EL-SUR

Jueves 20 de Enero de 2022

Guerrero, México

Cultura  

Destruyen parcialmente mural del artista nahua Nicolás de Jesús en el extinto Corazón de Ceiba

Las dos partes de la pieza plasmada en las paredes del desaparecido centro cultural de Costa Azul están cubiertas con yeso y pintura blanca. En nuestra tierra no se valora nuestra cultura, recrimina el creador

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Noviembre 22, 2021

El antes y el ahora del mural hecho por Nicolás de Jesús en la calle Juan Sebastián Elcano, y que era una alegoría a la comida, a la comunidad, el hogar y la naturaleza; fue borrado por completo con yeso y pintura blanca Foto: El Sur

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Un mural del artista nahua Nicolás de Jesús realizado en el extinto centro cultural Corazón de Ceiba, en Costa Azul, fue destruido luego de que hace unos días fue cubierto con yeso y pintura blanca.
Se trata de un mural compuesto por dos partes (El ser cósmico y Tlalchinahui), ubicado en la esquina que forman las calles Capitán James Cook y Juan Sebastián Elcano y se refiere a la lucha por la defensa del Parque Nacional El Veladero.
Éste resultó parcialmente destruido y en su elaboración, en 2008, también participaron los artistas plásticos y grabadores indígenas Víctor Juárez y Gabriel Rodríguez Trinidad.
De hecho, Tlalchinahui resultó dañado a balazos en 2011 por un hecho violento que se dio en la zona y fue restaurado por el propio Nicolás de Jesús al año siguiente. (El Sur, edición del 8 de mayo, 2012).
Asimismo, el elaborado por el propio artista sobre la calle Juan Sebastián Elcano y que era una alegoría a la comida, a la comunidad, el hogar y la naturaleza, fue borrado por completo con yeso y pintura blanca.
En su oportunidad, el artista explicó que “la comida para los mexicanos también representa la comunidad, el hogar y hasta la naturaleza”, por lo que en el muro también ilustraría el ambiente festivo que la rodea.
La superficie de dicho mural era de unos 10 metros de largo por 2.5 de alto y mostraba a mujeres preparando tortillas, hombres trabajando, un músico con su guitarra y en un rincón una niña trepada en un árbol, admirando el gentío.
Alrededor de estas primeras imágenes se suman decenas de animales y flores que le daban el ambiente festivo al trabajo.
Por su parte, la administradora del inmueble, Rocío Durand, comentó que lamentablemente el lugar dejó de funcionar como centro cultural poco antes de la pandemia y en él se ofrecían talleres de artes y charlas de educación ambiental.
Dijo que después del sismo del 7 de septiembre, uno de los muros quedó resentido y se convirtió en un riesgo para los transeúntes, además de las paredes se encontraban deterioradas por una filtración de agua, lo que hacía doblemente peligroso el paso por el lugar.
Además, precisó que el lugar fue rentado para un fin distinto al anterior por sus dueños, quienes prefirieron mantener el anonimato.

Esto ocurre cuando se está
a punto de darle el mayor
reconocimiento internacional
a mi obra, dice el autor

Por su parte, el artista en charla electrónica para El Sur desde Estados Unidos, escribió que “simplemente este hecho reafirma mi convicción de que en nuestra tierra no se valora nuestra cultura”.
Añadió que no quiere criticar “los motivos que llevan a esta gente a tomar esa decisión. Cada quien tuvo sus motivos. Lo que sí, esto me lleva a interpretar que cuando te necesitan (es) por el interés particular”.
En este caso, recordó, uno de los murales fue realizado en protesta por la destrucción de una cascada en el Parque Nacional El Veladero por una constructora pero, acotó, “¿realmente esta persona nos buscó pensando por los demás o simplemente servimos ingenuamente sin tomar en cuenta que únicamente estábamos siendo utilizados?
“Y pienso ahora, en los riesgos en que incurrí al exponer a otros compañeros que me han acompañado en la lucha por hacer conciencia a través del arte acerca de la problemática social, como en este caso cuando los compañeros Gabriel Rodríguez Trinidad y Víctor Juárez Vázquez participaron con todo para lograr realizar este mural”, que además, destacó, ha sido el más grande que ha realizado.
“Es más fácil destruir que construir (…) No, pues sí que está difícil; pensando en los jóvenes que están entregados a buscar una expresión a través del arte. ¿Cómo motivarles que vale el esfuerzo realizado? ¿Qué ejemplo queda después de esto? Eso y más insensibilidad se puede esperar”.
La ironía, agregó, “es que en este justo momento viene un gran reconocimiento, el más grande en este momento a nivel internacional para mí en Nueva York en febrero próximo.
“Ahí les invito a estar al pendiente de la inauguración de una retrospectiva de ese sujeto que se llamó en vida Nicolás de Jesús, un iluso que pensó que en un momento en su tierra, por su pueblo podría hacer algo a través del arte”.