EL-SUR

Martes 07 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

González Rojo en la UAM

Humberto Musacchio

Abril 04, 2016

Muy merecidamente, la Universidad Autónoma Metropolitana otorgó el doctorado honoris causa al poeta y pensador Enrique González Rojo, quien llamó a emprender “una verdadera y profunda” reforma educativa, acorde con las necesidades, “no de la oligarquía que nos rige, sino del pueblo mexicano”, una reforma “que advierta y haga suyos los grandes problemas nacionales, que no tenga reservas en denunciar las razones de fondo de por qué está la educación como está, que eleve a primer plano el espíritu crítico (y) haga un severo enjuiciamiento de la reforma oficial”, la que se aplica de “manera arbitraria y punitiva”, con una evaluación a la que tachó de sospechosa y hasta militarizada. “Cuando las cosas van de mal en peor –dijo el poeta–no es el momento de callar, doblar la cerviz y cruzarse de brazos, sino la hora urgente de sembrar, difundir y defender una concepción democrática del quehacer magisterial”. La clase política en el poder –agregó– habla de excelencia académica, “y lo hace a pesar de la incultura e impresionante ignorancia que la caracteriza”. ¿Así o más claro?
La Casa de México, abandonada

Escribe Juan José Barrientos que durante una reciente visita a París advirtió que la Casa de México de la Cité Universitaire ha dejado de realizar las actividades culturales que le dieran un bien ganado prestigio. Así, mientras la Casa de Argentina ofreció en sólo un mes cuatro conciertos, dos conferencias y la proyección de un documental, o en tanto –en otro mes– la sede de Estados Unidos en la Cité realizó todo un festival de jazz y la de Alemania efectuó tres conciertos, la de Noruega dos y la de Túnez uno, la Casa de México sólo montó el consabido altar de muertos y la exposición Livres insolites de una empresa artesanal de Cuernavaca, lo que ocurrió gracias al Centro de Estudios UNAM / France. La Ciu-dad Universitaria parisina no es la sede de un conjunto de escuelas, sino de residencias que alojan a un total de 12 mil estudiantes de 140 países y un número indeterminado de catedráticos e intelectuales invitados. La causa de la inactividad mexicana obedece a que está vacante la agregaduría cultural de nuestra embajada en Francia y a que el Instituto Mexicano de Cul-tura se encuentra acéfalo.

Transa Naucalpan a escultor

David Sánchez Guevara, ex alcalde de Naucalpan, Estado de México, decidió comprar una estatua de Juárez al escultor Ricardo Ponzanelli, quien debió aceptar que el trato fuera oral porque según Juan Carlos Fajardo, entonces director de Recursos Materiales del municipio, no contaban con órdenes de compra. Acordaron un precio de un millón 250 mil pesos y el artista recibió 500 mil de anticipo. La escultura se instaló en la explanada frente al palacio municipal y se inauguró el 5 de enero de 2015. Tiempo después, Sánchez Guevara depositó por la efigie de Juárez no los 750 mil pesos que se debían, sino 2 millones y medio, pero no a Ponzanelli, sino a una empresa fantasma llamada Conglomerado Industrial de Suministros Diro, lo que ocurrió una semana antes de que el edil renunciara para ir en busca de una diputación. Hoy, el ex alcalde está en la cárcel por peculado, pero Ponzanelli sigue sin cobrar. Las actuales autoridades del municipio se niegan a pagarle y en el colmo de la arrogancia le dicen que si quiere puede llevarse la estatua de seis metros de alto y un peso de dos toneladas. ¿Qué cómodo, no?

La revolución sexual de los 60

Tarde llegó a esta república la invitación para asistir al Centro Cultural Tlatelolco, donde se dedicó la noche de museos del pasado miércoles al tema de la píldora anticonceptiva que dio lugar a la revolución sexual de los años 60 y que cambio la forma de vivir la juventud. Esmeralda Reynoso, coordinadora del museo del CCT, enumeró diversos métodos anticonceptivos empleados a través de la historia, desde el excremento de cocodrilo, poderoso espermicida que se usaba en Egipto aplicado en el cuello del útero, hasta la píldora, invento del mexicano Luis Ernesto Miramon-tes, quien a los 26 años, en 1951, descubrió la noretisterona, base de la píldora. La patente fue vendida a un laboratorio gringo que la explota desde 1960. En la década de los 60, la píldora costaba de 70 a 80 pesos, lo que la hacía impagable para la inmensa mayoría de la población. Otro factor limitante era el prejuicio, porque se veía mal que una jovencita empleara la píldora, que al igual que los condones tenía mala fama. Los interesados en las actividades del CCT pueden visitar el sitio www.tlatelolco.unam.mx

Breviario…

A sus 83 años, Sergio Pitol sigue recibiendo reconocimientos. Esta vez se anuncia que le otorgarán el Premio Internacional Alfonso Reyes y hay que aplaudir la decisión, porque Pitol es uno de nuestros autores más consistentes, traductor y creador de obras memorables en el ensayo, la novela, el cuento y la crónica. ¡Bravo! @@@ Una grata sorpresa ha sido para este republicano la Jacarandá, primera novela de Pedro Canseco Malloy, historia bien contada, con prosa fluida y un desarrollo que obliga a leerla en la orilla del asiento. Ya nos ocuparemos de Jacarandá (Aqua Ediciones, 2016).