EL-SUR

Lunes 15 de Julio de 2024

Guerrero, México

Espectáculos  

Presentan en el FICG película que explora el vínculo entre los rarámuris y el poeta francés Antonin Artaud

En la cinta, el escritor y un corredor indígena se enlazan a través de los sueños para que el primero encuentre su alma perdida en México por una ceremonia inconclusa con el peyote

Junio 14, 2024

Abril Valadez / Agencia Reforma

Guadalajara

Jíkuri: Viaje al país de los tarahumaras es una nueva película mexicana que explora el encuentro entre dos mundos diferentes: el de la cultura rarámuri o tarahumara y el del dramaturgo y poeta surrealista francés Antonin Artaud (1896-1948).
Dirigida por Federico Cecchetti (El sueño del Mara’akame), la cinta está basada en el libro Viaje al país de los tarahumaras, de Artaud, aunque de una manera muy libre, ya que la obra original no es una narrativa, sino una colección de ensayos poéticos.
Uno de los dos personajes principales en el largometraje, que mezcla drama, historia y fantasía, es el propio poeta francés, quien al abandonar prematuramente el ritual del peyote durante su estancia en México y regresar a Francia, pierde una de sus almas. A partir de ese momento, su vida queda entrelazada con la del otro protagonista, un corredor tarahumara llamado Rayénari, quien lo ayuda a través de los sueños a recuperarse, encontrando ambos en este viaje su verdadero camino.
“La historia habla sobre un corredor rarámuri que está en su vida cotidiana, donde lo más importante es su familia, pero aún más importante es ganar en las carreras. La trama se complica con la llegada de Artaud, quien desea participar en los ritos más sagrados de los rarámuri, específicamente en el rito del peyote, también conocido como la danza del jícuri”, menciona Cecchetti.
La elección de esta obra para llevarla al cine proviene del interés de Cecchetti por la intersección de culturas y la mística.
“Artaud, como dramaturgo y poeta del movimiento surrealista, estaba fascinado por la mística, los rituales y la conexión del teatro con la naturaleza y las fuerzas del mundo, lo que lo llevó a la sierra tarahumara en busca de esa esencia”.
Basarse en la obra publicada en 1945 permitió a Cecchetti y a su coguionista, Pierre Saint-Martin, rellenar los huecos de la historia con la cosmovisión rarámuri basada en una investigación de campo en la sierra tarahumara realizada por el director.
“Los tarahumaras me decían: ‘Ah, pues con razón se volvió loco (Artaud), porque vino a hacer la danza del peyote y se fue’, o ‘pues claro, se volvió loco porque perdió su alma, ya que en realidad tenía que haber realizado tres danzas’. Lo que hice fue formular una hipótesis sobre por qué el poeta perdió su cordura”.
La creación de los personajes principales, Rayénari y Artaud, fue crucial para la autenticidad de la película. José Cruz Apachoachi, un auténtico rarámuri, fue elegido para interpretar a Rayénari debido a su profundo apego a su cultura. Por otro lado, el francés François Negret fue seleccionado para el papel de Artaud, debido a su conexión y semejanza física con el poeta surrealista.
Esta nueva obra tuvo ayer su premiere mundial en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), donde compite por el Premio Mezcal de Ficción.

Otorgan la beca Jenkins-Del Toro a directora zapoteca

La directora, guionista y productora Xóchitl Enríquez Mendoza (Oaxaca, 1991) se llevó la edición 2024 de la Beca Jenkins-Del Toro, que incluye un apoyo anual de 60 mil dólares para que realice estudios de cinematografía en México o el extranjero.
La representante del jurado, la actriz Dolores Heredia, dio a conocer el fallo en la 39 edición del FICG.
Remarcó el trabajo de Enríquez Mendoza, a quien calificó como una realizadora con una enorme capacidad discursiva, y elegida por tener un lenguaje cinematográfico fuerte y poderoso.
La cineasta de origen zapoteco, quien estudió la licenciatura en Cine en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla y Guion Cinematográfico en el Centro de Capacitación Cinematográfica, manifestó que este tipo de apoyos hacen que los sueños se cumplan.
“Quiero agradecer primero que nada al Patronato del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, a la Fundación de la Universidad y a la propia Universidad de Guadalajara y por supuesto a Guillermo del Toro por hacer posible los sueños de muchas personas que queremos hacer cine”, dijo Enríquez Mendoza