EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Mala siembra

Jorge Camacho Peñaloza

Enero 29, 2016

Seguidme, y yo os haré pescadores de hombres. Jesús

Nadie debe dudar que Guerrero atraviesa por una descomposición social generada por toda la problemática, se puede decir que la explosiva y conflictiva situación por la que pasa es la cosecha de los males que hemos sembrado como sociedad y gobierno; hasta ya otra vez han evaluado a Chilpancingo y Acapulco como las peores ciudades para vivir de la República.
En Guerrero se ha sembrado la pobreza, la corrupción, la irresponsabilidad en el gobierno y la sociedad, la cultura paternalista, los cacicazgos, sindicatos corruptos, la simulación en la función pública, el conformismo, la deserción escolar, odios y rencores, agravios, mala política y malos gobiernos, mala prensa, malos empresarios, malos núcleos familiares y hasta amapola, en lo que somos primer lugar en el país.
Hoy estamos cosechando la violencia, la delincuencia, inseguridad, grupos de autodefensa legítimos e ilegítimos vinculados con aquella, que se han convertido en el terror, las comunitarias y la delincuencia, además de los delincuentes disfrazados de policías, en las comunidades y pueblos en todas las regiones, apresando a gente pobre sólo para cobrar por su libertad y obtener así ingresos que no pueden generar la siembra de maíz y el cultivo de productos en el campo guerrerense.
Estamos cosechando jóvenes que eligen el camino del dinero fácil de la delincuencia ante la falta de valores y oportunidades, tentados por la tentación de vivir bien como viven los jefes y los hijos de los jefes de los cárteles de la delincuencia, con autos y trocas de lujo, celulares y ropa de marca, como se ve en la televisión, las películas y ante la proliferación de plazas, galerías e islas comerciales en donde se exhiben toda clase de productos de moda, convirtiéndose en sicarios, matones y el terror de la sociedad, hijos de familias conocidas, de la alta sociedad como antes se decía, no cabe duda el mundo al revés.
Estamos cosechando campesinos que prefieren sembrar amapola que maíz, lo que los ha llevado al centro de un campo de batalla que no se imaginaban entre las bandas que se disputan el control de la producción y trasiego de la droga, recrudecida por el aumento del consumo de heroína en Estados Unidos, por la falta de recursos y programas para el campo que posibilite a las familias vivir en paz y bienestar.
Hemos sembrado políticos coludidos con la delincuencia organizada que provocan desgracias como la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa y Tierra Blanca, Veracruz; y policías al servicio de la delincuencia.
Esa mala siembra sólo se va a resolver con buena, hay que sembrar escuelas, centros de salud, caminos, policías capacitados, honestidad en los políticos, valores en los niños, en sus familias, en la ciudadanía, hacen falta muchos valores en la sociedad, que están siendo sustituidos por la siembra de nota roja todos los días en la prensa y redes sociales.
Hace falta sembrar proyectos productivos, maestros comprometidos, servidores públicos con vocación, políticos que sepan sumar voluntades, líderes honestos, sindicatos democráticos y no de camarillas; no basta sembrar soldados y policías para que haya seguridad y paz, también conciencia en la gente.
Hay que sembrar melón en la Tierra Caliente, aguacate y durazno en la sierra, limón y jamaica en las costas; desarrollar la apicultura, la pesca, en fin, hay mucho qué sembrar y qué cosechar pero con buena siembra; dejemos de sembrar odios y rencores, aquí lo que falta es que nos convirtamos en sembradores de desarrollo y un futuro mejor para nuestro estado.
Vuela vuela palomita y ve y dile: a todo el mundo que Guerrero como el ave fénix, renacerá de las cenizas, porque de hoy pa’ delante, sólo sembraremos buenas semillas y hortalizas.