EL-SUR

Jueves 18 de Agosto de 2022

Guerrero, México

Espectáculos  

Encabeza Bauhaus con su rock gótico el regreso a las tocadas masivas en la Ciudad de México

El Tri también dio un concierto el sábado en la capital del país. Alex Lora imita el Grito, clama “¡chingue su madre el pinche gobierno ratero hijo de puta!” y lanza loas a la Virgen de Guadalupe. Los cubrebocas fueron un raro accesorio en ambos eventos

Agencia Reforma Ciudad de México

Octubre 25, 2021

 

Arriba, el vocalista Peter Murphy y el guitarrista Daniel Ash durante el concierto de Bauhaus en el Parque Bicentenario; abajo, el líder de El Tri, Alex Lora, levanta la bandera de México con un danzante en la tocada en la Arena México Fotos: Agencia Reforma

Después de casi 16 años desde su última presentación en el Palacio de los Deportes, la banda de rock gótico Bauhaus –pionera del género– finalmente regresó a México y el reencuentro se vivió vibrante desde los campos del Parque Bicentenario en la Ciudad de México la noche del sábado.
Alrededor de 5 mil espectadores se dieron cita para recibir entre gritos y aplausos a la banda inglesa considerada iniciadora del género, integrada por Peter Murphy (vocalista), Daniel Ash (guitarrista y saxofonista), Kevin Haskins (baterista) y David J (Bajista), quienes movieron su presentación al aire libre con tal de no seguir aplazando su esperado regreso al país y los escenarios, siendo esta la primera parada de su gira mundial, y además, el regreso de las tocadas de rock masivas en la Ciudad de México con bandas de otros países, tras la cancelación de este tipo de eventos por la epidemia de Covid-19.
La gótica celebración se llevó a cabo prácticamente como en los viejos tiempos, donde las medidas de seguridad se redujeron a toma de temperatura y los cubrebocas sólo un accesorio más para algunos.
Los fanáticos, adultos entre los 28 y 50 años, se vistieron para la ocasión desempolvando sus largas gabardinas, botas con estoperoles, sacos de terciopelo, medias de red y sombreros, indumentaria acostumbrada entre los seguidores del rock gótico.
En medio de humo y luces moradas y guiados por el acorde de la guitarra eléctrica de Ash, el espectáculo del sábado, el primero de dos fechas en México, arrancó a las 21:30 horas, con Murphy adueñándose inmediatamente del escenario con su tema “Rosegarden Funeral Of Sores”.
“¡Muchas gracias, México!”, gritó el cantante en español.
“Este es nuestro primer show en dos años así que estamos muy felices de presentarnos aquí, gracias por estar aquí”, agregó luego en inglés.
Lo que sucedió después fue casi una posesión en la que entre bailes alocados, rugidos, risas macabras y hasta aullidos.
El intérprete no dejó que nada se interpusiera entre la energía que compartían él, sus compañeros y su público, incluso cuando su micrófono falló varios veces.
Con clásicos como Bela Lugosi’s dead, She’s in parties, The passion of lovers, Kick in the eye y Dark entries, el grupo británico complació a sus fanáticos, quienes al igual que su líder se mantuvieron bailando y brincando en todo momento.
La velada de casi dos horas de duración culminó con Murphy casi afónico, pero imparable, quien cerró el encuentro emotivamente interpretando All we ever wanted was everything en una versión acústica donde fueron solo él y su guitarra, alumbrados por un reflector para despedir a los espectadores.

Festeja El Tri 53 años

La vista que El Tri tenía el sábado desde el escenario volvió a ser como el grupo la recordaba: sin distancia alguna, con los fans pugnando para estar lo más cerca posible de la banda y cantando, aplaudiendo y hasta mentando madres.
Y es que la raza fue tan feliz con el regreso del rock sin restricciones que durante el show para festejar su aniversario 53, en la Arena Ciudad de México, para los 8 mil asistentes, cifra proporcionada por los organizadores, se acabó el miedo a la pandemia.
Desde antes de ingresar, la gente ya brindaba con latas de cerveza y hasta se aventaba palomazos acompañada de guitarras acústicas, armónicas y mucha actitud; obviamente, los cubrebocas les estorbaban.
La única medida que les pedían por el semáforo verde para entrar al show Las Piedras Se Vuelven a Encontrar era portar el tapabocas, pero, como dice la canción Pobre soñador: “No siempre las cosas son como debieran ser”.
En la oscuridad de las gradas, buena parte se los quitó con el fin de poder beber sus chelas, comer palomitas, fumar mariguana que habían logrado meter y gritar a todo pulmón las canciones y recordatorios maternos que eran incitados por Lora desde que salió a escena, a las 21:00 horas.
El Grito de Independencia que el presidente lanzó el 15 de septiembre fue ante un Zócalo vacío, mientras que Lora sí pudo aventarse su versión secundado por la gente.
“¡Vivan los héroes que nos dieron Patria! ¡Chingue su madre el pinche gobierno ratero hijo de puta! Ahí es donde la raza dice: ‘¡Que la chinguen, que la chinguen!’. ¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México, cabrones, y que viva el rocanroool!”, resonó en el recinto.
La Arena no tuvo límite de aforo, y si bien estuvo muy lejos de llenarse, los fans celebraban tanto y sin restricciones que daban la impresión de ser más, principalmente cuando brincaban y le gritaban a Lora “¡culero, culero!”.
La fiesta arrancó con un video donde aparecían imágenes de la vacunación, el cual dio paso al show de danzantes prehispánicos, pero la raza no perdonó y comenzaron las rechiflas para ver a El Tri, que arrancó su concierto con La raza más chida, parcialmente opacada porque el micrófono se apagó mientras cantaba.
La gente se encendió al llegar los clásicos. Chavo de onda fue la que más los puso a bailar y levantó a la gente de sus lugares. Eso confirmó que ningún fan se consideraba un viejo o resultaba ofendido por los improperios del músico a quien no cantaba. Para ese momento, sólo unos cuantos conservaban el cubrebocas.
El show estuvo dedicado a figuras de la música que ya fallecieron, por lo que entre éxitos como Parece fácil y Triste canción Lora homenajeó a los fallecidos Charlie Monttana al invitar a su banda al escenario; a Sax, de Maldita Vecindad, y a Armando Manzanero, de quien cantó su versión de Tengo.
“Aquí está la banda rocanrolera y es la que ha rockeado con El Tri por 53 años. ¡Quiero que estas pendejadas se oigan con huevos!”, gritó el vocalista, que portaba su chaleco de la Virgen, y sus fans estallaron, pues la fiesta iba para largo.