EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Lecciones de las precampañas

Jorge Camacho Peñaloza

Febrero 16, 2018

 

El elector goza del sagrado privilegio de votar por un candidato que eligieron otros.
Ambrose Bierce.

El cargo de presidente de la República no es menor, es de la más alta trascendencia. Manejar los hilos del gobierno federal es un asunto que impacta en la totalidad de la población nacional, tiene que ver con los recursos que aportamos todos y que forman el presupuesto público además de todos los recursos públicos, asimismo, con la promulgación de leyes, políticas públicas para resolver problemas que afectan a la sociedad y para impulsar el desarrollo, bienestar y seguridad, entre otros rubros de la vida social; es pues un cargo que requiere de conocimiento, honestidad, pluralidad, respeto a la ley, sensibilidad, convicción democrática y eficiencia, y no cualquiera es apto.
Una de las principales lecciones que dejaron las campañas anticipadas de los candidatos de los partidos de las coaliciones Por México al Frente del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano con su candidato Ricardo Anaya; de la coalición Juntos Haremos Historia, con Andrés Manuel López Obrador como abanderado, y de la coalición Todos por México con José Antonio Meade como candidato, que culminaron el pasado domingo es que estos partidos y candidatos no creen en la democracia.
Llevaron a cabo campañas internas o precampañas gastando millones de pesos del erario público con un solo candidato, es decir una contienda interna sin contendientes, eso no es democracia es simular democracia, no surgen de un proceso democrático interno sino de una imposición los tres, al grado de insultar la inteligencia de la gente en el caso del PAN partido que el pasado domingo llevó a cabo una elección interna con un solo candidato Ricardo Anaya en la boleta. ¿Acaso no saben en el PAN que una de las condiciones de la democracia es la existencia de opciones para elegir? Nadie se la ha creído que estos candidatos surgieron de un proceso democrático. Lo grave es que si así exhiben que sí saben simular democracia entonces van a poder simular honestidad, eficiencia, respeto a la ley, respeto a la pluralidad.
Otra lección de estas campañas adelantadas es que los candidatos de los partidos tienden a destacar por sus problemas personales para ser candidatos a un cargo de muy alta responsabilidad en el país. José Antonio Meade, Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya exhibieron serias incongruencias que los desacreditan como personas con capacidad para estar al frente de la Presidencia de la República.
En estas precampañas pudimos ser testigos desde arranques estalinistas de intolerancias a disentir a la Andrés Manuelovich López Obrador, hasta escándalos de negocios con sus actividades políticas y dizque de filantropía de Ricardo Anaya, mientras que José Antonio Meade como un candidato débil y sin carácter, en medio de la contradicción de ser un ciudadano pero impuesto por el rancio PRI, es decir, del sistema corrupto que no respeta la ley, que ha promovido la pobreza como caldo de cultivo electoral, lo que eclipsa sus prendas personales.
Estás serias contradicciones e inconsistencias personales y políticas de los candidatos de los partidos exhiben que no son aptos para gobernar al país, y en lo que falta para el día de la elección seguramente van a seguir saliendo trapitos al sol o van a seguir mostrando el cobre quedando a la vista de la ciudadanía que no son aptos, por lo que no deberían estar seguros de que de entre uno de ellos va a salir el próximo presidente de la República.
La otra lección es que las encuestas van a ser manejadas para hacer creer que va adelante un candidato o que sube o baja otro y no necesariamente para mostrar objetivamente la preferencia electoral de los ciudadanos. Ya lo mostró el candidato del PRI cuando mandó hacer y publicar su encuesta en la que va en segundo lugar casi en empate con el que dicen que va en el primero. Y claro el candidato de Morena aparece en el primer lugar, pero por ser el más conocido desde hace casi 20 años.
Y una última es que no se puede descartar que de entre los candidatos independientes puede sugerir una alianza y con los más de tres millones de ciudadanos que firmaron por ellos a la primera encuesta aparezcan arriba competitivamente.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A toda la paisanada que no se crean nada de las encuestas que se publican, a esto le falta mucho todavía, y que va a haber más de tres candidatos a la Presidencia de la República.