EL-SUR

Miércoles 16 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Sumas y divisiones

Jorge Camacho Peñaloza

Septiembre 04, 2020

La nación esta dividida, mitad patriotas, mitad traidores y nadie puede diferenciarlos.
Mark Taiwan.

Desde la perspectiva del Presidente Andrés Manuel López Obrador su segundo informe de gobierno fue un éxito: una ceremonia ecuánime, sin aplausos más que al final; republicano haciendo público la cosa pública, austera no más de 70 invitados, sobria sin dispendio de comidas de besamanos. Informó los avances de su proyecto y rindió cuentas a su modo, los gobernantes usan los informes para convencer a su público no a sus adversarios y el público de López Obrador es hasta este momento la mayoría de los ciudadanos que votaron, del otro lado, que no son pocos, naturalmente hay crítica y descalificación.
Las cifras positivas que fue a pronunciar para el oído de sus seguidores fueron, entre otras, que el combate a la corrupción ha logrado un ahorro de 560 mil millones pesos, que ante 401 hospitales abandonados, saqueados o a medio construir, y con un déficit de más de 200 mil profesionales de la medicina, se reconvirtieron 969 hospitales, se instalaron 32 mil 203 camas y 10 mil 612 con ventiladores, y de contrataron 47 mil médicos generales, especialistas, enfermeras y otros trabajadores de la salud.
Que en siete de cada diez familias está llegando cuando menos un beneficio o algo del presupuesto público, que el 100 por ciento de las comunidades indígenas y de los más pobres del campo y la ciudad se benefician con al menos uno de los programas sociales, que por medio de los programas sociales se apoya a 23 millones de familias y que en ocho meses se han destinado a estos programas 115 mil millones de pesos en beneficio de 9 millones de personas; asimismo, que tres millones de agricultores y pescadores están siendo apoyados y se están otorgando 11 millones de becas para alumnas y alumnos pobres en todos los niveles escolares; que ya hay conectividad en 26 mil 789 localidades y, en 2021, habrá señal en todo el territorio nacional; que las remesas han crecido en 10 por ciento en relación con el año pasado y se estima que van a llegar a 40 mil millones de dólares a finales de año, un récord en beneficio de 10 millones de familias.
Hasta ahí el Presidente fue a dar las cifras del avance de su proyecto, de aplicar preponderantemente una política social que salve, respalde y ayude a los de abajo, cifras que querían escuchar sus seguidores, con las que quiere los quiere convencer que no se equivocaron al votar por él, las que para sus críticos no representan nada. Todas estas cifras corresponden al apoyo a la variable del consumo de los sectores de menores ingresos y de gasto público, ninguna de financiamiento o inversión, variables preferidas del modelo neoliberal, en beneficio del sector empresarial, que es lo que casi todo este sector le crítica y quienes en los gobiernos anteriores eran considerados prioritarios, por lo que estas cifras para unos fueron sumas y para otros divisiones.
Otra parte importante que fue a posicionar el Presidente López Obrador fue el objetivo central de su gobierno, que es el de la transformación social sobre lo que fue enfático en señalar que en estos tiempos más que en otros, transformar es moralizar, que este gobierno no será recordado por corrupto, que su principal legado
será purificar la vida pública de México, que la austeridad republicana es una realidad, que, citando a Adam Smith sostuvo que la alegría ajena es su propia dicha y que continuará con la revolución de las conciencias para lograr a plenitud un cambio de mentalidad que cuando sea necesario se convierta en voluntad colectiva dispuesta a defender lo alcanzado, hasta ahí está bien, es su visión y tiene que convencer con ella.
Sin embargo, el Presidente, no deja de polarizar, ahí, en pleno Palacio Nacional, que es de todos los mexicanos, se sigue acordando de sus críticos que dice le han reprochado que no emprendiera un rescate económico elitista para atenuar los efectos de la pandemia, que los conservadores están enojados porque ya no hay corrupción y perdieron privilegios y que los seudoecologistas que hoy se oponen a sus proyectos antes no demandaron a los gobiernos neoliberales cuidar el medio ambiente, esas son las restas del informe, porque en un informe el Presidente no debe dividir propiciando la cizaña y la polarización.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A toda la paisanada que no porque ya estemos en amarillo crean que ya la hicimos, el virus sigue ahí haciendo de las suyas y que mejor sigan sin salir, no más ayer se registraron 130 nuevos contagios y ya van más de 15 mil.