Ejecutan a un hombre en un taller en Taxco; suman 19 asesinados en el año

 

Un hombre fue ejecutado a balazos la tarde de ayer adentro de un taller de hojalatería y pintura de carros, ubicado en la avenida de los Plateros en el lugar conocido como El Gigante, en la entrada a la cabecera municipal de Taxco.
En lo que va del año la ola de violencia en este municipio ha dejado 19 ejecutados en distintos hechos en los que presuntamente se ha visto involucrada la delincuencia organizada, según el registro de notas periodísticas publicadas en El Sur.
A las 7 de la tarde de ayer al número de emergencias 911 se dio a conocer que en un taller de autos habían atacado a balazos a una persona.
Minutos más tarde policías estatales y soldados del Ejército confirmaron la ejecución de un hombre en el taller El Gigante Pro Auto, quien fue identificado como Jorge, de unos 35 años.
Testigos de los hechos dieron a conocer a las autoridades que dos hombres armados a bordo de una motocicleta llegaron al lugar, dispararon en repetidas ocasiones en contra de su víctima, y se fueron. Recibió balazos en la cabeza y diferentes partes del cuerpo.
Se dio a conocer que la víctima había llevado su carro al taller, al cual fue para dar un anticipo por el trabajo que le harían a su Volkswagen Golf.
La zona fue acordonada. Peritos en criminalística y agentes del Ministerio Público de la Fiscalía del estado se hicieron cargo de las diligencias asegurando en el lugar varios casquillos percutidos, al parecer calibre .9 milímetros. Al término el cuerpo fue trasladado a la morgue.

Detienen a dos presuntos criminales de la banda Los Tequileros en La Gavia, Totolapan

Los pagos del programa federal Prospera que se hacían en la región Tierra Caliente fueron suspendidos este miércoles en la mañana, debido a que la Policía del Estado recogió de manera urgente todas sus patrullas para salir a una operación a San Miguel Totolapan, donde les reportaron la detención de dos integrantes de la banda criminal Los Tequileros en la comunidad La Gavia.
Cerca de las 9 de la mañana los policías del estado movieron sus patrullas de los diferentes puntos donde estaban resguardando los pagos.
Debido a que no había forma de garantizar la seguridad en los puntos de pago del programa Prospera, fueron suspendidos en toda la región.
En tanto, la Policía del Estado se organizó con el Ejército y cerca de las 11 de la mañana partieron a San Miguel Totolapan.
Las autodefensas de esa cabecera municipal informaron que no había ningún registro de enfrentamientos o de algún hecho delictivo.
Sin embargo la movilización se debió al reporte de la presencia de hombres armados en La Gavia, una localidad cerca de la cabecera municipal considerada la zona donde se oculta el líder criminal Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero, a donde los agentes llegaron cerca del mediodía.
Según un boletín del vocero en materia de seguridad, Roberto Álvarez heredia, “en la comunidad de La Gavia, municipio de San Miguel Totolapan, los efectivos militares y policías realizaron la detención de Daniel de 40 años de edad y Juan Diego de 45 años de edad”.
A los detenidos los relacionaron con la banda Los Tequileros, y el boletín dice que tienen orden de aprehensión “por el delito de secuestro agravado, relacionados con una averiguación previa, causa penal y pedimento penal, siendo puestos a disposición ante la autoridad competente”.
Se espera que este jueves se reanude el pago del programa Prospera, que por protocolo pide seguridad para sus actividades debido al manejo de dinero, aunque la Policía Estatal no cuenta con suficientes elementos para apoyarlos y al mismo tiempo brindar seguridad a la población.
En Tierra Caliente la Policía Estatal es la única corporación que atiende los diferentes llamados de seguridad en los nueve municipios, pues la Policía Federal se retiró el 5 de enero y no hay policías municipales desde 2014.

Regresan a Iguala 100 policías federales que se fueron a contener protestas contra el gasolinazo

La noche de ayer 100 policías federales regresaron a esta cabecera municipal para quedar al frente de la seguridad, y se esperaba que hoy regresen otros 100, los mismos que salieron el 5 de enero y fueron enviados a otras ciudades para contener protestas y saqueos contra el alza a las gasolinas.
En los 18 días que salieron de Iguala la ola de violencia en el municipio repuntó y ocurrieron nueve asesinatos, ocho fueron ejecuciones violentas en las que presuntamente estuvieron involucrados miembros de la delincuencia organizada.
En esas dos semanas y media de ausencia de la policía federal 17 carros y motocicletas fueron robados por gente armada, también ocurrieron ataques a viviendas en la unidad habitacional Infonavit, en la comunidad de Tuxpan, donde ocho integrantes de una familia fueron secuestrados y después rescatados por policías estatales que se enfrentaron a los presuntos delincuentes el 13 de enero, y ayer en la tarde hombres armados con fusiles de asalto AK-47 y AR-15 atacaron a un joven afuera de la escuela secundaria técnica Sentimientos de la Nación de la colonia Chapultepec, al que persiguieron y atacaron a balazos adentro de la escuela.
Ayer en la noche el encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública municipal, el oficial Domingo Tlatempa Vázquez confirmó vía telefónica la llegada de los primeros 100 agentes federales y dijo que se esperaba que hoy lleguen otros 100 o 150 del mismo agrupamiento que se fue el 5 de enero.
Este grupo ayer regresó a la ciudad para estar al frente de la seguridad, había llegado el 25 de noviembre.

 

Llegó de Yucatán con su hijo y dejó a otro allá la maestra de la UAG el día que la mataron

En la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) hubo consternación tras el asesinato de Jeany Rosado Peña porque, “tenía un trato agradable, era optimista, siempre traía la sonrisa a flor de labios”, recuerda uno de sus compañeros del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UAG (STAUAG), quien la conoció y la trató desde 2004 cuando llegó a fundar el grupo periférico de lo que ahora es la Escuela de Enfermería número 5 de Coyuca de Catalán.
El día que la asesinaron la profesionista acababa de llegar de Yucatán, venía de pasar las vacaciones de diciembre en su pueblo para reincorporarse a sus labores sindicales. Fue acompañada en el viaje por su hijo Isaac Daniel, a quien también acribillaron el domingo pasado.
A su otro hijo menor lo dejó con sus abuelos, de lo contrario hubiera corrido la misma suerte, consideran los compañeros universitarios con quienes tuvo contacto vía teléfono celular aquél infausto día en el que también murió a tiros su ex esposo, Nicéforo Cabrera Rojas, médico internista del IMSS de Ciudad Altamirano.
Ese día Jeany perdió el vuelo de México a Acapulco de donde pensaba trasladarse en vehículo a Chilpancingo. Por eso le pidió a su ex esposo, de quien ya vivía separada, que fuera por ella a la Ciudad de México para trasladarse por tierra a Chilpancingo.
La tarde del domingo se acababan de instalar en su casa ubicada en la calle Río Ocotito de la colonia Recursos Hidráulicos, atrás del Palacio de Gobierno al poniente de la ciudad, según informó una de sus amigas y compañeras del STAUAG con quien tuvo contacto ese día antes de que los hombres armados que entraron a su casa mataran a su ex esposo, a su hijo de 13 años y se la llevaran para matarla y después abandonar su cuerpo cerca del puente del río Papagayo.
Jeany y Nicéforo eran perseguidos por criminales desde hace más de tres años. Él como médico internista de la clínica del IMSS en Ciudad Altamirano y ella como catedrática de la escuela de Enfermería número 5 de la UAG ubicada en Coyuca de Catalán, escuela que fundó desde el 2004 como grupo periférico.
El matrimonio fue víctima de extorsión y amenazas de muerte de grupos criminales que operan en la región de Tierra Caliente, hasta que Jeany se trasladó hace tres años a Chilpancingo con sus dos hijos, pero su esposo prefirió quedarse en su tierra natal Coyuca de Catalán, no quiso abandonar su empleo como médico del IMSS ni a sus clientes que atendía en una clínica particular de su propiedad.
La distancia terminó por separar a la pareja y en tres años convinieron su divorcio, aunque la amistad y sus hijos los mantuvieron unidos.
Jeany también decidió trasladarse a Chilpancingo porque fue electa secretaria de la Comisión Mixta Paritaria de Becas, una de las carteras más importantes del Comité Ejecutivo Central del STAUAG, en donde desde los primeros días fue recibida con afecto por sus compañeros.
La universitaria fue propuesta en el cargo sindical por el Frente por la Reforma Democrática de la UAG (Fredeuag), agrupación a la que pertenece el rector Javier Saldaña Almazán, aunque ella pertenecía a la desaparecida Alternativa Guerrerense Universitaria que encabezaba el ex rector Florentino Cruz Ramírez, cuentan sus compañeros.
En poco tiempo se ganó la amistad y el aprecio de sus compañeros sindicalistas, “en realidad no era difícil ganarse su aprecio, era muy activa y amigable, colaboradora y solidaria”, contó una integrante del CEC del STAUAG entre sollozos, ante la pérdida de su amiga.
Recargada en el barandal del pasillo de la primera planta del STAUAG, a unos tres pasos donde está la puerta cerrada de la oficina que ocupó Jeany Rosado Peña, la sindicalista expresó que “va a ser muy difícil acostumbrase a estas instalaciones sin ella, no escuchar su sonrisa, sus bromas, no recibir su saludo de todos los días”.
Contó que Jeany era de las pocas dirigentes del sindicato académico que llegaba saludando de mano a casi todos, “aquí dejó un gran vacío, será difícil llenarlo con cualquier otro compañero o compañera”.
En el STAUAG se hacen conjeturas respecto de los móviles del asesinato de su compañera. Unos cuentan que quienes la mataron, a su ex esposo y a su hijo vinieron desde Ciudad Altamirano a cobrar una extorsión no pagada por el médico Nicéforo Cabrera.
“Era alguien a quien la familia tenía perfectamente ubicado y al matar al ex esposo y su hijo se llevaron a Jeany para ultrajarla. Las huellas de violencia en su cuerpo así lo confirman”, dijo otro de los compañeros de la dirigente sindical, quien confirmó que además de los dos vehículos de la pareja, los criminales también se llevaron otros objetos de valor.
La extorsión y el robo son los móviles que se manejan con más insistencia entre los compañeros de Jeany.
Incluso advierten que no aceptarán otra línea, “porque ya se empieza a manejar el móvil pasional, y eso es inadmisible. La compañera sería incapaz de meterse en problemas de ese tipo”, contó la misma sindicalista que la tarde del martes dio las palabras de despedida a Jeany en las instalaciones del CEC del STAUAG, antes de que el cadáver partiera rumbo a Yucatán, de donde hace casi 12 años Jeany vino en busca de una oportunidad de vida, pero encontró la muerte.

Enfrentamientos y una persecución a balazos en Tixtla deja tres heridos y cinco detenidos

Cinco detenidos y tres heridos, dos de ellos trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), dejó una persecución a balazos desde el barrio El Santuario en esta cabecera municipal hasta la carretera Atliaca-Apango, luego de que hombres armados atacaron a policías estatales.
La Secretaría de Seguridad Pública estatal informó en un boletín de prensa que en esta acción hubo cinco detenidos y se les decomisó una Suburban blindada blanca, adentro tenían 298 cartuchos calibre .223, cuatro cargadores para fusil AR-15, 321 cartuchos calibre 7.62 x 31 para fusil AK-47 o cuerno de chivo y 20 gramos de mariguana.
A los cinco presuntos delincuentes les decomisaron dos cuernos de chivo y dos fusiles AR-15, una pistola calibre 9 milímetros, una granada de mano, 16 cargadores calibre AR-15, 19 cargadores calibre AK-47, y dos chalecos antibalas.
Los agentes estatales hallaron entre la maleza un fusil de asalto AK-47 y otro AR-15 equipado con lanza granadas.
Fuentes policiacas informaron que a la 1 de la tarde la Policía Estatal recibió el reporte de que había gente armada en una camioneta Suburban blanca, en los lavaderos del barrio El Santuario. Al acudir los uniformados para verificar el reporte fueron atacados a balazos.
Antes de que ocurriera el ataque los delincuentes colocaron un retén en el barrio, revisaban a los automovilistas y motociclistas que pasaban por el lugar.
La agresión en contra de los estatales, provocó una persecución desde este barrio en la transitada avenida Insurgentes hacia la gasolinería ubicada a un lado de Los Arcos de la entrada a la ciudad.
Unos 10 hombres armados a bordo de una camioneta Suburban y otro vehículo al llegar a Los Arcos se encontraron con otra patrulla de la corporación, los civiles se regresaron por esa ruta, que los llevó hacia la carretera federal Tixtla-Chilapa.
Según testigos, ahí los agresores dispararon contra las personas que se encontraban en el hospital del ISSSTE y el hospital Comunitario e hirieron a tres hombres, dos de ellos trabajadores de la CFE, además balearon cuatro vehículos que estaban estacionados, uno de la CFE.
En los barrotes y la fachada del hospital Comunitario había impactos de bala. Ante este hecho los dos hospitales cerraron sus puertas, asimismo tiendas de abarrotes, fondas, ferreterías y papelerías que se ubican en la avenida Insurgentes ante el temor de que ocurriera otra balacera. La tienda Bodega Aurrerá suspendió su servicio 3 horas.
Una testigo relató, “fue como a la 1 de la tarde cuando estaba comprando comida, de pronto escuchamos muchos balazos, vimos una Suburban blanca y otro carro, iban abordo unos 10 civiles armados quienes empezaron a disparar como locos a la gente que pasaba por el lugar, y ahí hirieron a tres personas”.
“Nosotros lo que hicimos fue refugiarnos dentro de la fonda para que no nos pasara nada, porque estos locos disparaban donde sea, tuvimos miedo porque pensé que nos iban a matar”, contó.
Los tres hombres heridos fueron trasladados en una ambulancia de la Secretaría de Salud estatal y en otra de la Secretaría de Protección Civil estatal a un hospital de Chilpancingo, para recibir atención médica.
Después de la agresión en contra de los vecinos en el hospital del ISSSTE y Comunitario, los civiles armados se dirigieron a la carretera federal Chilpancingo-Chilapa y se metieron a la carretera que se dirige de Acatempa a Atliaca.
Antes de llegar a Apango los sicarios se dirigieron a una brecha que lleva a un corral de vacas, dejaron la Suburban abandonada y huyeron hacia los cerros.
Al llegar los policías estatales fueron atacados nuevamente, lo provocó un enfrentamiento a balazos. El helicóptero de la corporación que sobrevolaba la zona recibió un balazo. Los agresores se refugiaron entre los cerros y la maleza.
Después llegaron más policías en 11 patrullas junto a policías comunitarios de la Coordinador Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) de Acatempa, quienes se desplegaron entre los cerros para detener a los delincuentes.
Después de la 1:30 de la tarde los agentes cerraron la carretera entre Atliaca y Apango. A las 5 de la tarde se restableció la circulación vial en esa zona. En la carretera se observaron varios casquillos para AK-47, y los hombres armados lograron huir entre los cerros ubicados a un lado de la carretera.
Asimismo dos patrullas de militares y otras dos patrullas de la Policía Estatal recorrieron las inmediaciones de Atliaca para detener a los presuntos delincuentes.
Además en la persecución entre los uniformados y delincuentes, vecinos de Atliaca salieron de sus casas para saber qué estaba pasando luego de que vieron la movilización policiaca y militar.
En la noche la Secretaría de Seguridad Pública estatal dijo en un comunicado que a la 1 de la tarde hubo un enfrentamiento entre dos grupos delincuenciales en Tixtla, y que la Policía Estatal desplegó policías para atender el llamado de la población.
La dependencia informó que los uniformados y militares llegaron al lugar donde había ocurrido un enfrentamiento, los hombres armados se dirigieron hacia Apango lo que generó una persecución, “los delincuentes desde sus vehículos abrieron fuego en contra de los policías, así como a una aeronave de la corporación logrando impactarle disparos en el fuselaje sin afectar su movilidad”.
En la persecución las autoridades policiacas alcanzaron una Suburban blindada blanca, en la que iban abordo seis hombres armados en las inmediaciones del poblado de Atliaca, agrega.
La SSP dice que junto a militares detuvieron a cinco civiles armados, les decomisaron la Suburban blanca, cartuchos de diferentes calibres y armas largas y que los detenidos se llaman Jesús, Francisco, Jesús Enrique, Omar y José Manuel, quienes fueron puestos a disposición de las autoridades correspondientes para deslindar responsabilidades.
“Se tuvo conocimiento que como daño colateral del enfrentamiento que sostuvieron estos delincuentes con otro grupo criminal, resultaron tres personas lesionadas, fueron atendidas en hospitales en Chilpancingo”, concluye el comunicado.

Irrumpe un comando en Petacalco, ejecuta a un taxista y balacea la comandancia de la PF

Un taxista ejecutado a balazos, el ataque a la comandancia de la Policía Federal, a dos casas y a una tienda de abarrotes fue el saldo de una jornada de violencia en la comunidad de Petacalco, municipio de La Unión en la región Costa Grande.
Consultado por teléfono el vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia confirmó el hecho e informó que las autoridades policiacas hacen las investigaciones para dar con los responsables.
Según el parte informativo de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, al mediodía de ayer hombres armados en vehículos entraron a Petacalco que está a 20 minutos de la cabecera municipal de La Unión.
Los agresores ejecutaron a balazos a un taxista en el centro de la localidad y después llegaron a la comandancia de la Policía Federal que atacaron a balazos, las balas alcanzaron dos viviendas y una tienda de abarrotes.
En este ataque armado no se reportaron muertos ni heridos y autoridades policiacas realizaron las investigaciones para dar con los responsables.
En la región Costa Grande ha habido otros ataques contra agentes federales, a principios del mes, el 8 de diciembre en Zihuatanejo los cuerpos de tres agentes de la Policía Federal Ministerial de la Procuraduría General de la República PGR y de otro hombre fueron encontrados dentro de una camioneta incendiada.

Reportan un soldado y un policía ministerial heridos en un enfrentamiento contra Los Tequileros

La madrugada de este sábado soldados del Ejército y policías ministeriales se enfrentaron a balazos contra civiles armados del grupo criminal Los Tequileros, en la comunidad La Gavia del municipio de San Miguel Totolapan. Se reportaron un militar y un agente ministerial heridos.
Los hechos ocurrieron alrededor de la 1:30 de la mañana cuando el Ejército y la Policía Ministerial patrullaba cerca de La Gavia, y se dirigía a esa localidad como parte de las acciones para detener al líder criminal Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero.
Se informó que alrededor de la 1:30 de la mañana se toparon con una camioneta Nissan abandonada en el trayecto, mucho antes de que llegara el convoy, ahí les dispararon y los agentes repelieron la agresión.
No se reportaron detenciones ni heridos de los civiles armados, solamente se informó de que un militar y un policía ministerial fueron lesionados. Al parecer no de gravedad pero fueron trasladados a un médico.
Los disparos se escucharon hasta el centro de San Miguel Totolapan. La autodefensa ya tenía puestos de control en las entradas y en algunos de estos puntos dispararon al aire, porque pensaron que era un ataque a larga distancia contra ellos.
Este sábado en la mañana se confirmó que no hubo muertos, sólo se decomisó la camioneta y ocho armas largas que quedaron en manos del Ejército. El grupo no avanzó más en busca del grupo de Los Tequileros.
El Ejército ha mantenido con hermetismo la estrategia para entrar a la localidad, el camino está lleno de piedras para evitar el ingreso de las fuerzas de seguridad.
No se informó de alguna detención este sábado ni del aumento de medidas del Ejército o la Policía Ministerial luego de este enfrentamiento.
La comunidad La Gavia se ubica a cerca de 5 kilómetros de distancia de la cabecera municipal, es considerada la guarida de El Tequilero.
En esa localidad en el 2010 fueron asesinados tres policías ministeriales en un enfrentamiento contra civiles armados.
En el 2012 mataron a dos policías municipales que intentaron ingresar al pueblo. En noviembre de 2015 hubo un enfrentamiento entre militares y civiles. Se informó del homicidio de un mando militar pero que fue retirado de inmediato de la zona, y no se registró oficialmente, sólo se decomisaron armas y vehículos.
El lunes en San Miguel Totolapan se formó con ciudadanos un movimiento de autodefensa, luego del secuestro el domingo del ingeniero Isauro de Paz Duque, los pobladores retuvieron a la madre de El Tequilero que se encontraba en la iglesia católica como parte de las festividades por el Día de la Virgen de Guadalupe. Junto con ella retuvieron a 24 personas más incluyendo a una regidora priista.
El miércoles intercambiaron al ingeniero por la madre del líder de la banda que lo secuestró pero retuvieron a los demás. Poco a poco fueron liberando a personas, y se quedaron con 20, hasta el viernes, cuando todos fueron liberados pero cuatro, entre ellos la regidora María del Carmen Barrera Navarro, a quien le encontraron una lista con los nombres de 32 vecinos que serían las próximas víctimas de la banda criminal, fueron entregados a la Fiscalía General del Estado.
El resto acordó con sus familiares reivindicarse con la sociedad mediante labores.
Colocan barricadas

El grupo de autodefensa de manera paralela a las labores del Ejército y de las policías del Estado y Ministerial, colocaron barricadas en las entradas de San Miguel Totolapan con más de ocho civiles armados en cada punto, además vigilan los puntos altos y las colindancias con el río Balsas.
Recorren las calles y las diferentes colonias y tienen el control del edificio de la comandancia policiaca, a la que le rotularon Movimiento por la Paz de San Miguel Totolapan. Las camionetas que usa el movimiento son particulares y llevan banderas blancas.
También utilizan una camioneta de Protección Civil y una patrulla que estuvo más de año y medio parada en la calle, cargada de artículos de desecho que tenía la comandancia.
La Policía del Estado mantiene la base tal y como se acordó en la zona, para brindar seguridad en la cabecera municipal y también hay una base del Ejército.

Aumenta el comercio en las calles

Aún cuando todavía hay varios negocios fijos cerrados este sábado se estableció como cada fin de semana el tianguis en las calles del centro, y logró mover a cientos de personas que se fueron a surtir de diversos productos que ya no había.
Se observaron camionetas llegando de diferentes pueblos para hacer compras. Según lo que comentaron los comerciantes, no fue como otros fines de semana. Las ventas fueron bajas pero en comparación con el resto de la semana que se vieron todos los negocios cerrados, este sábado hubo más actividad.
En un boletín el gobierno dijo que “derivado de las investigaciones que la Fiscalía General del Estado realiza con relación al enfrentamiento entre Ejército y tequileros, fueron encontradas ocho armas AK-47 en la zona donde escaparon los agresores”.
El vocero de seguridad, Roberto Álvarez Heredia señaló que se integró una carpeta de investigación para deslindar responsabilidades contra quienes se enfrentaron a los militares y policías ministeriales.
Señaló que la operación contra El Tequilero y su banda continuará hasta lograr la detención de los integrantes de este grupo delictivo.

Pide el gobierno estatal a la autodefensa de San Miguel Totolapan que libere a los 18 retenidos

El gobierno del estado pidió a la autodefensa ciudadana de San Miguel Totolapan que libere a las 18 personas que tiene retenidas.
Tras la liberación de la madre del líder criminal Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero, el grupo de autodefensa de San Miguel Totolapan mantiene retenidas a 18 personas y pide la presencia del gobernador Héctor Astudillo Flores para negociar su liberación, bajo la condición de que sean sometidos a proceso sin el riesgo de que al entregarlos a las autoridades los dejen en libertad.
En un comunicado de prensa el gobierno del estado informó que sus funcionarios acompañados por representantes de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), continúa el diálogo para que los retenidos sean trasladados a la ciudad de Chilpancingo.
En un comunicado dice que las autoridades federales y estatales mantienen de manera permanente una operación para evitar un enfrentamiento entre la autodefensa y el grupo delictivo Los Tequileros.
El propósito del traslado de las 18 personas retenidas por la autodefensa a la capital es garantizar que serán sometidas a un proceso legal, y en caso de ser encontradas culpables de algún delito se pondrán a disposición del Ministerio Público, dice el comunicado.
El gobierno estatal menciona su compromiso de “cuidar y velar para salvaguardar la vida de todos los guerrerenses y exhorta a la población de San Miguel Totolopan a continuar por la ruta del diálogo para que estas personas puedan ser trasladadas en las próximas horas por autoridades policiacas, y no poner en riesgo la vida de los pobladores ante la amenaza constante de los delincuentes de irrumpir en la población”.
Por su parte, en un noticiero de radio el fiscal Xavier Olea dijo que desde hoy a las 6 de la mañana comenzaría una operación para detener a El Tequilero, en la que participan 200 soldados y policías ministeriales

Torturan y ejecutan a dos hombres en Chilpancingo; balean centro nocturno

 

La noche de este jueves dos hombres fueron asesinados a balazos y dejados con huellas de tortura, además fue atacada a balazos la fachada del club nocturno 69 donde hubo un mesero herido, en distintos hechos de violencia en esta ciudad.
En lo que va del año van 232 asesinatos en los que presuntamente estuvo involucrado el crimen organizado, según un recuento de lo publicado en El Sur.
El primer hecho ocurrió a las 10 de la noche de ayer, vecinos reportaron que en la calle Tizoc en la colonia Azteca ubicada frente al aeropuerto donde pernocta la Policía Federal, había dos cuerpos de hombres asesinados a balazos.
Al asentamiento está entre la colonia Galeana y Amate a donde acudieron policías municipales, estatales y federales quienes hallaron los cuerpos de dos hombres tendidos en una calle.
Una de las víctimas vestía un short amarillo, no tenía playera, estaba descalzo, tenía el rostro cubierto con una playera morada y las manos atadas hacia atrás, el segundo sólo portaba un pantalón beige y no llevaba playera.
La zona fue acordonada por autoridades de los tres niveles de gobierno y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) hicieron las diligencias correspondientes.
En otro hecho hombres armados atacaron con armas de grueso calibre la fachada del bar 69 ubicado frente a la colonia Obrera, lo que dejó a un mesero herido.
Se supo que dentro de este bar había un muerto pero hasta el cierre de la edición las autoridades no lo confirmaron.
Según fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública estatal a las 10:30 de la noche de ayer recibieron el reporte de que en la avenida del Río Huacapa y el zoológico Zoochilpan había ocurrido una balacera.
El reporte indica que civiles armados atacaron con rifles de asalto AK-47 conocidos como cuernos de chivo y pistolas 9 milímetros la fachada del bar 69 ubicado en la calle lateral del bulevar Vicente Guerrero.
En la fachada de la cantina donde hay espectáculo de table dance se observaron impactos de bala y en la banqueta había casquillos percutidos de diferentes calibres.
La zona fue acordonada por policías federales y ministeriales, peritos de la Fiscalía realizaron las diligencias correspondientes.
En ese negocio han ocurrido diferentes hechos de violencia, en mayo hombres armados ejecutaron a balazos al encargado de seguridad afuera de ese establecimiento, y en el ataque dos mujeres resultaron heridas.

 

La impunidad que permitió el gobierno empoderó a El Tequilero, reprochan vecinos de Totolapan

La historia criminal de Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero, vecino de San Antonio de La Gavia, municipio de San Miguel Totolapan, comenzó hace unos 10 años en este municipio de la Tierra Caliente, sin embargo la impunidad que según vecinos le ha dispensado el gobierno lo empoderó y lo llevó a cometer cada vez actos de mayor osadía a partir de hace unos tres años.
Un trabajador del Colegio de Bachilleres recuerda que una mañana del mes de mayo de hace tres años llegó un grupo de personas armadas a esa escuela y pidió hablar con el director, quien los recibió sin saber para qué lo buscaban.
“¿Usted conoce a estos?”, le preguntó uno de los desconocidos al profesor quien les recibió un papel con una lista de nombres. Contestó, sin saber para qué era la consulta que sí, dos eran maestros y tres administrativos. Entonces le pidieron al director que los fuera llamando por separado.
A todos ellos les dijeron que iban de parte “del Jefe” a quien en adelante tenían que mandarle la mitad de su salario. Tres años después los dos maestros abandonaron la escuela antes que pagar la cuota, dos administrativos desaparecieron misteriosamente y un tercero el lunes pasado se sumó al grupo de autodefensa que se propone enfrentar al líder del grupo criminal conocido como Los Tequileros.
“Ya no era posible seguir soportando más, este hombre nos va a acabar”, se quejó el trabajador administrativo de Bachilleres quien el mediodía de ayer portaba una escopeta y el rostro cubierto.
Agregó que esa lista de cinco nombres, actualmente se ha ampliado a unos 200 de gente de la cabecera municipal, “casi la mitad de los habitantes que quedan en este pueblo”, dijo el trabajador, quien agregó que entre esa lista estaba el ingeniero Isauro de la Paz Duque, secuestrado la tarde del domingo pasado por Los Tequileros y que fue la causa de que el lunes se armaran e integraran un grupo de autodefensa, para protegerse del grupo criminal.
Una hermana de la Paz Duque contó que efectivamente a su hermano primero quisieron extorsionarlo con la amenaza de que sería levantado, lo que finalmente ocurrió.
Dijo que por eso, “toda la gente que ve usted que está aquí, está con miedo”, expresó en referencia a los hombres y mujeres armados y encapuchados que rodeaban el mediodía de ayer la casa del ingeniero secuestrado que fue liberado la tarde de ayer.
Agregó que a pesar de eso están en el movimiento porque ya quieren quitarse ese yugo que El Tequilero ha mantenido sobre los habitantes de este pueblo.
“En las redes sociales se ha publicado la lista de las víctimas de ese señor y es inmensa, no solamente de este pueblo, de los otros vecinos de por aquí “, dijo la mujer quien celebró que “la gente haya respondido ahora sí al llamado para organizarse y frenar los abusos y humillaciones de El Tequilero”, porque dijo que el movimiento que comenzó el lunes tras el secuestro de su hermano, no es particular ni de una familia o de un grupo, “es una lucha de todo el pueblo.
“Usted lo va a ver, hoy vienen unas personas, mañana otras y así sucesivamente, porque la problemática es general, no es particular ni algo que se haya presentado de la noche a la mañana, lleva ya muchos años gestándose, desde que comenzó esta situación de violencia”, contó la mujer.
La gente de este pueblo recuerda que El Tequilero comenzó a delinquir en la cabecera municipal y en los pueblos vecinos desde hace 8 o 10 años, cuando comenzaron a hacer las denuncias de los ilícitos, pero que desde entonces el gobierno lo ha protegido, “porque sabe dónde se mueve, dónde está pero lo protege”, acusó Juana Castro, otra de las mujeres que participan en el movimiento civil armado.
“Vamos a ver cómo actúa (el gobierno) ahora, esperamos que esto (el movimiento armado) sea el agua que se derrame del vaso y que realmente se pongan a trabajar, porque no les exigimos que hagan más de lo que sabemos es su trabajo, que es darle seguridad y paz a un pueblo, como habitantes pagamos impuestos y es lo mínimo que podemos recibir”, reprochó.
Otro vecino de este pueblo, quien como muchos se cubre el rostro y evitar dar su nombre, recordó que hace 20 días el fiscal Xavier Olea Peláez aseguró en San Jerónimo el Grande, un pueblo cerca de aquí, que llevaba instrucciones del gobernador Héctor Astudillo “de darle pa’bajo” a El Tequilero, pero añadió que después el funcionario se arrepintió y que todavía están en espera no de que le den pa’bajo, pero sí que lo detengan para que se termine la cadena de crímenes que ha cometido.