EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Mesura

Jorge Camacho Peñaloza

Agosto 17, 2018

Antes de embarcarte en un viaje de venganza, cava dos tumbas. Confucio.

Es innegable que el país anda mal y que necesita soluciones de fondo, una nueva forma de gobernar y hacer política, que el tiempo apremia, hace bien el presidente electo en adelantar trabajo designando funcionarios, asignado responsabilidades, integrando planes y programas, acordando con representantes de distintos sectores de la sociedad, reuniéndose con representantes de gobiernos extranjeros y con el presidente en funciones, actividades en las que ha dejado claro el mensaje de fomentar la armonía y la reconciliación de los mexicanos a pesar de haber sido votado por más del cincuenta por ciento de los sufragios emitidos, sin embargo no es así en el comportamiento de algunos de sus colaboradores y simpatizantes.
Los integrantes del próximo gobierno federal y locales, sean ayuntamientos o congresos, ganados por Morena deben interpretar el dato de que la otra casi mitad de los ciudadanos no votaron por Andrés Manuel López Obrador, no hay unanimidad, aunque hayan obtenido mayor votación en 31 de 32 estados no significa que t-o-d-o el país está con ustedes, no pueden argumentar que el pueblo los ha mandado para ejercer el gobierno como lo están haciendo, subrayo, no todo el pueblo es morenista, chequen bien ese dato porque si no lo hacen entonces tendrán un diagnóstico equivocado que los puede estar alentando a asumir actitudes absolutistas, totalitarias, centralistas y autoritarias. ¿Saben una cosa? La gente más que por López Obrador o por Morena, votó por acabar con el régimen de la corrupción.
Puede ser que ganar les haga sentir el poder y querer poner de rodillas a quienes tal vez creen que así los tuvo en el pasado y que por eso ahora sí va la suya, no señores no es así. O tal vez es un comportamiento que les viene de las teorías que tanto han estudiado vanagloriándose de maestrías y doctorados en el extranjero y creen que ha llegado la hora de la dictadura del proletariado. El punto es que muchos morenistas, funcionarios nombrados y cercanos colaboradores de López Obrador muestran un comportamiento político de revancha de bajo pelo, infantil y enfermiza, porque al final del día también acusan el gusto elitista por lo VIP y lo trivial, no crean que no se les nota, y no está mal, sólo que no traten de engañar a la gente con doble cara y discurso. No saquen al Stalin o el guerrillero porque también se les sale la Carolina Herrera o el Hugo Boss que llevan dentro.
A pesar de la frenética actividad de pregobierno de su jefe López Obrador, él en general conserva la mesura, trata de no atropellar. Demuestren sus seguidores capacidad para generar consensos con quienes somos y pensamos diferente que somos casi la otra mitad del país, eso es la política y no otra cosa, dejen de estar en la oposición, ya son gobierno y están para servir y respetar las leyes.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A aquellos que ganaron que claro que tienen defectos, que claro que les gusta el dinero, que si creen que la abrumadora victoria les da derecho a no tener contrapesos y a dirigir el país a su libre albedrío, finalmente ustedes mismos van a acabar siendo su propio contrapeso.