EL-SUR

Miércoles 16 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Vicisitudes del frente electoral

Jorge Camacho Peñaloza

Agosto 25, 2017

En el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política. Simón Bolívar.

El propósito de las coaliciones electorales es una suma de fuerzas distintas para derrotar a un adversario común, con una propuesta común de gobierno que ofrece mejores condiciones de vida a la sociedad. Por muy diferentes que ideológicamente sean los partidos, en sus declaraciones de principios y programas siempre habrá coincidencias que, en teoría, les permitirían coligarse y enfrentar a un adversario político. Sin embargo, existen vicisitudes que no concuerdan con la teoría.
Las coaliciones o frentes exitosos derivan de la existencia de gobiernos represivos, dictatoriales, corruptos y sobre todo impopulares, que generan la unificación de fuertes movimientos sociales de diferentes composiciones ideológicas, sociales y económicas como única vía posible para arrebatarles el poder vía elecciones. Esta condición no está presente en el contexto del país al no existir un descontento generalizado que se esté expresando en las calles a pesar de los históricos niveles de rechazo y reprobación a Enrique Peña Nieto.
Cuando la inconformidad es tan fuerte los actores sociales suelen ser quienes originan esta necesidad política, que en un segundo momento adquiere la forma de frente con la participación de partidos políticos afines, para competir por el poder. En este caso el frente es una propuesta que proviene de la sociedad. Pero muchas veces estos frentes suelen surgir como propuesta de los partidos, algunas veces populistas o de tipo fascista, es decir totalitarios y nacionalistas, que derivan en regímenes dictatoriales, aunque también son propuestos por partidos como estrategia electoral para sumar votos y conformar gobiernos de coalición como es el caso del Frente Amplio que impulsan las dirigencias del PAN y PRD, el cual es una buena intención pero que tiene en el camino muchos obstáculos para hacerse realidad.
En primer lugar, es una propuesta que no se llevó primero a las militancias de estos partidos, en donde existe una amplia inconformidad en su contra por parte de amplios sectores de militantes de ambos partidos que no estarían dispuestos a votar por un eventual candidato que no salga de sus filas. Será muy difícil que los militantes perredistas voten por un candidato o candidata del frente surgido del PAN, y viceversa.
En segundo lugar, otro obstáculo es el hecho de que numerosos grupos de militantes del PRD no sólo no estarían dispuestos a no votar por la coalición en principio por razones ideológicas, sino además, muchos militantes del PRD van a votar y están optando por apoyar activamente al dueño de Morena, Andrés Manuel López Obrador, situación que no ocurre en el caso de los militantes el PAN que no están apoyando ni votarán por el dueño de Morena, es decir, en términos de militancia, la del PRD representa un obstáculo mayor a la formación del Frente.
De concretarse el Frente Amplio el PRD seguramente verá reducida drásticamente su votación y con seguridad aportaría menos sufragios que el PAN, sobre todo considerando que en las preferencias electorales el PRD anda en el cuarto lugar por abajo de Morena, el PAN y el PRI. En ese escenario lo justo sería que la candidatura de la coalición sea del PAN, sobre todo si en las preferencias es una militante del PAN, Margarita Zavala, la que está mejor posicionada que el mejor prospecto del PRD Miguel Ángel Mancera.
Si en candidato del Frente es un connotado ciudadano o ciudadana, tampoco la teoría de suma de fuerzas tendría respaldo en la realidad para garantizar al Frente un triunfo, porque además de estarse desdibujando el aporte del PRD, muy difícil sería que esa ciudadana o ciudadano levante en las preferencias del electorado por atractiva y lógica que sea la teoría de la suma de fuerzas.
Por sobrevivencia electoral, el frente le conviene más al PRD que al PAN, no por nada quienes más lo está promoviendo es la dirigencia nacional del partido del sol azteca. Y entre un candidato teóricamente atractivo como sería un ciudadano no militante y uno militante altamente competitivo como Margarita Zavala, al frente le conviene más tener a ésta última como candidata. De ser ella la candidata al PAN sí le serían útiles los votos provenientes del PRD, no por sobrevivencia pero sí para elevar su competitividad.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A aquellos que andan queriendo arrejuntar al PAN y al PRD, que está bien que quieran derrotar al PRI, pero no lo van hacer desde una candidatura que no sea competitiva, porque si impulsan una de éstas entonces a mí se me hace que aquí hay gato encerrado y lo que buscan entonces no es derrotar al PRI, sino todo lo contrario.