EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Nacimiento

Jorge Camacho Peñaloza

Diciembre 26, 2015

Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en el hombre Tagore
Estas fechas orillan a la gente a voltear a sí mismas distrayendo un poco su atención hacia los temas del entorno laboral, político, económico, social, en donde existe una compleja situación que para muchos, más que satisfacciones les da preocupaciones, pero estas fechas hacen que volvamos la mirada hacia nuestro interior y entorno más inmediato que es el de la familia, los amigos, los compañeros y seres más queridos.
Pareciera que por unas horas los temas de la política, de la inseguridad, la violencia, las dificultades laborales y económicas, los problemas del gobierno, de la delincuencia, de la corrupción, se esfuman ante la presencia de una atmósfera de cercanía hacia los nuestros, de solidaridad, armonía, paz y amor, que proviene del interior de cada uno de nosotros haciéndola todos una atmósfera de convivencia fraterna, familiar y de hermandad.
Nos damos cuenta de que hay vida más allá de la política, que la sonrisa, el saludo, el abrazo, el regalo, el cariño que nacen en esta época tienen un enorme valor humano, que si bien el hombre es un zoon politikón o animal político como lo definió Aristóteles, es también un ser social, que nace y se desarrolla en sociedad, quien lo construye y la construye, a partir de lazos no sólo políticos, vinculantes con el poder sino humanos, vinculados por la fraternidad y el amor.
He llegado a pensar que la política no resolverá los problemas de la sociedad, que será una forma de vinculación más profunda, quizá más humanamente elemental, la que haga entrar en entendimiento a las personas y genere los consensos que la política ya no es capaz de crear, el bien común, la fraternidad, la igualdad, podrán ser posibles en una atmósfera como la que se genera en estas fecha en la que creemos que se hizo hombre un ser excepcionalmente único que nos ha enseñado cómo llegar a ser comunidad a base del amor al prójimo.
Estas fechas, al parecer, sin darnos cuenta por el consumismo que la envuelve, año con año, nos vuelven a indicar el camino que deberíamos recorrer hacia esa nueva sociedad más fraterna y armónica, nos invitan frente a nuestros ojos, sin poder ver bien, a hacer lo que en muchos hogares católicos hacen en la noche buena, y que necesitamos hacer como integrantes de esta sociedad para que sea menos violenta, injusta y mezquina, y que es el nacimiento en nuestro ser de esa fraternidad que flota en la atmósfera alrededor del niño que acuestan en el pesebre.
Como integrantes de la sociedad humana necesitamos renacer en nuevos valores menos egoístas que los monetarios, menos ambiciosos que los del poder político, menos individualistas que los del mercado, como decía el adelantado que iba anunciando la llegada de quien nacería en estas fechas en ese pesebre, metanoia, transfórmense, dejar de ser lo que hemos sido para dar paso a un nuevo hombre, una nueva mujer, un nuevo ser humano, para el nacimiento de una nueva sociedad.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A todos mis paisanas y paisanos de la demarcación que les mando un abrazo navideño esperando que este espíritu de paz, fraternidad y alegría nos dure todo el año, a ver si así nos dejamos de hacer tanto daño.