EL-SUR

Sábado 27 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

ESTRICTAMENTE PERSONAL

ESTRICTAMENTE PERSONAL

Raymundo Riva Palacio

Octubre 30, 2006

Jaime René Calvo era un profesor oaxaqueño disidente de la sección 22. La noche del 6 de octubre pasado salió de su casa para una reunión con sus compañeros de lucha que se oponían al prolongado paro magisterial y pugnaban por el retorno a clases. A dos cuadras de llegar a esa junta, un grupo de desconocidos lo interceptó, lo golpeó, lo torturó y, finalmente, en el mejor estilo de los escuadrones de la muerte de El Salvador en los 80, lo degollaron. Fue el primer maestro muerto en el largo conflicto en Oaxaca y el embrión de una cacería de brujas anunciada.
Calvo era miembro activo del Consejo Central de Lucha (CLL), creado en noviembre del año pasado después de que 237 maestros de tres distintas corrientes militantes de la sección 22, fueron expulsados en una lucha de poder que ganaron las tres corrientes restantes de esa sección, disidente desde hace 26 años del SNTE, que dirige aún Enrique Rueda. Desde noviembre, la sección 22 fue marginando a sus propios disidentes hostigándolos al grado de considerar la aniquilación de algunos de ellos. No se sabe aún quién ordenó el asesinato de Calvo, o quiénes lo ejecutaron. Lo que sí se sabe es quiénes siguen en la lista de la muerte.
En una octavilla que circula en Oaxaca, se señala: “Estos son los traidores al Movimiento Democrático Magisterial de la Sección XXII que pertenecen al C.C.L. (Club de Cerdos Lamebotas) y que están al servicio del represor y asesino Ulises Ruiz Ortiz; que por unos cuantos pesos venden su conciencia y dignidad. Si los ves repúdialos, a estos cerdos. ¡No pasarán!”. La lista es pública. Profesores: Fernando Valdés, Pedro Pablo Guenduláin, Roberto Gómez, Luciano Rivera, Joaquín Hernández, Jaime René Calvo, Jesús Reynaldo San Juan, Juan Román Castillo, Joaquín Badillo, Zeferino Pérez, Orquídea Silva, Elsa Ortiz, Irene Ilescas, y Elena Naranjo. Prefectos: Alma Delia García, Rocío Chávez, Anastasia Alavez y Josefina Juárez. Secretarias: Esther Sánchez y Angélica Salazar. Intendentes: Alfonso Zárate, Tobías de la Rosa, Jorge Sánchez, Abel Pérez, Bulmaro Juárez, Susana Altamirano y Ernesto Sánchez. El profesor Calvo ya fue ejecutado y la lista se ha incrementado. El siguiente con la instrucción de asesinarlo es Luis Pérez Cárdenas, cuya fotografía se encuentra pegada en todo el centro histórico de Oaxaca junto con una leyenda que dice: “¡¡¡Se busca!!! Enviado y asesino de Elba Esther Gordillo en Oaxaca. Creador del CCL. Si lo ve, ¡denúncielo o mátelo!”.
La circulación de los documentos no ha sido lo único para identificarlos. Durante semanas, por la radio y en mítines miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) estuvieron haciendo llamados públicos para que fueran tras ellos. La Rosa de Tokio oaxaqueña es María del Carmen López Vázquez, una maestra de preescolar que pertenece a la corriente de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), la más radical dentro de la sección 22, pero con menos representatividad de maestros tiene, y que pertenece a una organización que fundó su esposo, la Organización India por los Derechos Humanos de Oaxaca (OIDHO). López Vázquez, a quien apodan La Jicayán, había venido denunciando en reuniones secretas del ala radical de la sección al profesor Calvo, y había amenazado a miembros del CCL que si no apoyaban el paro magisterial, “tendrían UNAM muestra que los impresionaría y los desmoralizaría”. No hay datos públicos que la vinculen al asesinato de Calvo, que había sido cercano a ella, salvo la manera incendiaria con la que se comportaba ocho horas diarias frente a los micrófonos de La Ley.
López Vázquez es uno de los estudios de caso más importantes en el largo conflicto magisterial en Oaxaca. La figura que públicamente ha sido la más beligerante en la entidad, es poco conocida fuera del principal escenario de la confrontación magisterial. Un informe de inteligencia muestra a grandes rasgos su poderío dentro de la resistencia magisterial y la forma cómo tenía arrinconado a Rueda para evitar que claudicara y le diera la espalda al movimiento popular que busca la destitución del gobernador. Ha sido ella, según el mismo reporte, un factor importante en la vinculación del movimiento popular con los movimientos armados en Oaxaca, aunque no se establece ningún vínculo directo entre ella y la guerrilla. La aspiración clara que tiene, de acuerdo con ese mismo documento, es ser la próxima dirigente de la sección 22.
La simple posibilidad de que eso sucediera, abre nuevas venas de temores. Detrás del conflicto de la sección 22 y la APPO contra el gobierno de Ruiz, se encuentra también la lucha interna del magisterio y el proyecto político que se tiene para Oaxaca. La expulsión de los maestros que ahora integran el CCL allanó el camino para que en abril se celebrara el primer consejo político de la sección 22 donde se pronunciaron por primera vez por la destitución del gobernador Ruiz. Es decir, un mes antes de la movilización que realizan los maestros oaxaqueños desde hace 26 años en mayo, la cabeza de Ruiz era ya un pronunciamiento abierto. Rueda, que había sido co-optado por el gobierno de Ruiz con regalos y prebendas, y cuya destitución el año pasado fue evitada por el apoyo de la UTE, génesis de la expulsión de los 237 maestros, perdió el control real de la sección. Le falló a Ruiz para contener la protesta magisterial y se convirtió en uno político. Falló en los acuerdos internos para no pronunciarse por ningún candidato cuando previo a la elección presidencial la APPO lo obligó a respaldar un pronunciamiento para no votar ni por Felipe Calderón ni por Roberto Madrazo. Traicionó, en la lógica de la APPO y la UTE, al impedir que la mayoría de los maestros oaxaqueños votaran por mantener el paro, y que su anterior aliado, el gobernador, no despidiera a todos los mandos de confianza que la sección 22 tenía incrustados en el Instituto de Educación estatal.
Los descalabros de Rueda los descobijaron política y económicamente. El jueves pasado se rompió la frágil cohesión dentro de la sección 22 al votar por el regreso a clases. Rueda dejó de ser funcional al sector más radical, la UTE y por tanto, a la APPO. La crisis de violencia del viernes fue resultado directo de esa ruptura con los extremistas, cuya cara más visible es la de Vázquez López. La UTE ya no pudo sabotear la votación magisterial del regreso a clases y la APPO aún quiere impedir que esto suceda a partir del lunes. Rueda era el último eslabón para justificar su oposición a Ruiz y sin la cobertura de los maestros, quedan expuestos sus objetivos extra magisteriales. Rueda, como otros maestros, está escondido, acusado desde el viernes de traidor, pero aún fuera de la lista de condenados a muerte. La pugna en Oaxaca está lejos de estar apagada. La ejecución del profesor Calvo fue una muestra de lo que pudiera ser la larga noche de los cuchillos largos oaxaqueños.
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