereses y lo delicado es que, ante tanta tecnología, la información hoy corre más rápido que la pólvora.
Urge replantearnos qué es la verdad, qué estamos tomando como verdad, a partir de qué hemos estado orientando nuestro juicio y acción y desideologizar la información, dejar de creer que los juicios de valor son la verdad, dejar esa permisividad hacia la opinión pública como si fuera la verdad, dejar de ser cómplices de la versión, de la manipulación de la información para denostar al contrario, revisar fuentes, profundizar en el conocimiento, no quedarse con lo superficial, darle tiempo a la verdad.

Vuela vuela palomita y ve y dile: A la paisanada que no olvide que la verdad es reflejo de la realidad y que ésta, para conocerla, no se necesita frivolidad sino ciencia y autoridad.