EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

¡Son los valores, estúpido!

Jorge Camacho Peñaloza

Marzo 02, 2018

 

Lo preocupante no es la perversidad de los malvados, sino la indiferencia de los buenos.
Martín Luther King.

Después de sesenta días de campaña de los candidatos de los partidos a la Presidencia de la República y ciento treinta y tres de recabar firmas por parte de los aspirantes ciudadanos, las cosas, dijera mi abuela, se van acomodando, ya va quedando claro quien es quien en la contienda. Y lo dicho, resulta que los candidatos de los partidos no están pareciendo tan honestos y virtuosos.
En este periodo de intercampañas lo más desea caso es el asombro de que a los candidatos de los partidos de poco les sirve ser inteligentes y preparados, hablar dos o tres idiomas o créese un mesías de pureza, si en los hechos han incurrido en actos de corrupción, deshonestidad, delictivos y de total incongruencia poniendo por encima de sus ideales su ambición desmedida por el poder.
Y cuando se pensaba que habría un descanso entre campañas, pues no, siguen dando el show de sus corruptelas y carencia de valores y honestidad. De plano José Antonio Meade está envuelto no sólo en la irresponsabilidad del desvío de recursos en la Sedesol a universidades y sistemas de radio y televisión estatales que terminaron en las arcas de empresas fantasmas y Ricardo Anaya sin poder explicar sus turbios negocios inmobiliarios, en tanto que Andrés Manuel López Obrador ha entrado en una crisis existencial al ya no saber si es liberal o conservador, o si es mesías para perdonar a los delincuentes y promover su Constitución moral, u hombre de leyes para castigar a los corruptos, optando por ser todas las cosas por pragmatismo puro incentivado por la ambición del poder, este hombre está con Dios y con el diablo.
Y así seguirá esta historia de estos tres tristes candidatos que quisieron ser león y están acabando por ser tigres de papel. Pero lo bueno apenas empieza, ya viene la candidata de la sociedad, del pueblo, la del más del millón de personas que han decidido que aparezca en la boleta, que sea candidata y no como los candidatos de los partidos, que fueron antidemocráticamente impuestos y autoimpuestos, Margarita Zavala va a ir en la boleta por mandato ciudadano.
La diferencia entre los candidatos de los partidos y la candidata de la ciudadanía es que ella empieza a brillar por aspirar a la Presidencia de la República desde la plataforma que la ha sostenido siempre como persona, militante y ciudadana. Me refiero a los valores y principios que la hacen una mujer congruente y moralmente solvente, apta para diseñar y echar andar políticas públicas inspiradas en las verdaderas necesidades del país, en las soluciones a los problemas que nos aquejan como sociedad, y con los valores que comparte con la mayoría de los mexicanos sin sentirse más inteligente, como Anaya, más preparado, como Meade o pura, como López Obrador, sino como cualquier persona con dignidad, indignación ante la corrupción, coraje ante el escándalo de los que dicen servir o querer servir a la sociedad desde el servicio público y con la total determinación de querer arrebatar de sus manos a esos el país que tanto daño le han hecho. Y lo que falta. Todavía la historia no termina.
Ya vendrán las campañas campañas, ahí se seguirán exhibiendo estos candidatos de los partidos. Habrá ofertas, propuestas y discursos, algunas diferentes y otras coincidentes, pero en lo que se van a diferenciar es en la calidad moral y congruencia en los valores que los impulsan, mientras que los de aquellos son valores sometidos a sus ambiciones, los de la candidata independiente serán los valores del pueblo mexicano.
En esta era de las sociedades abiertas ya no puede ser la ambición el principal incentivo para aspirar al poder público porque es exhibida y masivamente conocida gracias a las redes sociales y la telefonía celular. La experiencia que ha dejado la ambición ha sido la de la degradación moral del poder, ahora para aspirar a éste debe ser a partir de una sólida plataforma de valores y principios.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A toda la comarca que los candidatos de los partidos ya se están quemando por mostrar que de plano estos señores no tienen valores.