EL-SUR

Jueves 26 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

El Copladeg, la planeación participativa, la coordinación institucional y el poder popular

Carlos Toledo Manzur

Enero 07, 2022

A finales del año pasado la gobernadora Evelyn Salgado Pineda presidió la asamblea plenaria de instalación del Comité de Planeación para el Desarrollo del Estado de Guerrero (Copladeg), con la participación del conjunto de dependencias federales y estatales, senadores, diputados federales y locales; presidentes municipales, así como diversos representantes de organizaciones sociales, de la sociedad civil, del sector educativo y del sector empresarial. La instalación de este organismo en los primeros días del nuevo gobierno representa una excelente señal de la pretensión de gobernar de manera diferente; más aun considerando la declaración de la gobernadora, que afirmó: “Así de grande es lo que representa este Comité y nuestra responsabilidad ante la exigencia histórica que tenemos en nuestras manos; es por ello que este comité debe ir más allá de la formalidad, hay muchos comités donde nada más se realiza la inauguración y una que otra sesión solo por cumplir y cubrir la normativa”.
El Copladeg es un organismo que está establecido desde hace más de tres décadas en la legislación relativa a los procesos de planificación. Constituye un instrumento con muchas potencialidades para hacer planificación participativa y coordinación institucional; sin embargo, como menciona la gobernadora, a lo largo de su historia ha sido más un organismo decorativo que se conforma y opera solo por cumplir formalmente con las normas pero que no ha desplegado esas capacidades para hacer gobiernos eficientes y con resultados efectivos.
En el terreno de la planificación participativa el Copladeg podría ser un instrumento de gran efectividad si además de la consulta formal para la elaboración del Plan de Desarrollo y los Programas Sectoriales, pudiera ser un espacio permanente en el que tuvieran una real y cotidiana participación el conjunto de las dependencias de los tres órdenes de gobierno y las diferentes expresiones de las organizaciones empresariales, académicas, civiles, sociales y agrarias. Para ello resulta fundamental que más allá de la constitución formal de la asamblea plenaria, se procediera a la instalación de los diferentes subcomités sectoriales. Así, en el seno de cada subcomité sectorial se deberá consensar un diagnóstico común de la situación del sector con el acuerdo de todas las dependencias y los representantes sociales y a partir de este diagnóstico compartido, elaborar los objetivos y estrategias para ser incorporados en el Plan Estatal de Desarrollo y con mucho mayor detalle, en el Programa Sectorial correspondiente. Estos subcomités podrían dar seguimiento anual al ejercicio de las políticas públicas sectoriales y realizar evaluaciones de su desempeño y sus impactos a fin de impulsar mejoras de manera continua.
Los subcomités sectoriales del Copladeg pueden constituir espacios privilegiados para lograr la coordinación institucional tan necesaria para el logro de un desempeño eficiente como difícil de lograr debido a la predominancia de intereses particulares de los funcionarios. La instrucción de la gobernadora para lograr su instalación y su adecuado funcionamiento es fundamental.
El Copladeg también tiene importantes potencialidades para la planeación participativa del desarrollo regional ya que están contemplada la posibilidad de establecer esquemas de planeación en cada una de las ocho regiones del estado. Para ello es necesario establecer los subcomités regionales los cuales también pueden ser instrumentos de coordinación institucional, de descentralización de las políticas públicas y espacios para la participación social y ciudadana. Así en cada región se podría concertar un programa regional de desarrollo que particularice los lineamientos del Plan Estatal a las condiciones específicas de cada una de las grandes demarcaciones territoriales. Se cuentan con importantes experiencias históricas en el caso particular de La Montaña y la Costa Grande cuando en los años noventa se establecieron con éxito consejos y programas regionales, con una intensa participación social que desafortunadamente no tuvieron continuidad.
Los subcomités regionales (o Consejos Regionales) también podrían ser un puente efectivo entre la planificación estatal y los Comités de Planeación Municipales, encargados de elaborar los planes de desarrollo municipales, a fin de que estos dejen de ser solo un requisito formal que se elabora para archivarse sin que sean utilizados realmente en la operación de los ayuntamientos. También se cuenta con una experiencia interesante en el proceso de municipalización de la política de desarrollo rural que se llevó a cabo al amparo de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable durante la primera década de este siglo en donde se constituyeron consejos municipales, se elaboraron programas sustentables y se descentralizó parte de los presupuestos para que fueran decididos y ejercidos en las comunas. Este proceso posteriormente fue abandonado y revertido.
Un esquema integral de planeación participativa podría completarse con la gestión en el nivel de las micro regiones, especialmente en las zonas más pobres y marginadas, al interior de los municipios, en donde aprovechando la estructura de los Centros Integradores para el Bienestar, se establecieran consejos micro regionales con intensa participación de los actores sociales locales y se elaboraran programas micro regionales de desarrollo que permitieran el logro de metas concretas y fortalecieran procesos de consolidación del poder popular de base.
Muchos retos tiene que enfrentar el gobierno del estado, pero uno muy significativo es abatir los niveles de pobreza y marginación. En la instalación del Copladeg la gobernadora mencionó el dato de Coneval de 26.9 por ciento de la población guerrerense viviendo en pobreza extrema y expresó “el compromiso de combatir de raíz la pobreza y desigualdad”. Establecer un esquema novedoso en el que se aprovechen las posibilidades del Copladeg para garantizar la planeación participativa, la coordinación institucional, el enfoque territorial y el fortalecimiento del poder popular, no solo en la formalidad sino en la práctica de las políticas públicas, constituye una importante necesidad para lograr los resultados que el estado requiere.

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