EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

El factor Hillary

Jorge Camacho Peñaloza

Abril 22, 2016

“Si no peleas para acabar con la corrupción y la podredumbre, acabarás formando parte de ella” Joan Baez

A pesar de que la investigación del caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa es el más grande en la historia del país, continúa siendo muestra de la impunidad e ineficiencia del Estado mexicano a nivel internacional, así quedó lapidado con las palabras de la candidata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, quien el pasado martes expresó su indignación ante la penosa incapacidad gubernamental mexicana para atender el caso y las demandas de sus padres.
La voz de Hillary resonó en medio de la reiteración de una verdad histórica que no convence, de resultados científicos de expertos independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de la Universidad de Innsbruck que apuntan a que en Cocula no fueron incinerados 43 cuerpos.
Una política del tamaño de Hillary indignándose porque no se ha resuelto el caso y porque el gobierno mexicano no ha hecho lo suficiente y mientras tanto, nosotros aquí, sociedad, partidos, poderes, políticos, cada quien con desinterés por algún interés particular.
Hillary desde su perspectiva de la justicia reprueba el desempeño del gobierno mexicano y el desinterés y escasa capacidad de indignación de la sociedad mexicana, y ofrece ayudar a su esclarecimiento y nosotros acá ¿qué hacemos por el caso Ayotzinapa?
La precandidata a la Presidencia de Estados Unidos, refirió que el gobierno de nuestro país no ha hecho lo suficiente para esclarecer los sucesos en Iguala aquella noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 y habló de la angustia de los padres y madres que evidentemente exigen la verdad a las autoridades mexicanas, así como que si el gobierno de Estados Unidos pudiera ayudar, dijo que ella sería la primera en ofrecer este apoyo.
Clinton hizo hincapié en la relación que existe entre Estados Unidos y México, pero de los crímenes contra estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, según dijo, y que es en lo que insisto debiera ser una constante en todo el país, recomendó que todos en México deberían unirse para encontrar respuestas.
Hillary es sin duda una mujer muy escuchada, sobretodo en estos momentos político-electorales para el vecino país, es la única esperanza que nos queda a los que aún estamos esperando cuentas, resultados y justicia, que se haga escuchar su indignación y México despierte y haga lo que le toca.
En el marco de este asunto, sin duda, la cobertura mediática es la única que aun prevalece, afortunadamente, es la única forma de hacernos escuchar ante el mundo de la situación que prevalece en México.
Qué pasa en México y con todos nosotros como mexicanos y mexicanas; qué es lo que ha pasado en Guerrero y con todos nosotros como guerrerenses, qué es lo que ha generado que la sociedad parezca inerte ante la barbarie.
Me pregunto también qué estará pasando en Los Pinos en los momentos previos a que conozcamos, al fin, más información que la tristemente célebre verdad histórica del gobierno de esos reprobables hechos que han marcado a nuestro estado y país para siempre y en varios aspectos, tendremos que esperar a que de ahí mínimo salga una reacción inteligente y prudente hasta de política e imagen internacional.
Como ya nos enteramos ayer, el próximo domingo se dará a conocer el informe que recoge las conclusiones finales del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes acerca de los hechos de septiembre de 2014.
Qué podrá decir el gobierno federal, además ante el inminente hecho de la retirada del GIEI a partir del 30 de abril y que supuestamente se da debido a que ya no hay condiciones con el gobierno mexicano para seguir trabajando aunque lo están pidiendo los padres.
Y luego para rematar, de los pocos actores que hablan y dicen algo al respecto, se oyen los balconeos de Vidulfo Rosales Sierra expresándose de manera peyorativa al referirse a los padres de familia de los 43 jóvenes desaparecidos.
Ayer que el grupo interdisciplinario de expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hizo públicos los resultados completos y que dice que no es posible que hayan sido incinerados los 43 cuerpos en Cocula en las condiciones ya de todos conocidas, pareciera mentira que para otros en el mundo a pocas horas del comunicado resultara indignante, una vez más, no sólo tan lamentable acontecimiento, sino la evidente incapacidad del gobierno mexicano para esclarecerlo, según lo señalado por Hillaly.
El caso sigue siendo un caso emblemático a nivel internacional, ahí está en días pasados el reclamo al presidente Peña Nieto durante su viaje a Alemania.
Resulta ser la investigación judicial más grande en la historia de México y sin embargo, la sociedad guerrerense nunca se involucró, los partidos y los poderes públicos del estado han sido tibios al respecto, en el bastión de la democracia, de la libertad de expresión, del respeto a los derechos humanos, allá en la Ciudad de México, muy pocos son los que exigen transparencia, información fidedigna y justicia; sin duda, es un caso enérgico que hizo vibrar al planeta.
Y cómo no, si que desaparezcan de la faz de la tierra no una, ni dos, ni diez, ni veinte, sino cuarenta y tres personas, es una aberración y en las condiciones en las que se dieron, resulta una escena de terror.
Sólo nos resta esperar a que el efecto Hillary tenga la resonancia suficiente, para mover a hacer algo ante estos hechos que no sólo nos avergüenzan e indignan a muchos mexicanos y guerrerenses, sino que nos tocan en el alma, porque simplemente, son seres humanos que bien pudieron ser nuestros hijos, hermanos o nosotros mismos.
Vuela vuela palomita y ve y dile: a los padres de los 43 jóvenes, que seguimos en pie de lucha con ellos y por ellos y que hasta alguien desde Washington ya, se pronunció.