EL-SUR

Martes 16 de Agosto de 2022

Guerrero, México

Opinión

Pacífica y civilizadamente

Jorge Camacho Peñaloza

Julio 23, 2021

El poder es hoy más fácil de obtener, pero sus horizontes se han contraído y, una vez obtenido, es más difícil de utilizar.
Moises Naim.

Desde los tiempos antiguos la política como actividad humana para el procesamiento de las diferencias y la generación de consensos tiene incentivos positivos y negativos, entre los segundos el disfrute de privilegios privados a base de recursos públicos, la cooptación de las instituciones por parte de intereses privados y el control de la sociedad en beneficio de unos cuantos, y entre los primeros el anhelo de mejorar las condiciones de vida de la sociedad, la creación y funcionamiento de instituciones que mejoran la vida social y el mejoramiento de la relación gobierno-sociedad. Sin embargo, actualmente en el desenvolvimiento de la política han ido ganando poco a poco los incentivos positivos lo que ha permitido el avance y maduración de las sociedades democráticas.
No hay plazo que no se cumpla. El día de ayer se dio la primera reunión entre el gobernador en funciones Héctor Astudillo Flores y la gobernadora electa Evelyn Salgado Pineda en el Palacio de Gobierno en Chilpancingo capital del estado de Guerrero, un día después de que el órgano electoral estatal resolvió que las impugnaciones interpuestas contra el resultado de la elección del pasado 6 de junio no proceden, dando pie a que el gobernador Astudillo invitara a la gobernadora electa a un primer encuentro en el marco del proceso de entrega-recepción de la titularidad del Poder Ejecutivo estatal.
Un acto que más allá de su sencillez protocolaria, reviste todo un momento político histórico por todo el complejo proceso del que fue resultado, es decir, el hecho de que Astudillo y Evelyn se hayan encontrado y mostrado pública y civilizadamente en el Palacio de Gobierno después de una convulsionada campaña electoral, que incluyó una de las más intensas guerras sucias de que se tengan memoria contra un candidato que a la postre perdió la candidatura por motivos legales, significa que los guerrerenses somos capaces de procesar democrática, pacífica, civilizada e institucionalmente nuestras diferencias y llegar a un punto en el que de manera directa o indirecta, consciente o inconsciente, todos estamos de acuerdo en una transición aterciopelada, y este último punto, el de que todos estamos de acuerdo, debería ser el más importante y que debe sobresalir más que los desacuerdos, para iniciar una nueva época en la vida de nuestro estado.
Después de que los últimos tres sexenios, antes de Héctor Astudillo, no hayan podido cumplir políticamente con el ciclo de la entrega recepción debido a los desencuentros y desacuerdos en los que se vieron envueltos los gobernantes salientes y entrantes, hoy que el gobernante saliente y la gobernante entrante provenientes de partidos diferentes se encuentren y coincidan civilizadamente en un momento histórico habla de que todos hemos estado a la altura y que debemos continuar en ese derrotero para que al nuevo gobierno le vaya bien y mejor que al que está terminando.
A partir del acto de ayer en la explanada del Palacio de Gobierno, Guerrero debe evolucionar con la llegada de una nueva forma de entender y ejercer el poder como lo asume Evelyn Salgado, sin robar, mentir ni traicionar al pueblo, todos queremos que así sea; al final del día, en política, todos queremos que las cosas mejoren y evolucionen.
En 2015 la llegada de Héctor Astudillo Flores fue para mejorar y cumplió, así también la llegada de Evelyn Pineda debe ser para mejorar y esperemos que así sea, la apuesta es a que dentro de seis años Guerrero esté mejor que hoy y a que en el camino enfrentemos los obstáculos de la misma manera civilizada, pacífica y a través de las instituciones.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A toda la paisanada que ya llegó la hora, ya nada de que yo voté por este o por aquel, a jalar todos por nuestros municipios y estado, nada de seguirnos dividiendo y quien quiera seguir en esas andadas, pos que diga pa’ que no se meta en las cosas del gobierno.