Sánchez Barrios, cuatro meses para recuperarse y tres meses de precampaña

 Atrás quedó la indisciplina y la única aparente disidencia priísta a la designación de Héctor Astudillo como el candidato, rebeldía que aplacó el gobernador René Juárez Cisneros al devolverle la presidencia de la Comisión de Gobierno

 Cuatro meses y medio duró el proceso de recuperación del diputado local Carlos Sánchez Barrios, tras el grave accidente que sufrió el 2 de julio del año pasado, y tres meses su precampaña como aspirante a candidato del PRI a gobernador del estado, a la que impuso el tinte de rebeldía.

Reincorporado este lunes como líder de la fracción de diputados del PRI, y presidente de la Comisión de Gobierno, atrás quedó la indisciplina y la única aparente disidencia priísta a la designación del senador Héctor Astudillo como el candidato priísta al gobierno estatal, rebeldía que aplacó quien siempre ha estado detrás de la carrera política del legislador, el gobernador René Juárez Cisneros.

Colgados en el camino quedaron sus huestes, beligerantes en su defensa y con la amenaza de poner pies fuera del PRI, entre ellos los alcaldes de Mochitlán, Isaías López Sánchez; de Eduardo Neri, Bertín Sánchez, y de Tlalixtaquilla, Sofío Ramírez, así como el subsecretario para Asuntos Indígenas, Alvaro Leyva Reyes. En el breve periodo de rebeldía, con etiqueta de traidores quedaron sus ex compañeros Marco Antonio Leyva, secretario técnico del PRI, y el diputado local Alvis Gallardo Carmona.

Bastó el amago de pasarse al partido Convergencia, este domingo, para que el gobernador René Juárez asumiera la tarea de convencer a Sánchez Barrios de dejar la rebeldía y sumarse a la campaña de Astudillo, lo que implicaba devolverle la presidencia de la Comisión de Gobierno. La “guerra” contra el PRI, como advirtió este domingo el alcalde Bertín Sánchez, primo de Sánchez Barrios, fue sólo de papel y sofocada tempranamente.

Atrás quedaron los desaires a Héctor Astudillo y al ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, quienes intentaron convencerlo de aceptar la decisión asumida por los cabezas de grupo, de designar como el candidato de unidad al primero. Atrás los huevazos a Figueroa Alcocer y los esporádicos actos de precampaña del diputado local, quien a pesar de su reincorporación a la política sigue dejando dudas sobre su estado de salud, que sigue siendo delicado, según trasciende.

El 26 de diciembre, tras meses de rehabilitación, Sánchez Barrios hizo su reaparición pública en una misa de acción de gracias en su natal Zumpango, acto en el cual fue acompañado por su esposa Martha García, misma que le acompañaría en los recorridos que hizo en los meses siguientes por el estado. Se le vio con dificultades para hablar y caminar.

Habló poco. Luego, ofreció una comida en su casa a la que acudieron unas 500 personas, entre familiares, amigos, simpatizantes.

Antes, en el pórtico de la iglesia, Carlos Sánchez tomó el micrófono y con una voz pausada y con dificultades para hablar agradeció a los presentes su asistencia a la misa y a “Dios, por dejarme vivir después del accidente que tuve en La Montaña”.

Agregó: “Tengo limitaciones pero sé que las voy a superar con el favor de Dios, y espero que muy pronto pueda reanudar mis actividades en el Congreso con toda mi capacidad. Tengo dificultades pero todas superables, lo vamos a lograr”, señaló, provocando la euforia de sus simpatizantes que lo vitoreaban.

–¿Tiene confianza en que se va a recuperar?– se le preguntó.

–Claro, tengo confianza en que puedo superar todas las dificultades.

–¿Quiere todavía ser gobernador?

–Claro ¿quién lo duda? –dijo ya en el umbral de su casa.

El 5 de febrero ofreció una comida a los reporteros, también en Zumpango –el tradicional de las festividades de la Candelaria- donde dijo ya estar listo para buscar la candidatura del PRI al gobierno del estado. Político de poco brillo, basaba su aspiración sobre todo en su amistad con el gobernador René Juárez, de quien ha sido colaborador en los más de 20 años de carrera política de éste.

En su precampaña, Sánchez Barrios se distanció del PRI y de la línea del gobernador, cuando a mediados de enero había mensajes desde Casa Guerrero de que Juárez Cisneros apoyaría una candidatura de unidad a favor de Héctor Astudillo. El 19 de enero incluso anunció que se opondría a una eventual candidatura de unidad, y demandó que el candidato priísta se eligiera en una consulta interna.

El sábado 28 de febrero, no obstante, asistió a una comida de unidad en Huitizuco, donde se aprovechó un acto de homenaje luctuoso a los Figueroa para enviar el mensaje a los priístas de que el grupo presidido por el ex gobernador, y cuya carta al gobierno estatal era el senador Héctor Vicario, apoyaría una candidatura de unidad a favor de Astudillo.

Sin embargo, Sánchez Barrios ignoraría el compromiso político tomado en corto con el gobernador René Juárez y los jefes políticos priístas, y proseguiría su recampaña aduciendo que el acuerdo fue sólo mantener la unidad priísta.

El martes 2 estuvo en Acapulco, donde inauguró una casa de precampaña, y afirmó que seguiría en la contienda y regresaría a la diputación y a la presidencia de gobierno. Dos días después anunció que desconocería el acuerdo del Congreso estatal, que se efectuaría el 14 de marzo, en donde se decidió elegir al candidato priísta en convención de delegados. Luego, no se registraría como precandidato, dejando solo el espacio a Astudillo –previas declinaciones de otros aspirantes–, y amagó con salir del PRI o ser candidato independiente.

Pero Sánchez Barrios, un funcionario discreto siempre detrás de Juárez Cisneros, y con escaso fogueo como político, terminó por ser convencido por René Juárez –en su papel de primer priísta– de incorporarse a la presidencia de la Comisión de Gobierno y abandonar una disidencia que en su vida política le era desconocida. Sánchez Barrios prometió que no levantaría la mano a Astudillo. Quizá no lo haga, quizá con dejar la efímera oposición le baste al priísmo.

El accidente que desbarrancó al delfín del gobernador

 

 El 2 de julio, la cuatrimoto que tripulaba el diputado local Carlos Sánchez Barrios desbarrancó en un camino de Cochoapa El Grande, en Metlatónoc, a donde se dirigía para promover el voto para el PRI, a cuatro días de la elección de diputados federales.

Sánchez Barrios era en ese momento presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso local, y considerado el delfín del gobernador René Juárez para la candidatura priísta al gobierno del estado.

Antes de llegar a la 57 Legislatura había manejado en forma estratégica los programas públicos desde la Secretaría de Desarrollo Social, siempre con la sospecha de un uso partidista, y por ello la visita a esta región, una de las más pobres del estado, tenía el fin de amarrar el voto para el PRI.

Por días, Sánchez Barrios se mantuvo inconsciente en el hospital privado de la ciudad de México, en el cual permaneció por tres meses.

En el Congreso local se formó una comisión para dar seguimiento a su rehabilitación, que en este mes de marzo dictaminó que el diputado local estaba apto para regresar a su curul.

Antes, pasó por un programa especial de rehabilitación neuronal en Cuba, y aún con secuelas del accidente regresó a la política. Tiene aún dificultades para hablar y para caminar. Problemas motrices. Aún así, por decisión del gobernador y de los diputados priístas, se hará cargo de los manejos legislativos en los casi dos años que restan a la 57 Legislatura.

Liberan al policía que lesionó en un choche a tres springbreakers

* Paga 40 mil pesos de fianza

Jorge Nava * El policía preventivo turístico, Mario Bello Zurita, procesado por un choque en el que resultaron tres springbreakers lesionados, abandonó la cárcel, ubicada en la colonia Las Cruces al pagar una fianza de 40 mil pesos.

El jueves pasado, el detenido fue puesto a disposición del juez segundo penal por el agente determinador del Ministerio Público adscrito en la colonia Costa Azul, Alberto Ortiz Miranda, quien lo encontró responsable del choque en el que resultaron lesionados tres vacacionistas que viajaban en un taxi, en la madrugada del miércoles.

Ese mismo día, a las 3 de la mañana un choque automovilístico sucedió frente al hotel Torres Gemelas. Fue entre un taxi azul, modelo Tsuru, que manejaba Rafaela Herrera Rosas y una camioneta de la Policía Preventiva Turística, número 01, conducida por Bello Zurita, ambos permanecieron detenidos.

El jueves en la noche Herrera Rosas quedó en libertad y a Bello Zurita lo internaron en la cárcel, pero a las 15 horas del ayer su defensor pagó una fianza de 40 mil pesos y salió libre bajo las reservas de ley.

Involucrado el director de la policía turística en el accidente de springbreakers

 * Niega la versión el director de la preventiva

 Jorge Nava * En el accidente, en el cual tres springbreakers resultaron heridos, se informó que el director de la Policía Preventiva Turística, Leonardo Vázquez Pérez, fue el responsable del choque porque se encontraba ebrio. Sin embargo, dicha versión la negó el director de la Policía Preventiva, Roberto Abizaid Gracián.

No obstante, Vázquez Pérez no ha acudido a laborar a la dependencia después del accidente que ocurrió a las 3 de la mañana, frente al hotel Torres Gemelas, extraoficialmente se informó que le pusieron yeso en el tobillo del pie derecho.

Esa madrugada, un choque automovilístico sucedió, en el que se involucraron la conductora de un taxi azul con blanco, tipo Tsuru, Rafaela Herrera Rosas y, según la Secretaría de Protección y Vialidad, el policía turístico Mario Bello Zurita, que conducía la patrulla de esa corporación número 01.

La dependencia ocultó dicha información. Abizaid Gracián después de afirmar que el funcionario no fue quien chocó sino el policía Bello Zurita, aseguró que la dependencia no tuvo ningún interés en ocultar nada, ya que Leonardo Vázquez hizo un parte informativo dando cuenta de lo sucedido.

Abizaid Gracián leyó el parte informativo que elaboró el funcionario, en el que se responsabiliza a la taxista Rafaela Herrera de pasarse el alto y ocasionar que la camioneta chocara.

Leonardo Vázquez explica que le enyesaron la rodilla de la pierna derecha, en el Hospital de la Base Naval, en donde lo atendieron. Pero negó que manejara la camioneta. Según el funcionario iba dormido cuando sintió el choque.

Abizaid Gracián lo defendió porque afirmó que nadie esta exento de que le suceda un accidente. En este caso, Abizaid Gracián señaló que si hubiera ido manejando Leonardo Vázquez, no tendría ningún problema de ponerlo a disposición de la autoridad correspondiente.

Del estado de los Springbreakers, Tim Tompson, Stephany Holson y Dorie Nilson, quienes resultaron heridos en el accidente, dijo que tenía conocimiento que ya habían sido dados de alta del hospital Santa Lucía. Negó conocer si el ayuntamiento pagaría los daños causados a su integridad física en el accidente.

En cuanto a que el servidor público Leonardo Vázquez se encontró en el lugar del accidente. El agente determinador del Ministerio Público de Costa Azul, Alberto Ortiz Miranda, explicó que era responsabilidad de la Secretaria de Protección y Vialidad el no dárselo a conocer. Aclaró que no era necesario, pues son lesiones imprudenciales en la que sería el agraviado quien decide si procede contra los detenidos.

A las 3 de la tarde acudieron los turistas accidentados a esa representación social, en donde un empleado del departamento Jurídico de la Secretaria de Protección y Vialidad acudió con Ortiz Miranda para solicitarle la libertad bajo fianza del policía detenido, Bello Zurita.

Ortiz Miranda dijo que estaba en espera del avalúo de daños que emitieran peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado, para poder determinar el montó de la fianza del policía.

Anoche la taxista Rafaela Herrera quedó en libertad, según Ortiz Miranda porque no había las suficientes pruebas de que ella fuera responsable del choque. En el caso del policía, señaló que salió en libertad bajo fianza porque hay pruebas que demuestran su responsabilidad.

Lesiones a tres springbreakers tras un choque entre un taxi y una patrulla

 * El accidente, por imprudencia de un policía

 * Taxistas semibloquean la avenida Cuahtémoc en previsión de que no se manipulara el resultado del peritaje en la Dirección de Transito

 Un choque automovilístico en el que se vieron implicados una taxista y un policía preventivo turístico, provocó heridas a tres Springbreakers que tomaron el taxi en cuestión la madrugada del miércoles, después de acudir a la discoteca Mandara.

El temor de que peritos de la Dirección de Tránsito manipularan la información del peritaje del accidente ocurrido a las 3 de la mañana, ocasionó la movilización de 50 integrantes de la Unión de Auténticos Taxistas de Acapulco (UATA), quienes semibloquearon por una hora la avenida Cuauhtémoc, frente al Ayuntamiento.

El choque automovilístico ocurrió en el retorno a la Base, frente al restaurante bar Mr. Frogs, en el semáforo de ese lugar, donde paramédicos de la Cruz Roja recogieron a los estadunidenses Tim Tomsson, Estephany Holson y Dorie Nilson para llevarlos a la sala de emergencias del hospital Santa Lucía.

En la protesta, los taxistas denunciaron anomalías en la valoración del accidente que realizó personal del departamento de Peritos, y según ellos, el responsable fue el policía preventivo turístico Mario Bello Zurita.

Los taxistas advirtieron, en ese momento, que la dependencia favoreció al policía y a su compañera taxista, Rafaela Herrera Rosas, la detuvieron. El secretario general de la UATA, Pedro Román Noyola aseguró que la camioneta de la Policía Turística, número 01, era conducida a exceso de velocidad. Pese a ese antecedente, Román Noyola indicó que la taxista tenía que pagar el 50 por ciento de los gastos en la atención de los turistas.

Román Noyola informó que el uniformado, Mario Bello Zurita se pasó el alto y tres personas extranjeras fueron lesionadas.

El dirigente de taxistas explicó que la manifestación fue para presionar a las autoridades para que no haya favoritismo en la decisión que emita el personal del departamento Jurídico, donde se buscó conciliar a los involucrados.

Denunció que no era posible que su compañera, Herrera Rosas estuviera detenida en el Ministerio Público del Fuero Común de Costa Azul.

El manifestante también criticó a la dependencia, pues no les dio información del paradero de su compañera a pesar de que la ésta reiteró su inocencia en el choque.

En ese sentido, el director de Tránsito, Israel González Nava informó que entregaron al personal del departamento Jurídico de la Secretaría de Protección y Vialidad (SPV) la información para que “deslinden responsabilidades”. Al final será el Ministerio Público quien determine si es o no responsable el policía.

La camioneta de la corporación policiaca se encuentra en las instalaciones de la SPV, y el oficial que la conducía fue detenido, ante el riesgo de que el policía huya, es resguardado como cualquier civil que infringe la ley.

El personal del departamento Jurídico decidió consignar tanto a la taxista, como al policía preventivo turístico al Ministerio Público.

En esa dependencia, la agente en turno, Beatriz Arias Morales acudió en la tarde a declarar a los lesionados que fueron hospitalizados en el Santa Lucía.

Al respecto, el agente determinador de esa representación social, Alberto Ortiz Miranda, informó que después de una llamada telefónica, Arias Morales le explicó que Tim Tomsson y Estephany Holson fueron dados de alta y que sobre el choque responsabilizaron al policía.

Según el servidor público, los turistas detallaron que salieron de la discoteca Mandara para regresar a descansar al hotel, abordaron el taxi, y al llegar al semáforo fueron impactatados por la unidad policiaca.

Morales agregó que ambos turistas recuerdan que justo cuando daba vuelta la taxista, vieron que la camioneta de la Policía se estrelló a la mitad del taxi.

Serán solo 48 horas las que se tiene como plazo para determinar el culpable del incidente, es decir, hasta la mañana del viernes.

Personal médico del hospital Santa Lucía informó a El Sur que por las lesiones que sufrieron los Springbreakers, en el caso de Tim Tomsson se pagó 25 mil 500, porque se le practicó una cirugía reconstructiva en el rostro.

Sobre Estephany Holson, por la atención de algunos golpes pagó 4 mil pesos. Y de Dorie Nilson se destacó que el mismo personal médico no sabía el por qué la dieron de alta, pues debía ser observada al presentar golpes en el abdomen.

La SPV informó en su boletín diario, que tanto la conductora del taxi azul con blanco, número económico 3251, placas 4251FFC del estado de Guerrero, Rafaela Herrera, y el policía Bello Zurita que conducía la camioneta marca Ford, tipo Silverado, propiedad del Ayuntamiento, quedaron a disposición del perito de Tránsito Julio Rodríguez. (Luluani Vega y Jorge Nava).