Muestran vecinos de la colonia Progreso su desesperación por la espera de enseres

La larga fila de afectados por el huracán Otis que espera su turno para recibir los enseres que el gobierno fe-deral está entregando Foto: El Sur

Ramón Gracida Gómez

“Estamos desesperados”, exclamó un vecino de la colonia Progreso que este viernes cumplió una semana en la fila para recoger los enseres domésticos que el gobierno federal está entregando en el parque Papagayo por las afectaciones del huracán Otis.
Es tan larga la espera que los vecinos se organizan por “bloques” de 20 beneficiarios formados contiguamente y a mediodía de ayer se había conformado el bloque 216, a unos 50 metros de las escalinatas del Ayuntamiento de Acapulco.
Los últimos vecinos que se formaron eran conscientes de que iban a tardar varios días en recibir los enseres domésticos que da el gobierno federal como parte del censo que se levantó en apoyo a los ciudadanos afectados por el huracán Otis.
Son empleados que tienen que pedir permiso en sus centros de trabajo para acudir a anotarse en la lista de los bloques; de los 20 vecinos que conforman uno de estos grupos, una parte se queda a dormir y la otra la releva hasta el siguiente día.
Se quejaron de la desorganización por parte del gobierno federal debido a que la entrega de enseres en el parque Papagayo es diferente a otros puntos, donde fueron llamados acorde a la primera letra de su apellido, y en este caso fue un llamado general a la populosa colonia Progreso.
La temperatura aumentaba, se sentía más calor, y por ello todos los beneficiarios formados alrededor del parque llevan al menos una sombrilla y los que llevan más días hasta sillas de plástico y uno que otro sillones largos para recostarse; los menos utilizan un pedazo de cartón para sentarse en el suelo.
Casi todos platicaban con sus vecinos, otros sólo veían de frente para esperar, algunos dormían, otros comían y vendedores ambulantes aprovechan la gran concentración de hombres y mujeres para ofrecer sus productos, entre ellos unas paletas de hielo que cuestan 12 pesos.
Los vecinos se encontraban recostados en la reja verde que rodea el parque Papagayo, arriba de ellos están los pedazos de cartón en los que marcan a qué número de bloque pertenecen y los integrantes del número 145 dijeron que llevaban seis días esperando, con la misma dinámica de relevo entre ellos.
Una larga cinta amarilla delimita el espacio entre los vecinos formados y los transeúntes que pasan por ahí, y es que algunos vecinos comentaron que algunos aprovechados venden los lugares de 500 a mil pesos, como se informó en este periódico en su edición del martes pasado.
Hasta el frente de la fila, a punto de recibir los enseres, un grupo de vecinos estaba recostado bajo unos pequeños árboles y arbustos que dan sombra en la banqueta de la avenida Juan Sebastián Elcano; sus lugares estaban delimitados.
Comentaron que lo tienen que hacer así porque otros vecinos se metían y se alargaba la fila, en la que llevaban desde el sábado pasado, cuando aún se entregaban los enseres en la Unidad Deportiva de Acapulco (UDA).
Los primeros de la fila se han quedado a dormir varios días, y no les da temor porque hay rondines de agentes de la Guardia Nacional; pensaron que este viernes, al fin, iban a recibir los enseres domésticos, que consisten en un refrigerador, una cama, una estufa y un juego de sartenes.
Pero los soldados sólo entregaron 250 fichas a partir de las 5 de la mañana, cuando en días anteriores la cifra ha ascendido a 500, y la entrega de los enseres empezó a las 9 de la mañana y se prolongó a mediodía; a la 1 de la tarde ya no había ningún soldado o funcionario que atendiera las dudas de los vecinos.
Ocurre que algunas personas tienen problemas con sus documentos, como una joven madre que cargaba a su bebé y perdió su credencial del INE; el trabajador del parque que abría y cerraba el portón sólo la referenció con una camioneta militar a punto de salir, que sólo se detuvo unos segundos y el jefe militar no le resolvió su planteamiento.

 

Cobran hasta mil pesos quienes apartan lugares para los enseres, denuncian

Argenis Salmerón

De 500 a mil pesos cobran el espacio para recibir los enseres domésticos para evitar quedarse a dormir, manifestó la vecina de la colonia Progreso, Lilia Martínez Zúñiga, quien estuvo formada afuera del parque Papagayo.
La entrega de enseres domésticos fue donde está la piñata del parque Papagayo, en la avenida Cuauhtémoc, cerca del Palacio Municipal.
Ante esta situación hubo tráfico vehicular, debido a que los camiones del Ejército descargaron los enseres domésticos en la explanada de la piñata.
Además que los beneficiarios estacionaron sus vehículos en doble fila al igual que los trabajadores de las mudanzas.
En la entrada del parque Papagayo, sobre calle Juan Sebastián Elcano, había dos filas de los vecinos de la colonia Progreso y en la lateral de la avenida Cuauhtémoc vecinos de las colonias Santa Cruz y Santa Cecilia.
Los enseres domésticos son: un colchón, una estufa, un refrigerador, un ventilador, una licuadora y un juego de sartenes.
Martínez Zúñiga aseguró que los soldados movieron la entrega de enseres domésticos de la Unidad Deportiva de Acapulco al parque Papagayo, porque los vecinos de las colonias Morelos y Santa Cruz los agredieron verbal y físicamente, incluso a un efectivo le dieron una bofetada.
Manifestó que ayer los soldados les dijeron que hoy les iba a tocar la entrega de enseres domésticos a los vecinos de la colonia Progreso.
“Hoy (ayer) terminaron la entrega de enseres domésticos a Morelos, Santa Cruz y Santa Cecilia y rezagados”, puntualizó.
La vecina declaró que los vecinos de la colonia Progreso estuvieron formados desde viernes pasado afuera de la UDA para ser de los primeros.
Explicó que la estrategia “interna” de los vecinos fue anotarse en una libreta y conformar bloques de 20 personas y hasta ayer a la 1 de la tarde había 185 bloques, es decir 3 mil 700 personas.
“Es una decisión de los vecinos esta estrategia, porque ya empezaron a cobrar de mil a 500 pesos los espacios para evitar quedarse a dormir el propietario de los enseres, la gente lo ve como un negocio”, acotó.
Añadió: “Hay personas ajenas que apartan lugares y los venden al mejor postor, piden de 500 a mil pesos por eso se hace el desorden”, se quejó.
Aseguró que los soldados advirtieron que sí hay más agresiones contra ellos se van a movilizar hasta el poblado de Xaltianguis para entregar los enseres domésticos.

 

Reportan problemas en la entrega de enseres en la UDA porque no respetan el orden alfabético

Argenis Salmerón

“Todo sea por recuperar lo poco que perdimos con el huracán Otis, que casi nos quita la vida por sus violentos vientos”, expresó el señor Leonardo Aguilar Mendoza de la colonia Morelos, luego de ir a recoger sus enseres domésticos a la Unidad Deportiva Acapulco (UDA).
Desde la semana pasada, la UDA ha sido una de las sedes para entregar enseres domésticos a los damnificados de la colonia Morelos y sus alrededores.
Los soldados dan menos de 500 fichas para los vecinos del lugar mencionado, lo que ocasiona que los vecinos se queden a dormir afuera de la UDA.
Por otra parte, no se respetan las letras del abecedario de los vecinos, sino el que llega temprano para formarse en la fila.
Aguilar Mendoza contó que su casa de construida de paredes de block, madera y láminas galvanizadas, “no soportó el azote del huracán Otis”.
“Se llevó el techo totalmente y se cayó una pared, la verdad yo y mi familia nos fuimos a la casa de un vecino”, relató.
Comentó que él, su esposa y sus tres hijos, “la libramos de puro milagro y estamos para contarla, la verdad, fue muy feo”.
Expresó: “créeme que cada familia tiene una historia que contar lo que le pasó con el huracán Otis, ojalá ya no vuelva pasar esta desgracia”.
Afirmó que “es un viacrusis para los acapulqueños obtener los enseres domésticos en plena necesidad”.
“Nos tenemos que aguantar la indicaciones del Ejército como si nosotros fuéramos de su zona militar, nos regañan, nos hacen en menos y se ponen chocantes”, acotó.
Contó que estuvo 48 horas formado para obtener sus enseres domésticos, “bueno mi hijo se vino a dormir una noche y yo lo vine a cubrir”.
Denunció que alrededor de la UDA hay “un tremendo abuso de las personas que sacan copias, que sacan los enseres y los que venden comida”.
“No existe la autoridad en el lugar, no regulan los precios y aquí la verdad se sufre para tener algo que está destinado”, puntualizó.
Exigió que haya más organización por parte de los efectivos del Ejército o que abran más puntos de entrega de enseres domésticos.

 

Sufrimos con Otis y ahora para recoger los enseres, reclama vecina de la colonia Morelos

Argenis Salmerón

“Perdí todas mis cosas y casi no la cuento, porque el huracán Otis voló mi techo de madera y láminas galvanizadas”, expresó la vecina de la colonia Morelos, Adolfina Gutiérrez Piña, luego de ir a recoger sus enseres a la Unidad Deportiva Acapulco (UDA), en la colonia Progreso.
“Fue una experiencia espantosa, el huracán Otis de milagro los acapulqueños estamos vivos, nunca había vivido algo así, ni en el Paulina”, manifestó.
La entrega de enseres domésticos se lleva a cabo en la UDA, en la calle Chiapas de la colonia Progreso.
Los vecinoss sacan los enseres domésticos a la calle Oaxaca, donde se ponen las camionetas de mudanza al servicio de los vecinos.
Gutiérrez Piña criticó que el costo de la mudanza oscila entre 300 y 400 pesos, “es algo injusto, pero se aprovecha de las circunstancias, les toca hacer su agosto”.
Reclamó que también cobran por sacar los enseres domésticos de la UDA a la calle Oaxaca, “son 250 pesos por paquete, en una distancia menor a 100 metros”.
Se quejó que 48 horas estuvo formada afuera de la UDA, “me quedé a dormir una noche en la calle, solamente me tapé con una sábana y un cartón para acostarme”.
“La verdad no son las condiciones ni la manera de recibir los enseres domésticos, de por sí sufrimos con el Otis y ahora aquí”, puntualizó.
Expresó: “fíjese no terminó con la limpieza de mi casa y ando en la calle para que reciba mis enseres, y lo hago por necesidad, porque perdí lo material de la casa”.
Afirmó que solamente le quedó la mesa de plástico y sus sillas, “el ropero de madera, el refrigerador, la televisión y la cama se mojaron, porque me quedé sin techo”.
“Mi techo que con tanto esfuerzo hicimos junto a mi esposo, en menos de media hora el Otis se lo llevó de una manera impresionante”, relató.
Contó que de manera provisional, “le puse una lona azul al techo, porque no hay material en Acapulco y si hay es caro”.
Declaró que “vamos a hacer el esfuerzo con mi familia –integrada por cuatro– para ponerle loza de concreto a dos cuartos y lo demás de lámina; el albañil nos cobra 40 mil, más el material”.
Aseguró: “yo y mi familia casi no la contamos, nos refugiamos abajo de la cama y le pusimos todo lo pesado para que no nos llevara el viento”.
Pidió que haya más organización de los efectivos del Ejército y abrir más lugares de entrega, y “así evitan que la gente se quede dormir en la calle”.

 

Reciben despensas vecinos de colonias del Centro tras bloquear la Costera el sábado

Larga fila de personas que esperan su turno para recibir una despensa por militares en la calle La Quebrada en el Zocalo de Acapulco Foto: Jesús Trigo

Aurora Harrison

Vecinos de diferentes colonias de los Barrios Históricos, Centro, Quebrada y Las Playas bloquearon el sábado tres horas los dos sentidos de la avenida Costera, frente al Zócalo, para exigir a las autoridades despensas, fue hasta ayer domingo que el Ejército les entregó los paquetes, por lo que se hicieron dos largas filas de personas.
A las 10 de la mañana del sábado unas 100 personas comenzaron el bloqueo en el sentido hacia Caleta, después de media hora decidieron bloquear de manera total la avenida Costera, se retiraron a la una de la tarde del sábado al acordar con un coronel del Ejército la entrega de los paquetes con productos de la canasta básica para ayer domingo.
La mañana de ayer los damnificados que bloquearon se empezaron a formar en la calle Quebrada, atrás de la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad, en el Zócalo, en espera de recibir la despensa que buscaban desde el viernes en la tarde.
Una vez en el lugar llegaron personas que no habían protestado e hicieron otra fila para recibir el apoyo con los productos de la canasta básica, lo que provocó que los que bloquearon pidieron que se les entregará primero a ellos, pues argumentaron que ellos ya tenían días esperando para poder cambiar el cupón de su talón del censo.
Llegaron dos camiones, cada uno con 300 despensas, y dos carros oficiales con soldados para cuidar, empezaron a repartir después de las 10 de la mañana y las personas formadas tenían que llevar su cupón con el número 9, para que les hicieran entrega del apoyo con los productos de la canasta básica.
Ayer en las dos filas que se hicieron para recibir la despensa había personas de diferentes colonias, no nada más de los Barrios Históricos y es que muchas de las personas llevaban la cuponera con la mayoría de los cupones.

El bloqueo

De la protesta que se llevó a cabo el sábado, la mayoría adultos mayores, personas con discapacidad y jóvenes, señalaron que las autoridades semana con semana entregan despensas ahí en el Zócalo, pero que ese día les dijeron que no iban a dar por la muerte de los tres “Servidores de la Nación”.
Explicaron que la única alternativa que les daban para cambiar el cupón número 9 era que se fueran hasta la zona Diamante, en esa zona están entregando los paquetes con los productos de la canasta básica sin importar de que colonia son los damnificados.
Uno de los inconformes, Antonio Durán Pita, dijo que la inconformidad es porque desde el viernes por la tarde se encontraban haciendo fila para recibir la despensa. “Nos incumplieron y es como si no valoraran el tiempo de las personas, no estamos aquí en la sombra, estamos en el rayo del sol y que no vengan, que nada más cancelen de la nada”.
Los inconformes mostraron las planillas casi completas con dos o tres cupones cortados, y ya va la semana 9, que los “Servidores de la Nación” les dicen que vayan hasta Diamante a canjear sus cupones que allá dan a las personas sin importar de que colonia son.
“Dos mil personas esperando hasta la iglesia, personas como yo que estoy desde las 5 de la tarde, quizá por acompañar pero aquí estamos y es lo mismo que cancelen nada más porque si, ese es el problema. El anterior sábado recibimos, pero igual desde acampar un día antes y vienen cuando quieren, a la hora que se les ocurre”, declaró el quejoso.
Al bloqueo llegó el director de Gobernación Municipal, Ramón Montiel, y el coronel del Ejército, Bernardo Cortés, quienes pidieron a los vecinos que permitieran el paso a los automovilistas y que el domingo les entregarían los paquetes con productos de la canasta básica, después de dialogar por varios minutos y llegar al acuerdo se quitaron.
Se hizo una lista con los nombres de las personas que estuvieron desde temprano esperando a que les hicieran la entrega semanal de la despensa.

 

Vecinos duermen en la calle para recibir enseres a pesar de llamados a no hacerlo

Ciudadanos afectados por el huracán Otis esperan desde el martes bajo el intenso calor del sol para recibir sus enseres la mañana del miércoles afuera del parque acuático El Rollo en la avenida Costera en el fraccionamiento Costa Azul en Acapulco Foto: Jesús Trigo

Aurora Harrison

Cientos de vecinos de diferentes colonias que resultaron afectados por el huracán Otis hacen fila en la avenida Costera, cerca del parque acuático El Rollo para que les entreguen sus enseres domésticos, unos esperan hasta más de un día para recibir su apoyo.
Es el caso de la señora Rita de Labra Salinas, que el lunes 1 de enero llegó a ese módulo muy temprano, pero los agentes de la Guardia Nacional la regresaron a ella y a otras personas más, “les dijeron que no tenía caso, porque nada más 150 fichas entregaban”.
Contó que se retiró del lugar y que de nueva cuenta volvió el martes por la tarde noche, ya había muchas personas formadas antes de ella, por lo tanto, ayer miércoles entregaron 275 paquetes y tampoco alcanzó, decidió quedarse nuevamente formada.
“Me voy a quedar otra vez todo el día y la noche para que mañana (hoy jueves) sea de las primeras que reciba los enseres y es que somos mucha gente los que estamos esperando, o a veces son tres los que están esperando o apartan fila, o meten personas”, dijo.
Ayer era el mediodía y uno de los soldados con un megáfono les informó que se entregaron 275 paquete de enseres y “les pedimos de la manera más atenta, amable y humana que por favor no permanezcan en el área a pernotar, se nos hace un acto inhumano”.
La señora Rita escuchó el mensaje y dijo que en efecto no son las condiciones estar varias horas formados y desvelándose, pero si se va a su casa a dormir y regresar en la madrugada no va a alcanzar porque hay otras personas que se quedan y por eso mejor continúa formada.
“Debe ser todo el día que deben estar entregando, porque si se supone que somos muchas personas que vivimos aquí en Acapulco y no se dan abasto, deben estar todo el día para evitar que se queden a dormir, como ve usted ahorita estamos en el sol”, dijo.
En ese módulo se entregan los enseres a damnificados de las colonias: Cumbres de Llano Largo, fraccionamiento Guitarrón, Pichilingue, Joyas de Brisamar, además de Nuevo Centro de Población, Icacos, Alta Icacos, Costa Azul, Praderas de Costa Azul, Reforma de Costa Azul, Hermenegildo Galeana; Vista Hermosa, Condesa, Club Deportivo, Cañada de los Amates, Cumbres de Figueroa y Bosques de la Cañada.
La señora Hortensia Franco es vecina de la colonia Cumbres de Figueroa, estuvo a una persona de recibir sus enseres, sin embargo, volverá a quedarse una noche más haciendo fila para que mañana del jueves sea de las primeras en recibir su apoyo.
Sentada en un sillón y cubriéndose de los fuertes rayos del sol con una sombrilla, platicó que ella bajó el 1 de enero para hacer fila, pero había mucha gente, “pensé que no iba a haber”, pero no alcanzó y se retiro a su casa y regresó el martes a las 5 de la tarde y se quedó formada, pero antes de ella había muchas personas ya esperando.
“No alcancé, estuve a una persona, pero no se respeta el orden, muchas personas hacen trampa meten a familiares que vienen llegando descansados, sin sufrir y nada más a meterse y los que estamos aquí desvelándonos como en mi caso no alcancé” dijo.
Del porque no se retira a su casa como lo sugirió el soldado, dijo: “es volver a empezar y quien sabe a dónde quede y entonces vamos a sufrir otras 24 horas más”.
Consideró que la estrategia del gobierno para hacer las entrega debe cambiar ya sea que lo hagan por orden alfabético, considerando a los adultos mayores, y “que no fuera limitado a una cantidad, si estamos aquí todo el día, ellos también pudieran estar repartiendo y terminarían más rápido, somos muchas personas y muchas colonias”.

Amplía el gobierno federal del 2 al 7 de enero la entrega de recursos para reconstruir viviendas

A partir de este martes 2 de enero y hasta el próximo domingo 7, el gobierno federal extendió una prórroga para recibir los apoyos para la reconstrucción de viviendas afectadas por el huracán Otis que impactó a Acapulco y Coyuca de Benítez el pasado 25 de octubre.
Lo anterior, luego de que el pasado 31 de diciembre concluyera la entrega del segundo pago del apoyo.
En sus redes sociales oficiales –y en las del gobierno del estado–, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda indica que “si por alguna razón no has podido acudir a recibir estos apoyos, del 2 al 7 de enero se estará atendiendo a quienes quedaron rezagados”.
Asimismo, indica que hay que tener todos los papeles en orden y a la mano y visitar el módulo del Bienestar que corresponde o consultar la página: https://www.gob.mx/bienestar
El horario, de 10 de la mañana a 3 de la tarde. Recordemos, dice el mensaje que retoma las palabras de la secretaria federal del Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, en X “que el Gobierno de México otorgó apoyos de 8 mil pesos para la limpieza de las zonas afectadas así como de 35 y hasta 60 mil pesos para casas y locales dependiendo el daño”. (Óscar Ricardo Muñoz Cano).

 

“Nunca habíamos recibido algo así, pero nunca estamos conformes”: damnificado

Integrantes de la familia Teresa acomodaron en un viejo Vocho la estufa, el refrigerador y el colchón que recibieron de militares en la colonia Emiliano Zapata Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Iván Teresa llegó a las 5 de la mañana de este viernes al estacionamiento de la tienda Soriana de la colonia Emiliano Zapata para recoger los enseres domésticos que da el gobierno federal para los beneficiarios del censo por el huracán Otis.
“Nunca habíamos recibido algo así, pero nunca estamos conformes”, comentó el beneficiario que acudió con tres familiares más, un joven, un adolescente y una señora, quienes le ayudaron a amarrar la estufa detrás de su volkswagen blanco, y el colchón y el refrigerador encima de este pequeño vehículo.
Los apretados nudos que sostuvieron los enseres domésticos sobre el Volkswagen, aguantaron el trayecto de 7 minutos que duró desde el estacionamiento, en el bulevar Vicente Guerrero, a la calle 17 de la colonia Emiliano Zapata.
El mismo carro aguantó una subida y una bajada, un tope con cierta altura, y llegó a la calle 17, polvosa como el resto de la colonia, como muchas partes de la zona suburbana de Acapulco, y donde el 25 de octubre estaba tapada de ramas y láminas que salieron volando de las casas de los vecinos y del mismo Iván.
La mamá de Iván, sus hijos y su esposa los esperaban en el pasillo que está dentro de su vivienda, y otro vecino se acercó también para ayudar a descargar la ayuda del gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador.
“El portón lo amarré con la reata”, destacó Iván en la narración de aquel 25 de octubre y mostró en su celular el video que grabó de la intensa lluvia, las gotas parecían chispas en este registro visual, y el mismo volkswagen, ayer transporte para los enseres, el día del huracán como soporte sujetador de la puerta para que ésta no saliera volando.
El padre de familia recordó su árbol de limón que se movía “hasta abajo” y que al final se trozó por los fuertes vientos y quedó como recuerdo la mitad del tronco en la banqueta. Cerca de la casa está un canal, que se tapó durante el paso del meteoro categoría 5 por la basura arrastrada y que siempre tiran los vecinos, lamentó Iván.
“Un desmadre había, los árboles caídos, se fue la luz; un desorden, no, no; ¡fiuuu!”, imitó el vecino de la Zapata el sonido del viento y de todo lo que llevaba a su paso en unas cuantas horas de la madrugada.
“El agua se metía por acá y por acá”, enseñaba con sus brazos la mamá de Iván las ventanas al interior de su sala que se mojó completamente. Para platicar su experiencia, se paró de su silla de plástico, a un costado de sus dos nietos.
“La niña y ella las tuve que mover para allá, pero el aire no me dejaba, me aventaba”, recordó la adulta mayor, quien esquivó durante el paso del meteoro una lámina que estaba en medio del pasillo y por el que tenía que pasar para llegar al fondo de la casa, y donde está la cocina.
Los vecinos de la colonia Emiliano Zapata dijeron que en este asentamiento urbano no hubo muertos, pero sí en la colindante colonia 24 de Octubre, donde murieron tres niños a quienes les cayeron encima objetos que resultaron mortales para los menores de edad.
Vieron pasar a los ataúdes, que en un primer reflejo de la realidad que estaban experimentando, concluyeron que eran parte del saqueo que constataron, como el resto de la sociedad acapulqueña, en los tres primeros días del desastre ocasionado por el fenómeno meteorológico. “Hay mil historias”, dijo una voz en medio de la intervención de varios familiares.
Iván trabaja en una abarrotera de la colonia El Coloso, cuyo dueño no lo despidió, destacó el empleado, e incluso regala a sus subordinados una despensa cada 10 días y le paga su sueldo.
Iván contó que llegó a su centro de trabajo caminando y vio que esta tienda también fue rapiñada y dos perros que vigilaban fueron asesinados por los saqueadores y los encontraron días después con gusanos por la putrefacción.
En su paso por la colonia Ciudad Renacimiento, otro día en un recorrido en bicicleta, Iván conoció la historia de la muerte de una madre y su hija, cuyos cuerpos entrelazados entre ellos fueron localizados enterrados en un alud de tierra cerca del río de la colonia Frontera.
Los vecinos de la colonia Emiliano Zapata consideraron que la magnitud del huracán categoría 5 rebasó cualquier aviso que se pudo haber dado y que sí conocieron en las redes sociales durante las últimas horas del 24 de octubre.
E Iván expuso a mediodía de ayer, más de siete horas después de formarse para la entrega de enseres: “nunca habíamos recibido algo así, pero nunca estamos conformes, ahorita ya ves que vas, hay broncas, hay peleas, que se chingan, los quitan”.
Los soldados tienen que calmar los ánimos con la promesa de que todos van a recibir los enseres domésticos, que incluyen una licuadora y un juego de sartenes; otro aviso de funcionarios del Bienestar incluye la advertencia de que los beneficiarios que intentan dormir en el estacionamiento para ser de los primeros en la fila pueden ser testigos de una balacera.
“Pero somos tercos, muchos se quedan a dormir porque son aferrados y pues ni modo pues, por uno pagan todos, y luego la gente dice sus chingaderas, que no alcanzaron”, dijo Iván, quien reconoció que este viernes no le correspondía formarse, pero fue a ver si pasaba. Y sí lo logró.
Iván comentó que el apoyo económico lo utilizará para reparar su casa y poner una losa; las láminas que recogió de la calle están perforadas y con las lluvias recientes se mete el agua, completó su mamá entre risas de ella y su esposa.
Los vecinos de la Emiliano Zapata lamentaron el dolor de las personas que perdieron a sus familiares, y esta pérdida no se compara a lo que ellos no tienen en términos materiales después del Otis.
“Perdimos, pero al final de cuentas son cosas materiales que van y vienen; lo que va a servir, va a servir, y lo que no pues no”, dijo Iván, quien quiere comprar una televisión, pero no encuentra en las tiendas.

 

Piden al Ejército abrir más puntos de entrega de enseres para no seguir durmiendo en la calle

Argenis Salmerón

Vecinos de la colonia Balcones de Costa Azul denunciaron que no hay organización por parte del Ejército para entregar los enseres domésticos y ocasiona que todavía las personas se sigan durmiendo en la avenida Costera; pidieron abrir más zonas para agilizar el beneficio.
La entrega de enseres domésticos se ubica en el fraccionamiento Costa Azul, afuera del centro acuático El Rollo.
Las personas se tiene que formar un día antes para al siguiente recibir sus enseres domésticos como son un refrigerador, colchón, estufa, licuadora y juego de sartenes.
Los damnificados se forman en la entrada del parque acuático El Rollo y rodean el lugar hasta llegar al restaurante La Casa de los Abuelos.
Los vecinos en pleno rayo del sol se cubren con paraguas y otros llevan asientos portátiles, incluso sillones para dormir.
En declaraciones a El Sur, Georgia Vázquez Campos se quejó que todavía las personas se quedan a dormir para recibir sus enseres domésticos en la avenida Costera.
“Ya vamos a terminar el año 2023 y siguen con la entrega de enseres domésticos, yo creo que hubo una mala organización”, acotó.
Criticó la mala organización de los efectivos del Ejército, “según ellos son disciplinados y tienen un desorden en los enseres y canasta básica”.
Pidió que el Ejército tenga más puntos de entrega para evitar quedarse a dormir en la calle, “no son las condiciones, de por sí quedamos todo afectados”.
“El huracán Otis se llevó mi techo y tumbó una pared de mi casa y no tengo nada, más que el cascaron”, puntualizó.
El señor Eduardo Cristóbal Clemente se quejó que todavía se tiene que quedar a dormir en la calle para recibir sus enseres domésticos.
Pidió al Ejército abrir las puntos de entrega para evitar que los damnificados sigan quedándose a dormir en calle, “todavía que nos quedamos en pleno rayo del sol, también sufrimos en la noche”.
“Parece que la condición para recibir los enseres domésticos es estar en el sol y dormir en la calle”, manifestó.
Declaró que el Ejército tiene todo el “aparato de gobierno para agilizar la entrega de enseres domésticos en todo Acapulco”.
En ese lugar se empezaron a entregar enseres domésticos a la colonia Icacos y después al fraccionamiento Costa Azul.

 

Entrega la alcaldesa dos camionetas para la recolección de basura y adquirirá 10 unidades más

La presidenta, Abelina López Rodríguez, entregó dos camionetas a la Coordinación General de Servicios Públicos Municipales para fortalecer los trabajos de recolección de residuos sólidos en la ciudad e informó que se comprarán otros 10 carros más.
En un comunicado de prensa se informó que una de estas camionetas se usará para trabajar en accesos a playa, con apoyo de dos camiones tipo R, distribuidos en la avenida Costera, mientras que la otra camioneta operará en la zona de la Garita.
Detalló que se adquirirán 10 vehículos más para fortalecer las tareas de limpieza en la avenida Ejido y en calles aledañas, asimismo, reiteró que se tiene proyectado comprar 50 camiones tipo R para seguir reforzando la recolección de basura.
La presidenta exhortó a la población a cuidar su ciudad, no arrojando desechos en la vía pública. (Redacción).