EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Entre la desesperación y exceso de confianza

Jorge Camacho Peñaloza

Mayo 04, 2018

 

Sabemos lo que somos, pero no sabemos lo que podemos llegar a ser. Shakespeare

Al cumplirse el primer mes de las campañas electorales para la Presidencia de la República la evaluación indica que para algunos candidatos hay una seria desesperación porque no avanzan lo esperado al exhibir pesadas incongruencias en su vida personal, desempeño político o como funcionarios públicos, las que se están convirtiendo en pesadas anclas que les impiden avanzar en su nivel de competitividad.
Por ejemplo, Ricardo Anaya, sabiendo que no le alcanzan los números, está llamando desesperadamente al voto útil o incluso dejando entrever una posible alianza con el PRI, declinando Meade o tal vez el mismo, llamado que no va a tener eco debido a que el voto útil se puede convocar cuando no tienes negativos y Anaya los tiene no sólo al interior de su partido sino del PRD, que al convertirse en candidato de este partido miles de militantes perredistas han dejado su partido, y de la misma ciudadanía que ha sido testigo de la manera antidemocrática de hacerse de la candidatura, enriquecerse con turbios negocios y preferir hacer vida familiar en Estados Unidos.
En el caso del PRI hay más desesperación, no levantan ni el candidato ni el partido aún y con sus actos multitudinarios con su militancia acarreada. Y no levantan porque, por un lado, José Antonio Meade, hay que subrayarlo, simplemente no es político, es un burócrata técnico que lo metieron a la competencia política, y el PRI nunca había estado en su nivel más alto de rechazo social, así que con otro técnico como dirigente nacional las cosas no les avanzaban y por ello el relevo de René Juárez, que dicho sea de paso no necesariamente era la mejor opción por cuanto que representa fielmente el priísmo que la sociedad mayoritariamente rechaza, el autoritario, ese que sólo entiende a México a través del cristal de su militancia y que no entiende la pluralidad política de la ciudadanía mexicana.
Mientras que Andrés Manuel López Obrador ya anda otra vez anticipadamente cantando victoria, “este arroz ya se coció”, sostiene, sólo porque las encuestas señalan que tiene más preferencias electorales y llena las plazas, remember 2006. Echado a la hamaca puede ser que del plato a la boca se le caiga la sopa. Hay de sobra ejemplos de elecciones en las que los pronósticos de las encuestas han fallado. De algún modo están impactando sus afirmaciones autoritarias de que desconfía de las organizaciones de la sociedad civil, que va a cancelar el aeropuerto de la Ciudad de México y que va a vender el avión presidencial como si fuera de su propiedad, además de tener entre sus consejeros quienes le recomiendan que expropie empresas que no comulguen con él.
En el segundo mes veremos una mayor competencia entre los y la contendiente, asegurando la operación a ras de suelo y enfocándose en sus principales propuestas, pero al mismo tiempo será el mes de los errores y declives de los candidatos que más han exhibido incongruencias, inconsistencias y exceso de confianza, veremos cómo Margarita Zavala apretará el acelerador estimando generar un importante movimiento en torno a su candidatura.

Vuela vuela palomita y ve y dile: A Juan y sus muchachos y muchachas que toda la paisanada de la comarca les mandamos muchas felicidades, porque gracias a El Sur, desde hace 25 años, la cultura política en Guerrero es otra, por llevarle al poder autoritario siempre la contra.