EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Mujeres al poder

Jorge Camacho Peñaloza

Noviembre 04, 2016

Son nuestras elecciones las que muestran quienes somos realmente, mucho más que nuestras habilidades. J.K. Rowling.

El próximo martes puede definirse el inicio de una nueva historia para la humanidad, a pesar de que hoy en día muchas mujeres virtuosas gobiernan sus naciones, ese día por primera vez una mujer puede ser electa presidenta del país más poderoso del planeta, Hillary Clinton. Puede ser el principio de una nueva historia, y no es que la política haga distinciones de sexo, sino que la perspectiva de sexo puede llegar a ser determinante para romper paradigmas políticos impuestos desde el género masculino de los gobernantes.
Hasta ahora, a pesar de las últimas encuestas que se han filtrado con una supuesta ligera ventaja de Donald Trump, todo parece indicar que nada ni nadie detiene a Hillary Clinton en su carrera a la Casa Blanca, ni toda la saña, ni los desplantes y tampoco los ataques del magnate han sido capaces de detener lo que desde un principio parecía para Hillary la crónica de un triunfo anunciado.
Y era de esperarse, pues Hillary tiene además de una gran capacidad, una trayectoria como primera dama de su país, además de senadora y secretaria de Estado, sino que ha sido una mujer con una templanza que es reconocida a nivel internacional. En ese sentido, Trump no tenía nada qué ofrecer ni en qué competir.
Lo mismo está sucediendo en nuestro país con Margarita Zavala cómo prospecta a presidenta de la República; definitivamente estaríamos hablando de nuevos y esperanzadores tiempos si, al igual que Hillary, Margarita mantiene, como todo parece indicar, las preferencias del electorado para llegar a la Presidencia de la República.
Las encuestas hablan por sí solas, lo que parecía una carrera aventajada por la opción que sigue neceando por tercera ocasión, se ha difuminado, dando ya un importante margen de lejanía atrás de Margarita Zavala.
Y tampoco es para menos, porque Margarita ha sido una mujer de trabajo, profesional, de profundas convicciones y discreta. Ha sabido perfectamente ubicarse en el papel y en el momento histórico que le ha tocado jugar.
Por eso no es de dudarse que será una gran candidata que llegará a la Presidencia de la República, porque tiene una cualidad especial que ningún candidato o candidata antes han tenido, es una persona con la que, más allá de perfiles partidistas, sociales y culturales, la gente, de cualquier sector o región del país, se identifica con ella porque inspira confianza pero sobre todo, esperanza.
Es ya un hecho que, como Hillary en su país, Margarita está levantando una nueva y diferente esperanza, aires de confianza en la capacidad transformadora, de hablar con la verdad y de sinceridad de la mujer; el milenario sistema patriarcal parece que es ya inoperante, ya no puede ni podrá dar salida y solución a muchos de los problemas que tenemos como sociedad.
Desde la perspectiva femenina por ejemplo la exclusión y discriminación, la impunidad, la cultura de la ilegalidad, la violación a los derechos humanos, son temas que podrán ser abordados con mayor capacidad y criterio de igualdad, equidad y democrático, pues la mujer tiene más sensibilidad para no hacer distingos entre los hijos a la hora de distribuir el alimento o hacer valer las reglas de la casa.
Está comprobado que las sociedades en las que las mujeres son reconocidas igual que los hombres, tienen mayor nivel de desarrollo, justicia, democracia y bienestar, por  eso no tengo duda de que pronto veremos nuevos aires de esperanza, viviremos y seremos testigos del rumbo que toman dos grandes naciones amigas y socias comerciales.
Sin duda que con la victoria de Hillary, Margarita se coloca en el curso de la historia, ambas están llamadas a dirigir sus naciones, dos mujeres que seguramente llevarán a sus países por un mismo sendero de cooperación y mutuo bienestar para sus habitantes, dos mujeres que cambiarán la historia de sus países.
Y en ese caminar de Margarita hacia el destino, tendré el honor de caminar cerca de ella, por ahora porque me distinguió nómbrandome Jefe de su Oficina; ya está también en mi destino caminar junto a grandes mujeres, como padre, esposo, colaborador, amigo, será por mi convicción por la capacidad de las mujeres.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A todos los funcionarios que se la llevaron de a muertito, que la parca ha llegado para llevárselos al averno directito, y con todo puestecito.