Octavio Klimek Alcaraz
Septiembre 20, 2025
El Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2025-2030 (en adelante Promarnat) fue publicado de manera reciente, el pasado 8 de septiembre de 2025 en el Diario Oficial de la Federación. Es decir, se tiene un Promarnat con vigencia de 6 años, esto es una diferencia significativa con el anterior Programa Sectorial 2020-2024, que tuvo una vigencia de realización de solo 5 años. Una mejora en la hoja de ruta.
Sin duda alguna, la herramienta primaria para la planeación del sector ambiental del gobierno federal es el Promarnat. Su propósito es guiar las acciones, políticas y programas del Sector Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno federal para preservar, restaurar y administrar los ecosistemas y recursos naturales del pais de manera racional y sostenible. Esto incluye tanto a las entidades de su sector central como a sus diversos organismos desconcentrados.
El Promarnat se propone atender los ejes generales previstos en el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030. contiene 5 Objetivos Prioritarios, 24 Estrategias Prioritarias y 116 Acciones Puntuales. Los 5 Objetivos Prioritarios son:
1.- Conservar, proteger y aprovechar sustentablemente los ecosistemas para salvaguardar la biodiversidad y sus servicios ambientales, consolidándolos como un medio para erradicar la pobreza, reducir desigualdades y fortalecer el tejido social, con respeto a los derechos humanos e igualdad, priorizando comunidades indígenas y afromexicanas.
2.- Restaurar ecosistemas naturales prioritarios para la biodiversidad y sus servicios ambientales, con enfoque interdisciplinario, intersectorial y con la participación de comunidades locales, indígenas y afromexicanas, basado en principios de igualdad, inclusión y justicia ambiental.
3.- Garantizar el derecho humano al agua, asegurando la gestión sustentable de los recursos hídricos y fomentando la protección e integridad de las cuencas y acuíferos, los ecosistemas y su biodiversidad.
4.- Fortalecer la acción climática para transitar hacia una economía adaptativa y baja en carbono, integrando la prevención y control de la contaminación para proteger la salud de la población, ecosistemas, sistemas productivos y la infraestructura estratégica ante los impactos climáticos.
5.- Impulsar una política ecológica humanista, con participación ciudadana, inclusiva y de acceso a la justicia ambiental, respaldada por una cultura ambiental e información relevante para la toma de decisiones, con enfoque territorial.
Para cada uno de los 5 objetivos se desarrolla en el Promarnat un diagnóstico de la situación actual y visión de largo plazo. Considero que los datos que ahí se presentan dan una idea de los enormes retos que el país tiene que resolver hacia el 2030.
En su visión hacia el año 2030, el Promarnat incorpora la mejora de la calidad del aire, el avance en eficiencia hídrica y la restauración de cuencas, además de lograr proteger el 30 por ciento de los ecosistemas marinos y terrestres. También incluyen asegurar el acceso a información y justicia ambiental, cumplir con los compromisos climáticos y pasar a una economía circular en la gestión de residuos.
Se han propuesto ocho indicadores para comprobar el avance de los cinco objetivos del Promarnat. Se ha establecido una meta cuantitativa específica en ellos, que permitirá verificar su progreso y éxito al final de la gestión, en el año 2030. Los indicadores consideran desde la ampliación del área de conservación del país, una disminución notable de la deforestación, el incremento de la superficie con recuperación de zonas afectadas, el implementar proyectos estratégicos relacionados con el acceso al agua, reducir las partículas sólidas y los gases que generan efecto invernadero, así como simplificar trámites.
Si el Promarnat consigue concretar estos indicadores y sus metas, para cuando termine el sexenio en 2030 la situación del país en cuanto a recursos naturales y medio ambiente será muy diferente en cuanto a mejora. Indudablemente, su éxito estará condicionado a la asignación del presupuesto, las destrezas técnicas y políticas de los responsables y la coordinación con los gobiernos de los estados y con la sociedad.
Asimismo, en opinión de un servidor, para lograr una real transformación en armonía con la naturaleza, la alianza natural para el éxito de este Promarnat debe ser en territorio con las comunidades rurales y urbanas, la ciudadanía, las organizaciones ambientalistas y sociales defensoras de los recursos naturales, así como a la comunidad académica dedicada especialmente a la investigación en ecología y ciencias ambientales. Ese es un reto enorme, dado que los actuales mecanismos de participación con la sociedad son escasos e irrelevantes en la toma real de decisiones.
Pero más allá del documento técnico, espero que la protección de los seres humanos, sobre todo aquellos más vulnerables, esté alineada con la protección de la naturaleza. Por lo tanto, la orientación debe enfocarse en proteger los territorios, especialmente aquellos que tienen un patrimonio biocultural significativo y necesitan preservarse, así como los que enfrentan problemas sociales y ambientales y están expuestos a una emergencia ambiental en todo el país. En concordancia con esto, se requieren llevar a cabo intervenciones que produzcan simultáneamente ventajas medioambientales, económicas y sociales, para ello es necesario la coordinación con otros programas sectoriales federales (desarrollo urbano, agricultura y energía). Asimismo, se demanda en el día a día fomentar una política medioambiental que se base en una colaboración más estrecha con los gobiernos estatales, un federalismo ambiental hasta ahora inexistente. Así como, reitero en un involucramiento más significativo y vinculante de la sociedad en los temas relacionados con el medio ambiente y los recursos naturales. Muchas veces sola y sacrificada en las luchas ambientales.