Califica de retrógrada la Ley de Seguridad Interior el ex guerrillero José Arturo Gallegos

El ex integrante de la guerrilla de Lucio Cabañas, ex preso político, universitario y ahora escritor, José Arturo Gallegos Nájera, calificó la Ley de Seguridad Interior como “retrógrada”, y dijo que viene a dar marcha atrás “a lo poquito que se había avanzado en cuestión de libertades”.
Vaticinó que, de aprobar los senadores esa Ley, se va a regresar a los tiempos negros del terrorismo de Estado, o de la “mal llamada” guerra sucia.
Gallegos Nájera, quien recientemente publicó su nuevo libro, Mi vida en prisión, charló la mañana de ayer con algunos de sus lectores, a quienes les autografió ejemplares en la cafetería La Covacha.
En entrevista, reprochó que sin el movimiento armado en el que participó no hubiera habido la reforma política que hoy permite la participación a los partidos de oposición, lamentablemente, dijo, “quienes están cosechando son oportunistas que llegan a los partidos para ver de qué se sirven y no para servir”, dijo en referencia a los diputados que, siendo de partidos de oposición votaron a favor de esa Ley.
Consideró que, actualmente ya no es posible la vía de la guerrilla, “porque el enemigo ya aprendió y tiene toda la tecnología del mundo”, pero añadió que no por eso se debe dejar de seguir luchando por la vía política y mediante la movilización social para frenar, leyes como la de Seguridad Interior.
El autor también de La guerrilla en Guerrero y A merced del enemigo, denunció que con la aprobación de la Ley de Seguridad Interior, los diputados, “militarizan la ciudadanía, no importando que esto vaya en contra de los derechos humanos”.
Gallegos Nájera, de 67 años, ex secretario general del Sindicato de Trabajadores Administrativos y de Intendencia de la Universidad Autónoma de Guerrero (STAISUAG) y ex coordinador regional de investigación de la desaparecida Comisión de la Verdad (Converdad), deseó que los senadores de la República no aprueben la Ley de Seguridad Interior, “porque el Ejército no tiene porqué andar patrullando las calles, para eso están las corporaciones policiacas”.
Agrego que legalizar la presencia del Ejército en las calles va en contra de los derechos humanos y de la ciudadanía, desde el momento en que se plantea que el Ejército puede allanar domicilios y detener a personas simplemente por sospechar que son delincuentes; insistió que con eso se están cercenando los derechos humanos, “porque ya no hay libre tránsito, ahora en cualquier esquina te podrán golpear, encarcelar o hasta matar allí, bajo el argumento del cumplimiento de esta ley”, alertó el universitario.
“Es una Ley que, desgraciadamente, los chayoteros del Congreso han aprobado en contra de quienes votaron por ellos”, contó.
Advirtió que ahora, con la legalización de que el Ejército realice tareas policiacas, se va a regresar a los tiempos negros aquellos de la mal llamada guerra sucia o “terrorismo de estado”.
Se quejó, “este tipo de militarización, más que ayudar, afecta y es mucho el cinismo del gobierno al declarar que es necesario militarizar al país por la incapacidad que tienen los gobiernos de todos los niveles, o por el amasiato que tienen autoridades y policías con la delincuencia organizada”.

Oportunistas se han aprovechado de los logros de la guerrilla, señala

De acuerdo con Arturo Gallegos, gracias al movimiento armado de los sesentas y setentas hoy hay más apertura política, pero que hay oportunistas que se han aprovechado de ella y que llegan a los cargos públicos para ver con qué se sirven y no para servir.
“Si alguien dice que no se logró nada (con la guerrilla), falta a la verdad, porque decir eso es no tomar en cuenta que si no hubiera habido guerrilla, no hubiera  habido reforma política, y al no haber reforma política la parte que llamábamos reformistas, que eran del PCM y otros partidos satélites del PRI, no hubieran tenido tantos diputados con la llegada de Cuauhtémoc Cárdenas, que fue cuando tuvieron su auge, si no hubiera habido reforma no hubieran tenido la oportunidad de participación”, reprochó.
Admitió que la reforma política promovida por Jesús Reyes Heroles, que se dio a partir de 1978 fue una trampa que le tendieron al ala de izquierda radical, “para poder encauzar a esta izquierda radical le tiraron un anzuelo con un buen pescado y estos se lo tragaron toditito, porque de inmediato se convirtieron en electoreros y dejaron de hacer trabajo de masas, se olvidaron de las causas populares y se fueron a las curules de las cámaras a hacer lo que saben hacer, levantar el dedo de acuerdo al chayotazo que les llegue, porque son cañones de dinero que les dan para que puedan aprobar una ley al presidente de la República”, dijo Gallegos Nájera.
Añadió que, si en Guerrero los chayotean con millones de pesos, “entonces imagínate allá, por eso todo mundo se anda peleando por llegar a ocupar una curul, pero yo no veo que haya una diferencia, hasta ahorita, entre quienes participaron en la guerrilla con raíces históricas que buscaban cambiar las estructuras políticas de México, con un luchador social de los llamados reformistas”.
Insistió en que “la guerrilla sí nos dejó beneficios, sí hubo avances; desgraciadamente, se ha ido perdiendo a través del tiempo”.
–¿Pero las condiciones económicas, sociales y de represión siguen igual, se apagó la posibilidad de un movimiento armado?, se le preguntó
–Es complicado ahora pensar en un movimiento armado, porque el enemigo ya aprendió y tiene toda la tecnología del mundo. Cuando luchó Lucio Cabañas ya se utilizaba una tecnología avanzada que era vía satelital para detectar el calor en la Sierra, con eso sabían dónde estábamos ubicados, y poder dispararle un obús a kilómetros de distancia. Eso no sucedió, pero los helicópteros dejaban caer bombas y de eso hay testimonios, la Comisión de la Verdad arrancó testimonios de personas que con lágrimas en los ojos decían lo que habían vivido.
“Yo considero que habría que seguir luchando por la vía política, la guerrilla ya es difícil que se logre, eso no significa renunciar, se debe seguir luchando para parar esto que es aberrante”, dijo en referencia a la Ley de Seguridad Interior.
“Debemos seguir luchando por la vía política y mediante la movilización social. No creo que conteniendo a la bases por medio de la militarización el Gobierno vaya a lograr nada”, vaticinó.
Dijo que la Ley de Seguridad Interior se promovió porque hay un estado fallido, “y hay la necesidad de militarizar a México para que impongan sus leyes que no sirven, eso es lo que nos están diciendo. Es el mensaje que tenemos, hay que militarizar al país para poder reprimir e imponer sus leyes”.

Responde a declaraciones de un funcionario de la Fiscalía Especial

Responde a declaraciones de un funcionario de la Fiscalía Especial

Señor director:

Agradeceré la inserción en su prestigiado diario, de la siguiente nota aclaratoria.

En la edición del día 12 del presente mes y año, en una nota firmada por el reportero Aurelio Peláez, el                                 director de Vinculación Ciudadana de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y políticos del Pasado, licenciado Mario Ramírez Salas, pretende justificar los errores cometidos a través de un desplegado publicado por la Femospp.

En la cabeza de la nota se dice: El apoyo a Isaías Martínez fue a petición de familiares de desaparecidos: Femospp.

Indudablemente que estamos a favor de que se libere a don Isaías, pero también a los otros detenidos por el caso del asesinato de Zacarías Barrientos Peralta, por ser inocentes, mientras que la postura de la Fiscalía es que el señor Isaías sea juzgado desde su casa en virtud de su edad avanzada. Estamos seguros que esto no es un acto de justicia, sino de ignominia ya que un inocente será juzgado desde su casa.

En otra parte de la nota se dice que “la liberación de don Isaías Martínez es a petición, entre otros, de la Asociación Nacional de Luchadores Sociales (ANLS), incluyendo el propio Arturo Gallegos, quien con otros integrantes de su asociación acudió a ver al fiscal (Ignacio) Carrillo Prieto”.

Efectivamente, en febrero, varios integrantes de la asociación sostuvimos un encuentro con Carrillo Prieto en la ciudad de México para solicitarle, entre otras cosas, que exigiera al gobierno del estado de Guerrero la libertad (entendemos ésta como exoneración por inocencia) de los cinco detenidos por el caso Barrientos Peralta, dado que fueron torturados para que se declararan culpables, e incluso, al señor Benito Salgado Aguirre le ofrecieron dinero para que mantuviera “su confesión” ante el juez.

Finalmente Ramírez Salas termina diciendo que “la única manera de abonar un Estado de derecho es continuar pidiendo que el juicio se haga conforme a derecho”. Nosotros sostenemos que no puede haber Estado de derecho sobre la base de una injusticia, de ahí que seguiremos siendo consecuentes empedernidos con nuestros principios; exigimos al gobernador René Juárez Cisneros, la libertad inmediata de los cinco detenidos.

Podemos aceptar que la inclusión de nombres de desaparecidos en dicho desplegado fue un error, pero eso no evita que quienes tenemos más de 30 años esperando justicia, entremos en desconfianza por tal “error”, en todo caso habrá que concederles el beneficio de la duda.

 Atentamente
José Arturo Gallegos Nájera
Presidente de la Asociación Nacional de Luchadores Sociales AC

Denuncia Gallegos que es hostigado por desconocidos que vigilan su casa

*  La PGJE o emisarios de la guerra sucia, posible origen

 * El presidente de la Asociación Nacional de Luchadores Sociales atribuye el acoso a las denuncias que ha hecho de la guerra sucia, en particular por el caso de Nazar, o contra las detenciones injustas por el asesinato de Zacarías Barrientos

 El presidente de la Asociación Nacional de Luchadores Sociales, José Arturo Gallegos Nájera, denunció que es hostigado por parte de personas que vigilan su casa.

Atribuyó este acoso a las declaraciones que ha hecho en contra de la detención de cinco personas a las que la Procuraduría General de Justicia de Guerrero involucra en el asesinato del testigo de la guerra sucia Zacarías Barrientos Peralta, o a las denuncias de casos de desaparecidos de la guerra sucia.

Consideró que esa acción pudiera venir de dos fuentes: de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), o de “emisarios del pasado relacionados con la detención de (el ex jefe de la Dirección Federal de seguridad procesado por la desaparición de Jesús Piedra Ibarra y de Ignacio Salas Obregón). Agregó que esos dos grupos “son los únicos que pueden perjudicar a los que reclaman justicia y castigo a los responsables”.

En el caso

Gallegos ha denunciado la desaparición de seis de sus familiares, en la época de la guerra sucia en Acapulco y un asesinato, pero además, dice, “ser presidente de una asociación nacional             me obliga a tomar la defensa de todos los casos”.

Informó que ante el hostigamiento va a levantar un acta contra quien resulte responsable, ante la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, “a efecto de que se entere de lo que está resultando después de las declaraciones hechas por mí, y por las comparecencias que hice exigiendo justicia por los desaparecidos”.

Gallegos detalló vía telefónica que el pasado miércoles en la tarde frente a su casa ubicada en la colonia San Isidro, de la ciudad de Acapulco, su familia observó que en un auto marca Stratus color negro sin placas, iban cuatro personas una de ellas mujer, que iban muy despacio a diferencia del resto de los vehículos que por ahí circulan.

Dijo que del sospechoso vehículo se bajó un hombre a tomar fotografías de la fachada de su casa, y después el grupo se retiró ese día pero horas más tarde volvieron las personas en el auto negro, y en esa ocasión no se bajaron del auto.

Gallejos ha denunciado las “detenciones injustas” de Isaías Martínez Gervasio, Benito Salgado Aguirre, María de Jesús Martínez Reyes, Ramiro Rosas Contreras y Apolinar Martínez Barrientos, ocurridas el 6 de enero, señalados por la Procuraduría de Guerrero como responsables del asesinato de Zacarías Barrientos, que era testigo de la Fiscalía Especial para los Movimientos Socales y Políticos del Pasado, en diciembre de 2003.

Consideró que el objetivo del hostigamiento es “silenciar las voces de denuncia”, situación “que no lograrán” porque el arma principal “es la denuncia”. Manifestó su temor de que continúe el hostigamiento y no descartó la posibilidad de que “sucediera un hecho lamentable” originado por el acoso.

Gallegos mencionó que en Guerrero existe mucha incertidumbre, y no existen garantías al asegurar que “se quedó corto” el informe presentado por el Departamento de Estado de Estados Unidos en el sentido de que en Guerrero, existe un pobre respeto a los derechos humanos. (Raquel Santiago)