EL-SUR

Martes 30 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

ESTRICTAMENTE PERSONAL

El topo

Raymundo Riva Palacio

Febrero 21, 2005

 

ESTRICTAMENTE PERSONAL

 

El nombre de Manuel Cadena, secretario de Gobierno en el estado de México surgió en estos días como un traidor a su jefe, el gobernador Arturo Montiel. ¿Querrá que pierda la nominación presidencial?

La intriga mexiquense es una novela. Pero, después de todo, ahí se decidirá quién, del grupo contra Madrazo, será el que finalmente le dispute la candidatura presidencial.

Arturo Montiel y Enrique Peña Nieto tienen un serio problema. Contra el gobernador del estado de México y el candidato del PRI al mismo cargo se han desatado una serie de hechos concatenados que ponen en riesgo su futuro político. El primero, porque si pierde la elección en su entidad a mediados de este año, sus aspiraciones para la nominación priísta a la Presidencia se verán derruidas; el segundo, porque si no gana la contienda, una carrera ascendente de casi dos décadas se verá truncada a temprana edad política. Lo relevante de estas dificultades es que los obstáculos mayores no vienen de sus adversarios en otros partidos, sino que un personaje en el primer núcleo de su equipo parece estar jugándoles las contras.

Este personaje se llama Manuel Cadena, secretario de Gobierno de Montiel, a quien se le empiezan a adjudicar algunas acciones que han tenido un impacto muy negativo en contra de las aspiraciones de Peña Nieto. Cadena es un político muy experimentado que hoy luce amargado. Montiel no lo escogió como su candidato para sucederlo, aunque él se sentía no sólo con los méritos suficientes de serlo, sino el mejor equipado de todos los aspirantes a la candidatura del PRI. Cadena habló con el gobernador y le ofreció el apoyo a Peña Nieto, de acuerdo personas que trabajan cerca de él. También platicó con Peña Nieto y comprometió su respaldo a cambio de una senaduría en el 2006. Las cosas parecían solucionadas, pero una secuencia de acontecimientos violentos en el estado de México y detalles secretos de la pugna priísta por la candidatura presidencial, han vuelto a colocar su nombre en la página de la polémica. No es nada nuevo. Cadena, de tiempo atrás, ha operado contra el equipo de Montiel.

Cadena ya era secretario de Gobierno mexiquense cuando en los primeros meses del sexenio de Montiel estalló un escándalo por espionaje político en la entidad. Aunque con el paso del tiempo se fue armando un rompecabezas que ubicó a los responsables en un área de inteligencia que había estado vinculada al ex secretario de Gobernación y ex gobernador Emilio Chuayffet, Cadena envió a sus operadores políticos a sembrar una información que exhibiría al círculo político íntimo de Montiel. Los responsables, acusaban los enviados de Cadena, eran los integrantes del llamado grupo de los Golden Boys. Los chicos dorados de Montiel quedaron expuestos públicamente porque tuvieron que salir a defenderse en la prensa, y en ese grupo se hallaba Peña Nieto. El golpe a ese equipo no tuvo el efecto esperado, pues Montiel no se deshizo de ellos, y siguieron como sus principales asesores, desplazando a figuras que se sentían con más derecho a serlo, como el propio Cadena.

No obstante, Cadena trabajó por Montiel, y junto con el entonces líder estatal del PRI Isidro Pastor, conquistaron las voluntades de la oposición en el Congreso y consiguieron construir una mayoría que le permitiera gobernar al propio Montiel. Pastor, un magnífico operador político, también se sintió con los méritos para sucederlo, pero al ser soslayado llevó a la rebeldía y en una constante afrenta con Montiel, Peña Nieto y todo lo que representen. Pastor ha sido acorralado políticamente, y orillado a negociar con el PAN y con el PRD. Pastor, que ya se había sosegado en los últimos días, volvió a ser empujado a la oposición, quizás en busca de protección, tras el extraño asesinato de uno de sus cercanos colaboradores que lo obligó a salir nuevamente al público y afirmar que ese crimen se inscribe en el clima de hostigamiento en su contra.

El crimen, que tendrá que ser aclarado, culminó varios días de incidentes que debilitan a Peña Nieto y afectan a Montiel. El otro, mucho más escandaloso y definitorio, es el de la candidata del PRD a la gubernatura que al nacer fue llamada Citlali Camacho Ibáñez. Por una tragedia personal su madre y abuela optaron por cambiárselo por el de Yeidckol Polevnsky, que ha sido su nombre legal durante largo tiempo. El PRD, que no se distingue por su control de daños eficiente, se volvió a tardar para explicar que con el cambio de nombre no incurría ni en ilegitimidad ni en ilegalidad.

El golpe fue quirúrgico a la candidatura de Polevnsky, y si bien el daño colateral lo recibe el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, por la estrategia de captar votos empresariales y conservadores en la entidad para el 2006, el más afectado en el mediano plazo es Peña Nieto. A López Obrador y al PRD los colocaron en una situación donde tendrán que remar contra la corriente para evitar perder a su candidata y los votos que esperaban conquistar en un electorado que le pertenece al PAN. Lo más probable, por los desatinos tácticos del PRD, es que el voto vuelva a ser captado por el candidato del PAN, Rubén Mendoza Ayala, quien tiene buenas posibilidades de juntar el voto anti PRI en las zonas de mayor ingreso en los municipios connurbados de la ciudad de México, evitando la dispersión que le provocaría una candidatura fuerte de la señora Polevnsky. La acción electorera fue demoledora. ¿Quién fue el cerebro? Dentro del PRD ya tienen la información: Manuel Cadena, por supuesto.

Su actuar es dicotómico. Por un lado habla del respaldo a Peña Nieto y la lealtad a Montiel, pero cuando opera parece como si fuera contra ellos dos. Del buen resultado que ambos tengan en la elección estatal dependerá que Montiel sea el rival de Roberto Madrazo, líder nacional del PRI, en la contienda por la candidatura presidencial del partido. Si Montiel y Peña Nieto salen derrotados, Madrazo se medirá, probablemente, con el líder del Senado, Enrique Jackson. No es casual, en este contexto, que el grupo de gobernadores que junto con Jackson se oponen a Madrazo, hayan bombardeado a Montiel en los últimos días por un discurso muy crítico contra el dirigente priísta, cuando en realidad, ellos mismos ya lo han dicho en otros momentos.

Los políticos que trabajan en la asesoría del grupo contra Madrazo, habían estimulado un ambiente de confrontación contra él, donde la voz beligerante era de Juan Gabriel Valencia, un hombre de gran inteligencia que responde a los intereses de Liébano Sáenz, el poderoso ex secretario particular del presidente Ernesto Zedillo. Sáenz tiene otro dependiente político: Manuel Cadena, quien fue hecho secretario de Gobierno después de que Zedillo se lo pidió a Montiel, por pago de servicios políticos durante el primer año de la anterior administración. Cadena y Valencia hicieron las pinzas. El primero creó condiciones en el grupo contra Madrazo, que dejó solo a Montiel cuando tomó la iniciativa, y Cadena colocó las trampas. La intriga mexiquense es una novela. Pero, después de todo, ahí se                           decidirá quién, del grupo contra Madrazo, será el que finalmente le dispute la candidatura presidencial. Cadena, en este esquema, es a quien tendrán que vigilar.

 

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