EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Tampoco la 4T valora a Guerrero

Jorge Camacho Peñaloza

Septiembre 13, 2019

 

El gobierno tiene el sagrado deber de dirigirse a la nación, y hacer escuchar en ella la voz de sus más caros derechos e intereses.
Benito Juárez.

El movimiento que hizo posible la Primera Transformación de la vida pública de México que inició el 16 de septiembre de 1810 con la arenga del padre Hidalgo dada en Dolores de ir a coger gachupines, no habría podido lograr la independencia de la nación del yugo de la Corona Española si no hubiera habido un líder que le diera continuidad a lo que parecía que quedaba trunco el 31 de julio de 1811 con el fusilamiento de Hidalgo, apenas a poco más de nueve meses de haber convocado a los mexicanos, y el 22 de diciembre de 1815 con el fusilamiento de José María Morelos y Pavón. El líder que mantuvo la causa fue el tixtleco Vicente Guerrero, librando en estas tierras del sur casi seis años de batallas contra el Ejército Realista, hasta lograr que uno de estos se pasara a la causa y formara una alianza el 10 de febrero de 1821 en Acatempan, cerca de Teloloapan, en estas tierras del sur, para alcanzar la anhelada independencia. El después guerrerense fue el vértice de la primera transformación.
El movimiento de la Segunda Transformación la inició también un guerrerense nacido en Ayutla, Juan N Álvarez quien se levantó con el Plan de Ayutla contra el gobierno imperial de su “Serenísima Alteza” Antonio López de Santa Ana, libertino que habría desviado las causas e ideales de Hidalgo, Morelos y Guerrero de conformar una República democrática, movimiento que fue culminado por Benito Juárez allá por 1867. Si Guerrero hizo posible mantener y culminar la primera transformación, Álvarez inició la segunda.
En la Tercera Transformación los guerrerenses de las regiones Montaña, Centro, de la Tierra Caliente, Norte y de las costas, con Jesús H Salgado, los hermanos Figueroa y Julián Blanco, se sumaron a los ejércitos revolucionarios para deponer a la dictadura porfirista, Guerrero pasó lista en la tercera transformación de la vida pública de México.
Para la Cuarta Transformación, de la que habla Andrés Manuel López Obrador, Guerrero fue uno de los estados en los que ganó las tres veces que contendió y de los que más votación le dio al hoy presidente de la República, derrotando a Felipe Calderón, a Enrique Peña Nieto y a José Antonio Meade, a este último con poco más de un millón de votos.
Guerrero pues ha sido un actor determinante de primera fila en las transformaciones que ha tenido el país, pero nunca los gobiernos liberadores que han logrado constituir para liberar a la nación de yugos colonizadores, imperiales, dictatoriales y corruptores, han sabido agradecer las gestas heroicas, nobles, valientes y liberadoras de los guerrerenses, dejándolo siempre, como decía José Francisco Ruiz Massieu, en el cabús del desarrollo.
Resulta que ahora con Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia a Guerrero le va a tocar 2.8 por ciento menos presupuesto para el 2020, particularmente de aportaciones federales o ramo 33, y 0.6 por ciento menos en el ramo 28 o participaciones federales, en términos reales; se eliminó el proyecto de la zona económica especial en la Costa Grande, se prevén menos recursos para el campo y la educación, especialmente para la Universidad Autónoma de Guerrero y no ha anunciado ninguna obra especial con la que la nación retribuya la aportación de los hombres y mujeres del sur en las transformaciones que ha tenido para mejorar la vida pública del país como el Tren Maya y el corredor Transítsmico.
Total que no ha sido suficiente la aportación de los guerrerenses a la nación, ni que en Guerrero vivan los más pobres del país y que el arranque de la campaña de Andrés Manuel López Obrador en 2012 haya sido en Metlatónoc. La promesa “por el bien de todos, primero los pobres” ahí va a quedar para la historia del regateo de la nación a la retribución que le debe a Guerrero, ni con la Cuarta Transformación la Nación le cumple a Guerrero.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A los de la Federación Mexicana de Futbol que para hacer una selección ganadora no sólo se requiere talento y goles, sino educación y valores, para que los jugadores tengan disciplina y no anden de alcoholes.