EL-SUR

Martes 16 de Agosto de 2022

Guerrero, México

Cultura  

Presentan en Chilpancingo libro con un discurso incendiario de Altamirano cuando tenía 20 años

El autor de La Oración Cívica de Ignacio María Altamirano, el periodista Mario Casasús, asegura que los liberales de la Reforma, época del tixtleco, no tienen nada que ver con los de la 4T, porque los de ahora no critican al presidente Andrés Manuel López Obrador

Junio 07, 2022

El descendiente de Ignacio Manuel Altamirano, Mario Casasús, durante la presentación de sus libros en Chilpancingo Foto: Jesús Eduardo Guerrero

Lourdes Chávez

Chilpancingo

El periodista y descendiente de Ignacio Manuel Altamirano, Mario Casasús, presentó cuatro libros sobre el pensador tixtleco y un documento –una reliquia– con anotaciones hechas a mano por el también militar y diplomático, el sábado en el café Galería, de la capital del estado.
Uno de los volúmenes es La Oración Cívica de Ignacio María Altamirano –nombre con el que el intelectual firmaba sus textos– que recupera un discurso incendiario que pronunció a los 20 años, en Cuautla, Morelos.
Durante la presentación, Casasús señaló que la diferencia entre los liberales del periodo de Reforma (1858-1861) con los de la Cuarta Transformación, es que los del siglo XIX fueron auténticos librepensadores.
En el evento, Casasús, consideró que falta crítica a lo que dice el presidente Andrés Manuel López Obrador y a los dirigentes políticos.
“Esa falta de libre pensamiento es lo que está haciendo tanto daño al país, todos estos errores son palpables en Guerrero y también allá en Morelos (donde vive). ¡Fíjense!, tenemos a Cuauhtémoc Blanco (ex futbolista) de gobernador”, dijo provocando las risas de los asistentes.
En entrevista aparte, aseguró que la visión liberal de las figuras que protagonizaron el periodo histórico conocido como Guerra de Reforma, que hoy se destaca en el discurso oficial, nada tienen que ver con el gobierno actual.
“Nunca he escuchado a López Obrador decir que Altamirano se atrevió a pedir la renuncia de Benito Juárez por acumular excesivo poder, que hace el actual presidente”, ejemplificó.
Precisó que fue una generación de librepensadores realmente austera y honesta, “estamos hablando de un personaje que llegó a ser fiscal general de la Nación, y a diferencia de Alejandro Gertz Manero (actual fiscal), que tiene una colección de autos de lujo, Altamirano nunca tuvo casa propia”, y aseguró que hay cartas en las que le pide a su casera que le dé prórroga para pagar la renta.
Contrario a la clase política actual, que pregona la 4T, “no han entendido que de lo que se trataba el ser librepensador, no es ser alguien que ciegamente sigue a un presidente”.
Apasionado con la historia, explicó que La Oración Cívica de Ignacio María Altamirano –que fue el primer seudómino del intelectual– fue publicado por la editorial morelense Libertad Bajo Palabra y se trata del primer discurso de Altamirano en Cuautla, Morelos, con 20 años de edad, que él mismo prohibió difundir. Algunos imaginaron que era un texto suave, pero cuando se localizó entre los materiales donados a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), se reveló que, al contrario, era incendiario.
Otro de los libros presentados es el Tríptico de José Sotelo Inclán, que incluye tres conferencias, una sobre su relación con Porfirio Díaz, para desmitificar que Altamirano fue exiliado.
Aclaró que el biógrafo Víctor Fuentes Díaz, de manera equivocada, sostuvo que Altamirano se fue exiliado tras una pelea con Porfirio Díaz.
“No, fue a petición de Altamirano que recibió un puesto diplomático, porque siempre quiso conocer Europa, porque leía en alemán, leía en francés, en latín y en italiano, quería conocer la cuna de la civilización occidental”.
También presentó los títulos, Ignacio Manuel Altamirano en Morelos (1853-1901) y Raíz y razón de Altamirano, sobre la vida del guerrerense en aquel estado.
El documento inédito es un cuaderno de pasta azul dura, del tamaño de las hojas notariales, que es parte de la herencia que recibió de su bisabuelo, incluye artículos publicados del escritor, con anotaciones a mano en el margen. Comienza con los recortes de esquelas publicadas en diferentes periódicos a su mentor, Ignacio Ramírez.
Destacó que sus libros recogen el más bello obituario dedicado a Altamirano escrito por el poeta y revolucionario cubano José Martí, “pero como lo publicó en Nueva York, nadie se enteró aquí en México. Como al final Altamirano fue un porfirista de cepa, quedó un poco relegado de la historia oficial bajo la lógica de ser porfirista consentido, que al final sí fue favorecido con ese cargo consular”.
Mario explicó que la hija de Altamirano, Catalina, se casó con Joaquín Casasús, su bisabuelo, otro personaje “también relegado” por la historia, dos veces embajador con Porfirio Díaz en Estados Unidos.
Señaló que Casasús rescató El Chamizal, el único terreno fronterizo que devolvió Estados Unidos a México, de 177 hectáreas.
Aclaró que los acuerdos de la entrega del terreno se firmaron con Adolfo López Mateos, pero quien inició el juicio fue Joaquín Casasús. Con su influencia, señaló que el embajador gestionó el puesto consultar ante Díaz para que su suegro (Altamirano) se fuera a Europa.
Cuando Altamirano enfermó de tuberculosis, indicó que Casasús le rentó una quinta en San Remo, Italia, donde murió, pensando que el clima de la costa mediterránea podría ayudarlo a respirar mejor.
Luego de su muerte, todas las pertenencias de Altamirano quedaron en posesión de Joaquín Casasús.
Indicó que Casasús heredó a su familia todo el archivo de cartas y fotografías de Altamirano, que se ha compartido y en parte donado a diferentes instituciones.
De la historia de Altamirano con Juárez, recordó que el presidente nombró a Altamirano fiscal en el juicio de Maximiliano de Habsburgo, y como abogado defensor, a Mariano Rivapalacio.
“Pero Altamirano, no sé si por masonería, no hay forma de saberlo, se reunió con Maximiliano preso y tuvo una conversación muy cordial en donde el austriaco le recomendó las aguas de seltzer, aquellas fórmula primitiva del Alka Seltzer”, finalizó el periodista.