EL-SUR

Miércoles 16 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Octubre mes de Guerrero

Jorge Camacho Peñaloza

Octubre 07, 2016

Los paradigmas son poderosos porque crean los cristales o las lentes a través de los cuales vemos el mundo. El poder de un cambio de paradigma es el poder esencial de un cambio considerable, ya se trate de un proceso instantáneo o lento y pausado.  Stephen Covey.

Cada octubre nuestro estado cumple años de fundado, ciento sesenta y seis en este año, es un buen motivo para celebrar que gracias a hombres como Juan Álvarez y Nicolás Bravo, los habitantes de estas tierras del sur hayamos podido tener nuestro propio estado, nuestras propias instituciones y leyes.
Cada octubre los guerrerenses deberíamos hacer una reflexión acerca de las causas, motivaciones y aspiraciones que impulsaron a quienes sintieron la necesidad de crearlo, y evaluar qué tanto se han cumplido o a qué distancia estamos de llegar a la visión que tuvieron al idear a nuestro estado.
Juan Álvarez y Nicolás Bravo, y todos los que impulsaron esta causa, pensaron en crear su propio estado para que estas tierras del sur dejaran de ser tierra de nadie; para que los caciques y emisarios de los poderes centrales, y los bandoleros, dejaran de aprovecharse de sus nobles habitantes, cometiendo injusticias, robándoles, sometiéndolos a la desigualdad y a la pobreza, a la ignorancia, a renunciar a sus derechos y garantías constitucionales a cambio de una seguridad y protección caciquil, al libre albedrío del cacique.
No obstante ese sueño de Álvarez y Bravo, de crear un poder institucional que defendiera a la sociedad de la arbitrariedad de los poderes caciquiles e informales, ese sueño de darle a la sociedad un poder para que no hubiera tantas injusticias, desigualdad, pobreza, abandono y vejaciones, al parecer no se ha hecho realidad.
¿Qué ha pasado con ese poder constituido el 27 de octubre de 1849? ¿Por qué Guerrero sigue siendo uno de los estados más atrasados y pobres del país? ¿Por qué siguen existiendo miles de casos de injusticia e impunidad? ¿Qué ha pasado con esa sociedad a la que Álvarez y Bravo pensaron darle un estado, instituciones y leyes para que se defendiera de las injusticias?
Estoy convencido de que en su peor crisis de inseguridad, criminalidad, descomposición de lo que llaman tejido social, de las finanzas del gobierno y sus municipio que limitan la capacidad y eficiencia de las políticas públicas, con la vigencia de poderes caciquiles, grupos armados delincuenciales y denominados de policía comunitaria, Guerrero es una muestra del déficit histórico de cumplimiento a la sociedad por parte de los poderes constituidos.
Este déficit va a corregirse si el ejercicio del gobierno se sale de la esfera de los esquemas tradicionales, de defensa de posiciones, dejando de ver al poder como un fin en sí mismo y convertirlo en lo que es, un instrumento de la sociedad.
A Guerrero le hace falta que los políticos se pongan de lado de la sociedad, o que la sociedad sea el centro del quehacer político y de gobierno, no tengo duda de que el gobernador Astudillo está en ese intento, pero sí de que la mayoría de su gabinete central y ampliado lo esté haciendo.
Hoy por hoy urge que el poder se ponga del lado de la sociedad, porque ese era el sueño de los padres de nuestra patria grande y de nuestra patria chica como Guerrero, Álvarez y Bravo, gobernar como tradicionalmente se ha hecho a distancia de la sociedad, ya no es opción.
Es tiempo de que el gobierno defina y evalúe las políticas públicas con la sociedad y no sólo entre dependencias de los tres niveles de gobierno de manera horizontal y vertical.
Sería bueno que en octubre no sólo se entreguen los premios al mérito civil, sino organizar toda una reflexión acerca de cómo vamos como sociedad y gobierno, los problemas y soluciones, lo que ha funcionado y lo que no, para poder reafirmar lo que hemos hecho bien y cambiar lo que no; una reflexión que no sólo se haga en los comunitarios espacios del gobierno sino de la sociedad, las organizaciones y las universidades.
Vuela vuela palomita y ve y dile: a los paisas que ya se ha hecho mucho rollo que para combatir la delincuencia hace falta inteligencia, pero yo digo que también hace falta para el desarrollo.