EL-SUR

Lunes 17 de Enero de 2022

Guerrero, México

Grafico  

Buscan en Hueycantenango a desaparecido de la CRAC-PF

Buscan peritos de la Fiscalía en tres sitios de Hueycantenango a un desaparecido de la CRAC-PF Con respaldo de efectivos del Ejército, Guardia Nacional, Policía Estatal y Ministerial, exploran en lugares frecuentados por sicarios del grupo delictivo que controla la zona. No se hallaron huellas del joven Juan José Reyes Ventura y el comandante de … Continúa leyendo Buscan en Hueycantenango a desaparecido de la CRAC-PF

Zacarías Cervantes Ayahualtempa

Enero 15, 2022

Juana Ventura, madre de José Juan Reyes, joven desaparecido en Ayahualtempa, municipio de José Joaquín de Herrera, durante la búsqueda de su hijo en los cerros cercanos a Hueycantenango, donde participaron elementos del Ejército, Guardia Nacional, Policía Estatal, Ministerial y Municipal y de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores Foto: Lenin Ocampo Torres

Buscan peritos de la Fiscalía en tres sitios de Hueycantenango a un desaparecido de la CRAC-PF

Con respaldo de efectivos del Ejército, Guardia Nacional, Policía Estatal y Ministerial, exploran en lugares frecuentados por sicarios del grupo delictivo que controla la zona. No se hallaron huellas del joven Juan José Reyes Ventura y el comandante de la Policía Comunitaria dijo que pedirán a la fiscal Sandra Luz Valdovinos continuar la búsqueda

Zacarías Cervantes

Ayahualtempa

Con un dron y dos perros entrenados para la búsqueda de personas, efectivos del Ejército mexicano, Guardia Nacional, Policía Estatal, Ministerial y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE), buscaron este viernes en Hueycantenango, cabecera municipal de José Joaquín de Herrera, al vecino de Ayahualtempa José Juan Reyes Ventura, desaparecido desde el 11 de diciembre pasado.
La búsqueda se centró en tres puntos: en el paraje Los Ocotitos, en un rancho ubicado afuera de la cabecera municipal y en la parte baja del panteón.
Los tres sitios, según datos que proporcionó la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) de la Casa de Justicia de Ayahualtempa a las corporaciones que participaron en la jornada de búsqueda, son frecuentados y utilizados para hacer sus “fechorías” por integrantes del grupo delictivo.
Reyes Ventura es uno de los tres desaparecidos registrados por las autoridades comunitarias en los últimos dos años y siete más han sido asesinados.
El joven de 24 años, desapareció el 11 de diciembre pasado después de que fue a comprar un pollo a la cabecera municipal.
Juana Ventura, la madre del desaparecido, informó que salió de Ayahualtempa a bordo de una motocicleta a la una de la tarde y lo esperaban de regreso a la una y media, pero a partir de esa hora perdieron contacto con él.
Contó que a las 2 de la tarde ella comenzó a recorrer las calles de Hueycantenango en busca de José Juan y ya avanzada la tarde un anciano que le llamó la atención al verla llorar, le preguntó qué le pasaba.
“Busco a mi hijo”, –le contestó– y le dio las características.
“No te preocupes, tu hijo está bien se lo llevaron los policías municipales, ve a la sindicatura, al Ayuntamiento, ahí deben tenerlo detenido”, le aseguró el anciano, pero la mujer no encontró a nadie que le informara.
El comandante regional de la Policía Comunitaria de la Casa de Justicia de Ayahualtempa, Antonino Toribio Gaspar, informó por su parte que también ellos comenzaron a buscarlo ese mismo día en las carreteras, caminos, en el monte, “hicimos un peinado por el territorio comunitario porque la delincuencia cuando levanta a una persona que es gente de nuestros pueblos nos lo vienen a tirar dentro del territorio comunitario en la carretera”.
Sin embargo dijo que no encontraron nada y ocho días después les llamó un hombre quien les dijo que sabía que lo tenían en Quechultenango pero cuando le pidieron más datos les pidió 50 mil pesos para que él mismo fuera a rescatarlo.
“No le creímos porque él estuvo trabajando con ellos (con el grupo delictivo), creíamos que se trataba de una extorsión”.
Contó que los números de los que les llamaron, los reportaron con la Policía Ministerial, Guardia Nacional y el Ejército y ya no se volvieron a comunicar.
Dijo que supieron que el mismo día que se llevaron a José Juan, desaparecieron otros dos jóvenes de Hueycantenango, ambos eran montadores, igual que José Juan, pero aclaró que cuando se los llevaron no andaban juntos.
“No son los únicos casos ha habido más desaparecidos y muertos en Hueycantenango pero la gente no se atreven a denunciar. La gente del mismo Hueycantenango ha visto quienes los levantan pero no se atreven a denunciar por temor”.
A las 10 de la mañana de ayer, efectivos del Ejército, Guardia Nacional, Policía del Estado, agentes ministeriales y peritos de la FGE iniciaron la búsqueda de José Juan en los tres lugares sin encontrar indicios de él.
El comandante de la Policía Comunitaria explicó que los sitios que propusieron para la búsqueda son lugares donde la gente “ha visto cosas raras de la gente de los delincuentes”.
Contó que, por ejemplo, en el paraje Los Ocotitos, que se encuentra atrás de la Escuela Secundaria Técnica Cuauhtémoc, ahora conocida como la escuela de la Unisur, es un lugar donde los delincuentes acostumbran reunirse, sobre todo cuando hay fiesta en Hueycantenango.
Los Ocotitos es un cerro elevado donde desde una parte descampada se domina con la vista tanto Hueycantenango como Ayahualtempa, ambas poblaciones separadas sólo por esa escuela ya abandonada y el módulo municipal que estaba a cargo de la Policía Municipal de Hueycantenango.
El comandante refirió que ahí, en el área descampada, en medio de la ocotera, los delincuentes se reúnen y los pobladores de Ayahualtempa oyen la música a alto volumen de sus camionetas o vehículos. Dijo que en ese lugar se han encontrado cuerpos con huellas de tortura.
Explicó que también lo usan como refugio cuando entra “el gobierno” (los militares o la Guardia Nacional) a Hueycantenango; “desde aquí vigilan sus movimientos”.
Informó que el 31 de diciembre pasado fue la reunión más reciente que tuvieron ahí; “llegaron en cuatro camionetas, nosotros los ubicamos desde donde tenemos nuestras bases”.
El lugar fue el primer sitio donde se realizó la búsqueda ayer. Elementos de las diferentes corporaciones se desplegaron por la falda frente a Hueycantenango y la de Ayahualtempa, sin encontrar indicios del desaparecido. Al pie de unas rocas se observaron algunas prendas de vestir de hombre pero no llamó la atención de los integrantes de la operación.
El segundo lugar donde buscaron fue en los alrededores de un rancho de un vecino de Hueycantenango, ubicado al norte de la cabecera municipal.
Ayer, en el patio de la casa algunos trabajadores llenaban y acarreaban costalillas con mazorca, aparentemente de manera normal sin que alterara sus labores el aparatoso operativo de militares, agentes de la Guardia Nacional, policías estatales y ministeriales que llegaron a pedir permiso al dueño para realizar la búsqueda.
Los agentes se desplegaron por la parcela sembrada de maíz que rodea la modesta construcción, igualmente sin encontrar indicios del desaparecido.
Los miembros de la CRAC-PF aseguraron, sin embargo, que el lugar fue revisado debido a que hay gente que han visto que llega ahí integrantes del grupo delictivo y que utilizan la construcción para torturar a sus víctimas.
El tercer punto fue un paraje atrás del panteón, ubicado al poniente de Hueycantenango, donde igualmente, de acuerdo a los miembros de la CRAC-PF, se han visto movimientos extraños del grupo delictivo, pero igual que en los otros dos lugares los miembros de las corporaciones no hallaron nada.
“Seguro lo han de haber sacado a tiempo, porque el gobierno no hizo las búsquedas a tiempo, por eso no se encontró nada”, argumentó el comandante Antonino Toribio Gaspar al final de la búsqueda.
Informó que quedaron otros dos sitios pendientes y que van a solicitar a la fiscal, Sandra Luz Valdovinos, la autorización para realizar otra jornada de búsqueda, “esperamos que la fiscal nos apoye con eso”, dijo.
Informó que dos de estos lugares son basureros que se encuentran también cerca de la cabecera municipal.
Al finalizar la búsqueda, los miembros de las corporaciones se quedaron en la cabecera municipal acompañando al personal de la FGE que, según se informó, realizarían una diligencia en una casa de la periferia de la población relacionada con la misma investigación de la desaparición de José Juan Reyes, pero no se informó de más detalles.

 

Los niños se arman porque no hay escuelas ni seguridad para su pueblo, responde la CRAC-PF a Evelyn

El comandante regional de Ayahualtempa, Antonio Toribio Gaspar pide a la gobernadora que resuelva el problema de la violencia, que construya aulas, que mande maestros, centros de salud y médicos, para que los menores no tengan que participar en la Policía Comunitaria

Zacarías Cervantes

Ayahualtempa

Antes de cuestionar que los niños se armen para defender a sus pueblos y a sus familias del crimen organizado, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, debe resolver el problema de la violencia, respondió el comandante regional de la Policía Comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) de la Casa de Justicia de Ayahualtempa, municipio de José Joaquín de Herrera, Antonino Toribio Gaspar.
El miércoles, la gobernadora declaró que lo único que los niños deben tener en las manos es un libro o un juguete; los niños tienen que estudiar y estar en la escuela, tienen que estar felices y el gobierno del estado va a garantizar que esos niños crezcan de manera sana, como debe de ser”, declaró desde Casa Guerrero.
La declaración se dio luego de que la CRAC-PF de Ayahualtempa advirtió después de una marcha el 6 de enero, Día de los Santos Reyes, que armaría a 70 niños ante la violencia que ha dejado siete asesinatos y tres desaparecidos en los últimos dos años.
Entrevistado este viernes en la comisaría municipal de Ayahualtempa, después de que militares, agentes de la Guardia Nacional, policías estatales, ministeriales y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) realizaron la búsqueda de uno de los tres desaparecidos, el comandante regional de la CRAC-PF demandó que el gobierno primero haga su trabajo “y después nosotros dejamos de armar a los niños”.
“La gobernadora dijo que los niños no deben andar armados que sus armas deben ser los libros, los útiles escolares y los juguetes porque deben ser felices, pero si el gobierno no nos los brinda, nosotros no les podemos dar más que la educación que podemos como padres”, declaró.
Dijo que el gobierno tiene que poner de su parte; “exige que vayan a la escuela, pero cómo le vamos a hacer si no tenemos escuela, no hay maestros. Necesitamos una secundaria técnica, maestros para que les enseñen, un centro de salud, médicos, enfermeras, medicinas”.
Insistió que si la gobernadora pide que los niños estudien cómo van a estudiar si no hay aulas ni maestros.
Antonino propuso un trato: “nosotros dejamos de armar a los niños, pero que el gobierno ponga de su parte, en la cuestión de seguridad, en la educación y en la salud, todo eso es fundamental para nosotros en Ayahualtempa, porque todo eso no tenemos”.
Se comprometió a que si el gobierno pone de su parte, ellos dejarán de armar a los niños; “dejaremos que los niños estudien, porque agarran las armas debido a que no estudian, no hay otra cosa que hacer”.
Argumentó que la principal causa de que los niños se armen es la violencia que tienen encima. Contó que los niños han sido testigos de asesinatos que se cometieron a sus familiares, en otros casos cerca de las escuelas.
“Antes, los muchachos estudiaban y ahora hay más de 60 niños que están sin estudiar, dejaron de ir a la escuela porque se cometían asesinatos atrás de su escuela, y pues mientras no haya seguridad, los niños están dispuestos a luchar por ella”.
Subrayó que si los niños no van a hacer nada en qué se van a entretener o a qué se van a dedicar, “porque tampoco vamos a permitir que nuestros niños, en vez de ser policías comunitarios sean parte de la delincuencia, eso tampoco nos conviene y no lo vamos a permitir”.
Contó que en esos pueblos los niños, en vez de agarrar el lápiz, agarran un churrito de mariguana “y eso es lo que les conviene a los delincuentes, que los niños de 12 o 13 años ya empiecen a consumir drogas que ellos les venden”.
Reiteró que por eso exigen a la gobernadora que ponga primero lo que le corresponde de su parte, “así como dijo que los niños tienen que estudiar, que construya aulas, que mande maestros, que construya centros de salud, que haya seguridad. Los niños no se arman nomás porque les gusta, se arman por ver la necesidad de nosotros los grandes, como padres.
Destacó que ante la amenaza constante de los delincuentes, los pobladores son insuficientes para defenderse; “nos estamos turnando cada 24 horas para cuidar al pueblo. Yo hoy descansé pero mañana me toca porque todo el pueblo coopera”.
En Ayahualtempa todas las noches tienen que resguardar las entradas. Una de sus trincheras está en la entrada, viniendo de Hueycantenango, donde permanentemente tienen atirantada una gruesa cadena para impedir el paso de los vehículos y dan el paso sólo a los pobladores o conocidos”.
De este lado está el módulo de seguridad que estaba ocupado por policías municipales, pero a raíz de la presión se instalaron policías estatales, pero según Toribio Gaspar son insuficientes y tienen que mantener el filtro de la Policía Comunitaria a unos 20 metros.
El mismo mecanismo de seguridad lo tienen en la entrada, llegando de Chilapa.
El comandante explicó que también para salir a otros pueblos vecinos o al campo los pobladores tienen que ir resguardados por la Policía Comunitaria para que los cuide mientras compran sus productos o trabajan.
Declaró que es la causa de que pidan que se instalen militares o personal de la Guardia Nacional en el módulo de la Policía Municipal en la entrada de Hueycantenango, en el crucero de Tlachimaltepec que está rumbo a Chilapa y en el punto conocido como Tres Postes Negros que está en la entrada a Hueycantenango, en la carretera que comunica a Quechultenango o Tlanicuilulco, controlados por el grupo delictivo que los acecha.
El comandante de la Policía Comunitaria reconoció que con la búsqueda del José Juan Reyes que comenzó ayer se ve que el gobierno empieza a hacer su trabajo; “hoy fui testigo que hicieron una labor que les compete y lo hicieron muy bien, pero no deben dejar de hacerlo, porque si vienen ahora y luego a los 15 días o un mes, pues qué avances va a haber”.
Declaró que el 6 de enero, el día de la marcha, los niños de Ayahualtempa ni siquiera recibieron un juguete del gobierno estatal ni municipal, “y así quieren que sean felices”.
Reprochó que no sólo este año, sino todos los anteriores los niños de Ayahualtempa nunca han sido visitados por funcionarios del gobierno estatal o municipal.
Denunció que la presidenta municipal, Orquídea Hernández Mendoza, del PRI, nunca le ha recibido ni las llamadas telefónicas.
El comandante informó que a raíz de las declaraciones que hicieron después de la marcha del 6 de enero, el jueves pasado se reunieron con la fiscal general del Estado Sandra Luz Valdovinos con la que acordaron la búsqueda de ayer.
También el jueves por la tarde se reunieron con el secretario de Gobierno, Saúl López Sollano, quien les anunció que el miércoles de la próxima semana van a tener una reunión en Ayahualtempa para darles respuesta a sus demandas.
Además del plan de seguridad que proponen, piden la construcción de un centro de salud, médicos y medicamentos, la construcción de una escuela secundaria técnica y maestros, así como un cajero automático para que no se vean en la necesidad de salir del pueblo por atención médica, los niños a estudiar y los beneficiarios de los programas sociales a cobrar su apoyo a otros lugares.
“Nosotros confiamos en el nuevo gobierno, ojalá se nos atienda, mientras no se nos atienda nosotros vamos a seguir luchando con los niños”.
Dijo que esto implicaría que para el próximo desaparecido o asesinato que haya, van a entrar todos a Hueycantenango; hombres, mujeres y niños armados para expulsar a los integrantes del grupo delictivo.