
El vocero estatal en materia de seguridad, Roberto Álvarez Heredia, declaró que a pesar del cese de los 176 policías estatales que participaron en el paro de labores, ningún espacio territorial en Guerrero está descubierto.
Consultado la mañana de ayer en esta ciudad sobre la detención de un civil y un agente de la Procuraduría General de la República (PGR) por policías comunitarios de Mezcala, durante la tarde del miércoles, informó que éstos fueron entregados por el Ejército a la PGR para que en 48 horas se les investigue y se determine si cometieron algún delito.
Al vocero se le consultó sobre la afirmación que hizo el Fiscal General del estado, Javier Olea Peláez de que “el Tequilero número uno” es el diputado con licencia Saúl Beltrán Orozco y que por su fuero no se le puede detener, esto en una reunión con personas, al parecer habitantes de San Miguel Totolapan, y que fue difundido en un noticiero de Televisa.
Primero pidió a los reporteros dar un momento para buscar en su teléfono porque dijo que había escrito su postura, aunque al final no la encontró y mejor dijo que la tenía en la mente: “el fiscal Javier Olea es el titular de un órgano autónomo constitucional y el único que puede hablar sobre lo que ha vertido en una reunión, entiendo que privada, es el propio fiscal. Lo único que yo puedo expresar es respeto a las expresiones del titular de un órgano autónomo constitucional, ya será el Congreso o el propio fiscal los que tengan una opinión sobre este tema”.
En el caso del cese de los policías que participaron en un paro de labores, indicó que fueron dados de baja de acuerdo a lo que establece la ley en la materia, salvaguardando sus derechos laborales y a un finiquito por sus servicios.
Insistió en que los agentes incurrieron en “graves violaciones” a la ley de seguridad pública en el estado, que establece como causales de remoción el abandonar el servicio policial y encabezar, organizar o promover una movilización que conduzca al abandono a la función policial, y por lo tanto, “esto deja en la indefensión a los ciudadanos que tienen el legítimo derecho de estar protegidos”.
Agregó también que los agentes faltaron a los principios rectores a la función policial de respeto al mando y a los ciudadanos.
Justificó que la decisión “fue difícil de tomar, pero que si no se hace una decisión de esta manera, estaríamos dejado un mal precedente para que ocurriesen otros casos, no sólo aquí, sino en todo el país”.
Sobre las movilizaciones de protesta que hasta ayer por la mañana siguieron realizando los policías, aún portando el uniforme de la corporación, Álvarez Heredia indicó que la petición de la Secretaría de Seguridad Pública es que regresen sus uniformes y su equipo, y que quienes no lo hagan “sería como volver a caer en lo mismo, no tienen respeto por la disciplina y por los ciudadanos que es para quienes fueron formados para proteger”.
Un reportero le preguntó si con el cese no se deja desprotegida la población. Indicó que en la actualidad son cerca de cinco mil los policías estatales, “y ningún espacio territorial está descubierto por la falta de estos policías”.
A pregunta sobre si se abrirá una convocatoria para la contratación de nuevos agentes, el vocero indicó que no tiene los elementos para poder contestarla. También dijo que no tenía los elementos para confirmar si los agentes que fueron cesados tienen algún vínculo con la delincuencia organizada ni del monto que se erogará para liquidarlos.
Entregó el Ejército a la PGR al agente y a su acompañante detenidos en Mezcala
De las dos personas detenidas el miércoles por comunitarios de Mezcala, entre ellos un agente del Centro de Operaciones Estratégicas (COE) de la Subsede de la Procuraduría General de la República (PGR) con sede en Iguala, el vocero indicó que la información que tenía es que estos fueron entregados por el Ejército a la PGR para que fueran sujetos a una investigación.
Indicó que tienen 48 horas hábiles para poder determinar si incurrieron en algún delito o delitos.
Se le preguntó sobre algunas contradicciones en la operatividad de los comunitarios de Mezcala y la colocación de puestos de revisión en la carretera federal en el tramo Chilpancingo-Iguala, “vamos a ver al tiempo. Llegaron a un acuerdo entre autoridades y comisarios, y la autoridad fijó la determinación de lo que pueden hacer y lo que no pueden hacer”, dijo sin entrar en detalles.
Mencionó que los comunitarios pidieron que se les entregara un cuadernillo en el que se les explique de manera pormenorizada la función en la que ellos pueden actuar, y los puntos en los que no se les permite.
Asimismo, el vocero reconoció que el mes pasado hubo un repunte delictivo, y que este es un tema que se tiene en la mesa de análisis y de trabajo que se analizará en la próxima sesión del Grupo de Coordinación Guerrero para reforzar la seguridad en los puntos en los que se ha registrado un repunte delictivo.
Informó, sin dar mayores detalles, que este repunte de violencia es en la zona Centro, Tierra Caliente y Acapulco, “son las zonas en las que ha habido un repunte delictivo que no vamos a minimizar, que no vamos a desconocer y que es motivo de trabajo en el Grupo de Coordinación Guerrero para revisar los esquemas de seguridad que se implementan en cada región y en cada municipio, y de esta manera combatir firmemente el crimen”.
Negó que esté fallando la estrategia de seguridad en esas regiones y municipio y afirmó que “lo que ha pasado es un aumento de la actividad de los criminales; o sea, la responsabilidad no es una responsabilidad del estado, sino una acción que debe ser castigada porque son los delincuentes los que han provocado que exista un repunte delictivo, que todas las autoridades tanto federales como estatales están obligadas a detener y a disminuir”.