EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

UAG: universidad o partido

Jorge Camacho Peñaloza

Marzo 10, 2017

Abrir escuelas y se cerrarán cárceles.
Concepción Arenal.

Nunca he estado de acuerdo con que las casas de estudio, sobre todo las públicas, se vean sometidas a procesos de elección abierta de sus autoridades y representantes en los diferentes órganos colegiados, porque los alumnos se ven más inmersos en procesos políticos que académicos, en intereses de grupos, ideológicos, compromisos personales, negativas relaciones con los maestros, desviándose de su esencia de generar y propiciar el proceso de enseñanza- aprendizaje.
En la Universidad Autónoma de Guerrero, por ejemplo, hay elecciones para rector, dirección de cada unidad académica, representantes estudiantiles y delegaciones sindicales, cuatro elecciones que muchas ocasiones tocan de a dos por año en una escuela, lo que somete a la comunidad estudiantil y académica a la confrontación entre ellos, lo que ha generado divisionismos irreconciliables que se empeñan en no hacer avanzar los proyectos en pugna.
Esos procesos políticos ha sido conducidos incluso desde perspectivas partidistas involucrándose directamente militantes principalmente del PRI y del PRD, antes del PCM, PSUM, PMS, sometiendo a la Universidad a sus intereses y colocando la academia, la investigación y la vinculación en un segundo plano de importancia, por eso durante muchos años la Universidad no avanzó, por estar sujeta a intereses  clientelares partidistas.
A partir de que se le suspendió el presupuesto allá a mediados de los ochentas, y reanudándose la entrega de subsidio bajo criterios de evaluación la Universidad empezó a enderezar su esencia como institución educativa, los indicadores empezaron a mejorar y los procesos de enseñanza-aprendizaje o administrativos a organizarse mejor, elevando la calidad y contenidos académicos y de los planes de estudio de la mayoría de las escuelas, situación a la que los militantes de uno y otro partido tuvieron que entrarle para transformarse en verdaderos académicos y alumnos de una institución de educación media superior y superior.
Lo anterior se profundizó con las dos o tres últimas administraciones con los rectores Ascencio Villegas Arrizón y Javier Saldaña Almazán, con quienes la Universidad ha subido puestos en el ranking de las universidades del país después de ocupar tradicionalmente los últimos lugares mientras estuvo conducida por la izquierda y disputada por el PRI y el PRD.
En las últimas administraciones la Universidad ha avanzado, por ejemplo todos los 26 posgrados con que cuenta se encuentran en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), rubro en el que la UAG tiene el primer lugar de todas las universidades del país; esto es una muestra de cómo se puede avanzar sin someter a las instituciones a intereses clientelares y partidistas, esa es la universidad que Guerrero necesita.
Actualmente hay un consenso importante en torno a Javier Saldaña Almazán, la mayoría de las corrientes universitarias han coincidido en que continúe encabezando los esfuerzos de conducción de la universidad, aunque parezca un contrasentido que sea el único candidato en el actual proceso electoral, ante el cual, no obstante, hay rodando espíritus partidistas totalitarios pero de Morena, que quisieran regresar a los tiempos en que la Universidad era manipulada para fines partidistas, quienes están tratando de invalidar la candidatura de Javier Saldaña.
No es que esté en contra de la democracia, sino de que la democracia sea pretexto para desvirtuar la misión de instituciones como la universidad o para imponer intereses partidistas a las instituciones, tal vez sea mejor que los estudiantes elijan autores y maestros de cátedra y no directores y rectores, y sean consejos universitarios los que evalúen y elijan a los directivos y rectores de la universidad para evitar que se le quiera manipular partidistamente.
Seguramente conforme se acerquen los tiempos electorales del 2018, militantes de ese partido intentarán someter a la universidad a sus intereses, involucrarla en sus candidaturas pero la comunidad universitaria ya está académicamente madura y lo impedirá.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A toda la paisanada con toda consecuencia, que el mejor homenaje que podemos hacerle a la mujer, es que ya llegue una de ellas a la Presidencia.