Hay motivos políticos detrás de las protestas por el ISR, asegura el rector de la UAG

El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, responsabilizó de las protestas en contra de la aplicación del Impuesto Sobre Renta (ISR) a las prestaciones de los trabajadores, a “intereses políticos” de algunos universitarios, de los que omitió nombres.
Saldaña Almazán acudió a la Auditoría Superior del Estado (ASE), para entregar la Cuenta Pública 2017 de la UAG. Contrario a años pasados, la institución presentó los documentos necesarios en tiempo y forma, sin necesidad de pedir una prórroga. De acuerdo con el rector, los universitarios trabajaron de manera ardua un mes para poder cumplir con este requerimiento, que es parte de la transparencia a la que están sujetas las instituciones públicas.
Los resultados de la revisión correspondiente podrían darse a conocer en abril próximo y según Saldaña Almazán, en caso de que la ASE haga observaciones a la UAG, se tomarán las medidas correspondientes para garantizar el buen manejo de los recursos que llegan a la máxima casa de estudios, también para que las instituciones que aportan financiamiento, para obras y proyectos de investigación, “tengan la seguridad” de que éste se ejerce de manera correcta.
Consultado respecto de las protestas de integrantes del Sindicato de Trabajadores Académicos y del Sindicato de Trabajadores Técnicos, Administrativos y de Intendencia al Servicio de la UAG (STAUAG y STTAISUAG, respectivamente), Saldaña Almazán recordó que ya había declarado que el ISR aún no se aplicará a las prestaciones de los universitarios, además de que está en constante diálogo con los dirigentes de ambas organizaciones, Ofelio Martínez Llanes y Brenda Alicia Alcaraz González, con quienes formó comisiones bipartitas para analizar la situación, ya que cada una cuenta con prestaciones particulares.
Añadió que motivó a los dirigentes de los sindicatos a contratar los servicios de un experto en la materia, para buscar soluciones que permitan beneficiar y no afectar a los trabajadores. También trabajarán juntos para elaborar un programa compensatorio ante la aplicación del ISR.
Expresó que los quienes protestaron fueron “muy poquitos, los mismo que han estado con sus intereses”, dijo que “cuando esto se complique” se comunicará con los universitarios mediante boletines y conferencias de prensa, o bien, en sus redes sociales. Mientras tanto, pidió que “no hagan caso a la gente que esté queriendo causar problemas o divisiones de manera interna”.
Declaró que la Universidad ha tenido problemas fuertes en 1984 “más atrás”, pero los afrontó y está pagando los impuestos que le corresponden, esto lo dio a conocer para que no se piense que hay una mala aplicación o mal manejo de los recursos.
Por otro lado, informó que las autoridades correspondientes están citando de manera particular a académicos de la universidad para revisar sus impuestos y que éstos se estén aplicando de la manera debida por la Administración Central. Puntualizó que los maestros son elegidos al azar, pero todos comparten la característica de tener “un salario importante”, superior a los 400 mil pesos anuales.
Aseguró que con los ajustes a la aplicación del ISR, los universitarios, principalmente agremiados al STTAISUAG, serán beneficiados y del programa compensatorio. Contó que éste ya se había propuesto en 2016, con apoyo del gobernador Héctor Astudillo Flores, pero “se opusieron algunos y esos algunos ahora otra vez andan gallitos, tomando la iniciativa y gracias a ellos no estamos recibiendo esta compensación”.
También admitió que los sindicatos y la Rectoría no lograron elaborar el programa correspondiente, “en el corto tiempo” que las autoridades les dieron para hacerlo; sin embargo, dijo que tocará las puertas necesarias para garantizar la estabilidad de los trabajadores de la UAG.

 

Protestan maestros y administrativos de la UAG; rechazan el ISR a sus prestaciones

Integrantes del Sindicato de Trabajadores Académicos y del Sindicato de Trabajadores Técnicos, Administrativos y de Intendencia al Servicio de la Universidad Autónoma de Guerrero (STAUAG y STTAISUAG, respectivamente), que laboran en la estancia infantil Benita Galeana y la Dirección General de Cultura y Deportes, se manifestaron en contra de la aplicación del Impuesto Sobre la Renta (ISR) a sus prestaciones.
Desde las 8 de la mañana y hasta las 3 de la tarde, los 60 trabajadores de la estancia pararon labores, porque consideran que sus ingresos están en riesgo con la posible aplicación del impuesto que el rector Javier Saldaña Almazán anunció la semana pasada, aunque luego se retractó.
En el acceso principal, los manifestantes colocaron lonas en las que se leyó: “Estancia Infantil Benita Galeana en pie de lucha, rechazo total al ISR” y “90 días de aguinaldo, no al impuesto del ISR a prestaciones, no a las reformas estructurales. Por la unidad, la democracia y la independencia sindical”.
Las maestras de la estancia informaron que decidieron parar labores este lunes debido a las declaraciones de Saldaña Almazán, pues consideran que las autoridades podrían aplicar el ISR a las prestaciones “en cualquier momento” y “no podemos estar en la incertidumbre”.
Añadieron que se informó de la situación a los padres de familia, quienes no se opusieron a la situación, por el contrario se solidarizaron con los trabajadores.
La estancia infantil Benita Galeana está ubicada en la Ciudad Universitaria Norte, en la capital, y atiende a unos 300 alumnos, la mayoría son hijos de trabajadores de la máxima casa de estudios.
Por su parte, los 45 trabajadores de la Dirección General de Cultura y Deportes, cuyas oficinas fueron reubicadas en la Ciudad Universitaria Norte, colocaron pancartas en las instalaciones para rechazar la aplicación del ISR y exigir que se concluya la reconstrucción del edificio histórico, ubicado en la calle Abasolo.
En declaraciones, los trabajadores Luis Barrera Alonso y Aurea Morales Santos explicaron que la manifestación se llevó a cabo porque les preocupa la situación económica de los universitarios, ante la posible aplicación del ISR.
Además, están inconformes porque no se ha concluido la obra del edificio histórico, donde solían llevar a cabo sus actividades, que son talleres de danza, teatro y otras extracurriculares, de unos 800 estudiantes de la UAG.
Barrera Alonso señaló que ante la falta de espacio, las oficinas fueron reubicadas en la Ciudad Universitaria Norte, mientras que los talleres siguen en las partes útiles, pero sin las condiciones necesarias del edificio de la calle Abasolo.
Según los trabajadores, la reconstrucción comenzó en la primera administración de Saldaña Almazán con recursos de la UAG, el gobierno estatal y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta); sin embargo, éstos no se ejercieron en tiempo y forma, por lo que se paró la obra.
Barrera Alonso dijo que las autoridades le informaron a los trabajadores que el Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) se encargaría de la reconstrucción, pero eso fue hace dos años.
En ese contexto, los universitarios acordaron movilizarse para exigir respeto a sus derechos laborales y mejores condiciones de trabajo.

Reanudan clases los alumnos de Economía que se niegan a ser cambiados a Llano Largo

Luego de dos semanas sin clases, alumnos de la Escuela Superior de Economía, de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), que se oponen a irse al Campus Llano Largo, reanudaron las clases en la explanada de la escuela, mientras se da la firma de la minuta con los puntos acordados con el rector Javier Saldaña Almazán.
Mientras que el director de la facultad de Derecho, Raúl Irra Gómez, informó que respetan el compromiso del rector Javier Saldaña con los estudiantes de Economía, para que terminen el semestre en esas instalaciones, pero para el próximo ciclo tendrán que irse a sus propias instalaciones en el Campus Llano Largo, las cuales les fueron asignadas desde hace tiempo.
Indicó que como escuela de Derecho necesitan sus espacios, para que les ayuden a que los maestros tengan posibilidades de tener cubículo, pero además faltan las áreas de criminalistica y eso tiene que dar conforme haya espacios. Por el momento, dijo, van a acatar los acuerdos del rector, que es la autoridad en la Universidad.
El pasado viernes, el rector se reunió con una comisión de los jóvenes que no quieren irse a Llano Largo y se comprometió que iba hablar con el director de Derecho, a quien pertenece el edificio donde se encuentra Economía, para que les diera la oportunidad de concluir el semestre, pero les advirtió que es inevitable que se trasladen al campus donde tienen un edificio moderno.
Mientras se firma la minuta con los acuerdos, el representante de los estudiantes de Economía, Eduardo Arteaga Mejía, informó que acordaron reanudar las clases.
Indicó que tomaron clases en la explanada porque estaban cerradas las aulas, pero que se organizaron para reanudar. Sobre la minuta, informó que el coordinador de la Zona Sur, Efrén Arellano Cisneros, les informó que ya nada más están esperando los acuerdos institucionales entre Derecho y Economía, para garantizar la estancia de los seis meses, así como la firma de los consejeros universitarios.
Informó que reanudaron clases alrededor de cien jóvenes, por lo que espera que en los próximos días el director abra las aulas para tomar clases de manera normal. (Karina Contreras).

 

No habrá recomendados para ingresar a la UAG en el próximo ciclo escolar, asegura el rector

 

El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, informó que en el nuevo ciclo escolar no habrá recomendaciones para aspirantes y sólo serán admitidos “quienes lo merecen”, ya que mientras no exista más presupuesto no se abrirá más matrícula.
Este miércoles por la mañana, en las canchas de la UAG, el rector recibió del gobernador Héctor Astudillo Flores el equipamiento para 110 casas de estudiantes, por un monto de 7.5 millones de pesos.
Minutos antes de la llegada del gobernador al acto protocolario, fue consultado el rector sobre la situación de inseguridad que persiste en la UAG, a lo que respondió que en los últimos días no les ha “tocado”.
“En este momento afortunadamente las cosas están bien, hay muchos muertos que ha habido de la universidad y en todo el estado”, agregó.
Durante el encuentro con reporteros informó que en los próximos días se difundirá la convocatoria para nuevo ingreso, de las 76 licenciaturas, 46 preparatorias y 28 posgrados.
“Espero que no haya problemas, los espacios que tenemos disponibles esperamos que lo ocupen quienes tengan mayor derecho, por que estamos en una universidad de inclusión y a veces, aunque nos cueste mucho, no habrá recomendaciones”, agregó.
Detalló que para este nuevo ciclo escolar no habrá más matrícula en las licenciaturas, preparatorias o posgrados, porque no hay dinero suficiente para dar más capacidad, ante la demanda de estudiantes.
“Mientras no haya mayor presupuesto no podemos abrir más matrícula”, agregó. Recordó que actualmente, en total, la UAG cuenta con una matrícula total de 98 mil estudiantes.
Insistió que aún no cuenta con el número exacto de cuantos jóvenes podrán ingresar a las diferentes áreas, pero sí serán respetados los espacios que se ganen en la universidad.
Reiteró que para atender la demanda en algunas facultades se han abierto carreras adicionales, como es en el caso de la facultad de Medicina, donde se abrieron otras carreras como nutrición y fisioterapia.
Señaló que hace poco se reunió con el secretario de Salud, Carlos de la Peña, quien le informó que no hay espacios clínicos ni presupuesto para abrir más.
Hace dos días miembros del Sindicato de Trabajadores Técnicos, Administrativos y de Intendencia al Servicio de la Universidad Autónoma de Guerrero (STTAISUAG) pararon labores y tomaron las instalaciones de la Unidad Académica de Ciencias Agropecuarias y Ambientales, con sede en la cabecera municipal de Iguala, y en la comunidad de Tuxpan, para pedir la salida de seis trabajadores de confianza que fueron metidos por la Rectoría de forma unilateral, como becarios, y exigir respeto al contrato colectivo de trabajo.
Se le preguntó cómo se estaba atendiendo este conflicto, a lo que respondió que este mismo miércoles, a las 6 de la mañana, se había restablecido la actividad en los planteles educativos, tras llegar a un acuerdo con la base sindicalizada.

Sigue el paro en Agropecuarias de la UAG; insisten en que se dé de baja a unilaterales

En el segundo día de paro indefinido y toma de las instalaciones de las unidades académicas de ciencias Agropecuarias y Ambientales, agremiados al Sindicato de Trabajadores Técnicos, Administrativos y de Intendencia al Servicio de la Universidad Autónoma de Guerrero (STTAISUAG), informaron que rechazaron la propuesta de Rectoría de otorgarles una base y dos espacios para becarios, e insisten en dar de baja a los trabajadores administrativos de confianza que ingresaron como becarios y respetar el contrato colectivo de trabajo.
Después de la una de la tarde, los trabajadores sindicalizados tuvieron una reunión con sus representantes seccionales en las instalaciones de la facultad de Ciencias Agropecuarias y Ambientales, donde dieron a conocer su pliego petitorio elaborado en la asamblea general de la tarde del lunes, tras definir el paro de labores indefinido y la toma de las instalaciones en Iguala y Tuxpan.
En el documento dirigido al rector Javier Saldaña Almazán, y del que se tiene copia, los 27 trabajadores sindicalizados pertenecientes a la delegación 02 del STTAISUAG exigen la contratación inmediata de los familiares de los trabajadores que ya cuentan con una propuesta sindical, conforme al acuerdo del 18 de noviembre de 2014, y que en este caso las propuestas son Antonio Martínez Téllez, Magdalena Hernández Nava y Porfirio Delgado Mendoza.
Demandan además la separación inmediata del personal unilateral y de confianza que está realizando funciones exclusivas del personal sindicalizado, conforme al contrato colectivo de trabajo, y que en este sentido son Ulises Martínez Alonso y Manuel Hernández.
Asimismo, la incorporación inmediata de Néstor Carreón Carreón y Magaly Sotelo Real a sus funciones correspondientes, de acuerdo con su nueva categoría y la separación inmediata del personal becario y de confianza, que están desempeñando funciones del personal sindicalizado: Yaneli Quijano, Genaro Damián Díaz, Liliana Díaz Duque, María del Carmen Albarrán y Luis Rompan Román, y que estas plazas vacantes sean cubiertas por los familiares directos de los trabajadores sindicalizados de la UACAA.
La advertencia es que el paro y la toma de instalaciones continuarán hasta que haya una respuesta positiva a sus exigencias, lo que está dejando sin clases a unos 550 alumnos de las carreras de Ingeniero Agrónomo e Ingeniero en Agroecología.

 

Para labores el STTAISUAG en la escuela de Ciencias Agropecuarias; pide la salida de seis trabajadores

Miembros del Sindicato de Trabajadores Técnicos, Administrativos y de Intendencia al Servicio de la Universidad Autónoma de Guerrero (STTAISUAG) pararon labores y tomaron las instalaciones de la Unidad Académica de Ciencias Agropecuarias y Ambientales, con sede en la cabecera municipal de Iguala, y en la comunidad de Tuxpan, para pedir la salida de seis trabajadores de confianza que fueron metidos por la Rectoría de forma unilateral como becarios y exigir respeto al contrato colectivo de trabajo.
Hasta antes del mediodía los trabajadores habían informado que la acción era por 12 horas, iniciando a las 6 de la mañana. Sin embargo, al término de una reunión de evaluación del paro por parte de la Asamblea Delegacional, después de las 5 de la tarde se acordó hacer el paro laboral indefinido, debido a la falta de atención por parte de las autoridades universitarias y la postura es de continuar hasta que haya atención a sus demandas.
En este sentido, suspendieron labores y tomaron las instalaciones los 27 agremiados al STTAISUAG, que son 11 de la unidad académica ubicada en Periférico Poniente de Iguala, lo que dejó sin clases a unos 550 alumnos de las ingenierías en Agronomía y Agroecología, y los 16 de la unidad de postgrado y las unidades productivas ubicadas en la comunidad de Tuxpan.
En declaraciones hechas por la secretaria general de la delegación sindical de la escuela, Magaly Sotelo Real, denunció que a partir de 2014 desde las oficinas centrales de Rectoría nombraron de forma unilateral a dos becarios, que en la actualidad ya están siendo basificados a los que hacen pasar como estudiantes, pero que en realidad hacen funciones administrativas.
Señaló que más recientemente nombraron a otros cuatro trabajadores de confianza, que llegan como supuestos becarios a las dos unidades académicas, lo que dijo violenta sus derechos de acuerdo con el contrato colectivo de trabajo, que en su cláusula 4 estipula la exclusividad del sindicato de proponer a la UAG al personal técnico, administrativo y de intendencia para su contratación.
Denunciaron que los contratos que está entregando en la actualidad el rector Javier Saldaña son de vía unilateral, y ha metido al personal con la modalidad de becarios, que los hacen pasar como estudiantes, pero que llegan a trabajar en funciones administrativas, y al paso de seis meses o un año ya los regularizan y los basifican, “para hacer notar que ingresan de manera bilateral entre acuerdos del rector y el comité ejecutivo central, que se presta a esa violación del contrato colectivo de trabajo”.
Entre sus demandas, dijo, es que el rector Javier Saldaña respete el contrato colectivo de trabajo, la separación inmediata del personal de confianza que realiza funciones del personal sindicalizado, el ascenso de categorías de los trabajadores de base y la contratación de cuatro trabajadores para esta unidad académica, siendo los sindicalizados quienes hagan las propuestas.
Asimismo, exigen al comité ejecutivo central del sindicato que cumpla con su papel de apoyar a sus agremiados y no de defensa al patrón.

 

Protestan estudiantes de Economía en la Coordinación Zona Sur de la UAG; piden que no los cambien de campus

Alumnos de la Escuela Superior de Economía, de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), protestaron en las oficinas de la Coordinación General de la Zona Sur para exigir que no sean trasladados al Campus Llano Largo, pues eso les va generar un “fuerte gasto económico”, cuando la mayoría son de escasos recursos.
Desde las 10 de la mañana alrededor de 50 alumnos protestaron en las oficinas y manifestaron que quieren concluir su estudios en la escuela de Economía, ubicada en Ruiz Cortines, pues ahí iniciaron y, además, los que van egresar están haciendo su servicio social en dependencias céntricas.
Los jóvenes en un oficio argumentan que el cambiarse a Llano Largo implicaría más gasto y hay alumnos que trabajan y estudian, por lo que implicaría dejar una de la dos cosas.
El estudiante e integrante de la comisión que representa a los estudiantes de Economía, Eduardo Arteaga Mejía, manifestó que “a futuro el campus va ser para bien de los estudiantes, pero que sea para las nuevas generaciones, las que ya sepan que van estudiar allá”. Indicó que lo que piden es concluir sus estudios donde están actualmente. Indicó que la molestia fue porque la dirección les informó que a partir del 12 de febrero se tenían que presentar en el Campus Llano Largo.
Una comisión de alumnos se reunió con el coordinador de la Zona Sur, Efrén Arellano Cisneros, por cerca de una hora, y al salir el estudiante Arteaga Mejía informó que no habrá clases hasta que haya un acuerdo y que pidieron hablar con el rector Javier Saldaña, para exponerle sus argumentos para no ir al Campus de Llano Largo, entre ellas, que generaría más gastos porque muchos estudiantes son de comunidades alejadas y les va a ser imposible irse hasta allá.
Agregó que les han informado que va desaparecer el turno vespertino e insistió el estudiante en que nada más piden terminal la licenciatura donde empezaron, para que no aumente la deserción en la escuela. Mientras que el coordinador Efrén Arellano dijo que el rector Javier Saldaña se ha preocupado porque los diferentes programas estén en las mejores condiciones, tengan una mejor infraestructura y mayores espacios de esparcimiento, y eso lo tiene el campus Llano largo.
Indicó que la UAG ha estado creciendo y se tienen algunos programas educativos con poco espacio, como son las instalaciones donde se encuentran Economía, Derecho y Sociología, “están en un lugar muy reducido, no caben, eso está impidiendo el crecimiento de los programas y reciben muy pocos alumnos”.
Añadió el funcionario universitario que el campus Llano Largo tiene la finalidad de que estos programas educativos tengan la posibilidad de crecer.
Agregó que en el caso de Economía se tiene un edificio moderno y ya hay grupos de esa escuela en el campus. Sobre lo alejado del campus, dijo que la mayoría de las universidades tienen sus campus a orilla de la ciudad, porque es ahí donde tienen la posibilidad de crecer y el crecimiento de ese lugar en el futuro va permitir que las autoridades vayan viendo la posibilidad de buscar convenios para que el costo no sea muy alto. Añadió que ahí ya está funcionando Ciencias Ambientales, Nutrición, Economía y Deportes, entre otras.

 

Protestan rechazados de Medicina en el Zócalo; el rector afirma que ya se les atiende

Estudiantes rechazados de la Unidad Académica de Medicina, de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), protestaron en el Zócalo de Acapulco, donde denunciaron que jóvenes con menor puntaje fueron admitidos al curso y piden audiencia con el rector Javier Saldaña Almazán, quien afirma que ya se atiende desde el lunes a los estudiantes.
Al mediodía de este miércoles, los jóvenes, que aseguran no son de ningún movimiento estudiantil, fueron acompañados de sus padres durante su protesta en el Zócalo, para pedir al rector que los atienda y revise sus casos, porque aseguran que hay alumnos que fueron aceptados y tienen menor puntaje que ellos.
Los jóvenes exhibieron pancartas que decían: “Javier Saldaña, la educación no se vende” y dijeron que iban estar organizando protestas hasta que obtuvieran respuesta a su demanda, porque son 10 estudiantes los que obtuvieron mejor puntuación, que otros que ya se encuentran en el curso.
“Esta manifestación es porque queremos una audiencia con el rector, porque hay alumnos que fueron aceptados y tienen menor puntaje que nosotros, a nosotros nos rechazaron, y queremos una audiencia y que nos den una solución”, dijo la estudiante Laura Chávez Chávez, que obtuvo una puntuación de más de mil 100.
Detalló que se dieron cuenta que estudiantes con menor puntaje entraron, porque “hubo un curso de admisión y no es justo, porque nosotros obtuvimos más puntuación, y hubo quienes obtuvieron menos puntos y están dentro del curso de inducción”.
La estudiante que no pudo ingresar al curso, según porque no obtuvo el puntaje, aclaró que “no pertenecemos a ningún movimiento, por lo mismo de que queremos llegar a un acuerdo pacífico con el rector. Queremos una audiencia para una pronta solución”.
En tanto, el rector Saldaña Almazán dijo que una comisión de la institución atiende desde este miércoles a los estudiantes rechazados de la facultad de Medicina, e insistió en que todos los admitidos ingresaron por el puntaje obtenido del examen.
En declaraciones previas a la conferencia magistral y conversatorio Agentes Culturales para el Desarrollo, en la Unidad de Estudios de Posgrados e Investigaciones (UEPI), anunció que para el próximo ciclo escolar desaparecerá un grupo de cada una de las cinco escuelas de Enfermería de la institución, lo que significarán 250 espacios menos, por la falta de lugares donde los enfermeros puedan realizar sus prácticas.
El rector informó que el director general de administración escolar, Jaime Kahan Hernández, y el coordinador de la Zona Sur se reuniría con los inconformes durante la tarde de ayer.
En Acapulco, desde la semana pasada, han estado manifestándose dos grupos de rechazados, los que pertenecen Movimiento Kiosco y un grupo de jóvenes independientes que protestó el martes en las escalinatas del Ayuntamiento y ayer en el zócalo.
El rector dijo que el ingreso a la facultad de Medicina ha sido tratado con mucha transparencia y puso de ejemplo que ninguno de los 15 hijos de trabajadores, que no pasaron el examen, fueron inscritos pese a que ayer algunos maestros le solicitaron su intervención para poder acomodar a sus hijos. Incluso dijo que políticos han solicitado el ingreso de sobrinos a la facultad.
“Estamos incluso dispuestos a que intervenga la Auditoría Superior del Estado o la Contraloría, para que revise los resultados. Lamentablemente son muy pocos los espacios que se ofrecen, y bueno es parte de las políticas públicas a veces”, expresó.
En temas financieros, el rector informó que la federación hasta este miércoles no había depositado el presupuesto a la UAG, y el gobierno del estado entregó un préstamo de 52 millones de pesos para enero y febrero.

 

Protestan alumnos rechazados de Medicina de la UAG; exigen audiencia con el rector

Estudiantes rechazados de la Facultad de Medicina, de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), protestaron en las escalinatas de la escuela para exigir una audiencia con el rector Javier Saldaña Almazán.
En declaraciones una de las diez jóvenes, que se dijeron independientes al movimiento Kiosco, Laura Chávez Chávez, demandó al rector atención directa y señaló que en el proceso de ingreso hubo jóvenes que tuvieron menor puntaje en el examen y así lograron inscribirse, porque funcionarios los apoyaron o por tener dinero.
La estudiante dijo que en la lista de aceptados hubo quienes obtuvieron 990 puntos y entraron. Indicó que los diez estudiantes, que son de municipios de Costa Chica y Costa Grande, confiaron en la universidad y la segunda ronda de exámenes; sin embargo, ven que algunos estudiante lograron entrar sin alcanzar el puntaje o por ser hijos de trabajadores.
Los inconformes comenzaron la protesta a la 1 de la tarde e indicaron que permanecerían en el lugar de manera indefinida hasta que el rector los atienda.

Un año de notas malas: 15 maestros y estudiantes de la UAG fueron asesinados en seis municipios

En este año, 15 maestros y estudiantes de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) fueron asesinados en el estado, mientras que dos alumnos de la Facultad de Contaduría y Administración de Acapulco permanecen desaparecidos, y el ex director de la Preparatoria 2, Evaristo Zaragoza Patricio, fue secuestrado.
De acuerdo con información publicada en El Sur, desde enero y al 20 de diciembre de 2017 se registraron 15 asesinatos en Acapulco, Chilpancingo, Chilapa, Coyuca de Benítez, Iguala y Cuajinicuilapa.
El 21 de octubre pasado, durante la conmemoración del inicio de la lucha por la autonomía, el rector Javier Saldaña Almazán pidió justicia para los 27 universitarios que han sido asesinados en los últimos cuatro años; sin embargo, la UAG no proporcionó información actual de los crímenes que El Sur solicitó.
La tarde del 8 de enero, el cuerpo de la integrante del Comité Ejecutivo Central (CEC) del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UAG (STAUAG), Jeany Rosado Peña, fue hallado a un costado de la Autopista del Sol, en el tramo entre Chilpancingo y Tierra Colorada; mientras que su ex esposo, el médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Ciudad Altamirano, Nicéforo Cabrera Rojas, y su hijo de 13 años de edad, Isaac Daniel Cabrera Rosado, fueron asesinados a balazos en su casa ubicada en la colonia Recursos Humanos, atrás del Palacio de Gobierno, en la capital.
El asesinato de Rosado Peña y su familia conmocionó a los universitarios, quienes no sólo la despidieron con un homenaje en las oficinas centrales del STAUAG en la capital, también marcharon y exigieron a la Fiscalía General del Estado (FGE) una investigación exhaustiva con resultados. Aunque más tarde se informó que tres vehículos, presuntamente robados de la casa de Rosado Peña el día de los homicidios, fueron localizados, uno en Cuernavaca, Morelos, no se detuvo a ningún presunto responsable de los hechos.
El 29 de enero la estudiante de la Preparatoria 16, Cinthia Pamela Quiroz, de 18 años, fue asesinada a balazos en el centro de Coyuca de Benítez. El 31 de marzo, el maestro de la Unidad Académica de Enfermería 2, José Luis Cruz Hernández, fue ahorcado junto con su esposa en una casa ubicada en la colonia Cumbres de Figueroa, en Acapulco.
Mayo fue el mes en que los asesinatos de los universitarios impactaron a la sociedad y motivaron distintas manifestaciones en la capital, para exigir el cese la violencia en el estado, así como el esclarecimiento de los crímenes.
El 8 de mayo, el cuerpo decapitado del estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras, Jahaziel Gálvez Ayatle, de 22 años, fue hallado en Chilapa. El 13 de mayo, el estudiante de la facultad de Ciencias de la Comunicación y Mercadotecnia, Cristian Santiago Navarrete, de 22 años, fue asesinado durante el enfrentamiento entre el Frente Unido para la Seguridad y Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) y la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) en El Ocotito, municipio de Chilpancingo.
El 17 de mayo, el estudiante de la Preparatoria 32, Samuel González Saavedra, fue asesinado y su cuerpo desmembrado se encontró en la colonia Adolfo López Mateos, de Iguala. El 24 de mayo, el estudiante de la Escuela Superior de Artes, Darwin Raymundo Barrientos Miranda, fue asesinado a balazos en el bulevar Vicente Guerrero en la capital.
Según consta en un video que se difundió en redes sociales, Barrientos Miranda no murió al instante tras recibir los impactos de bala; el joven trató de incorporarse, pero no recibió ningún tipo de asistencia médica por parte de los policías estatales y agentes ministeriales que llegaron para acordonar la zona. Las imágenes trascendieron, y a pesar de que los universitarios salieron a las calles a exigir justicia, no se informó de ningún detenido por los hechos o avances en la investigación.
El 23 de agosto, el estudiante de la Maestría en Ingeniería para la Innovación y Desarrollo Tecnológico (MIIDT), que imparte la Facultad de Ingeniería de la Universidad en Chilpancingo, Engelbert Martínez de la Cruz, fue asesinado a balazos cerca de la alameda Granados Maldonado, en la capital.
El 30 de septiembre, el director de la Preparatoria 2, José Villanueva Arce, fue asesinado a balazos mientras circulaba en su automóvil en la avenida Ruiz Cortines en Acapulco; su asesinato motivó que Saldaña Almazán emplazara a la FGE a resolver el crimen en tres días, y a exigir seguridad en el estado, antes su administración se limitaba a condenar los homicidios mediante esquelas.
Ante el llamado de justicia de Saldaña Almazán, la FGE investigó el crimen de Villanueva Arce y determinó que no fue premeditado, sino que se trató de un hecho circunstancial por el que tampoco se informó de algún detenido.
El 6 de octubre fue hallado el cuerpo desmembrado de un estudiante de la Preparatoria 26, quien fue identificado como Alberto, de 19 años de edad, hallado en la calle Poniente 10 en Chilapa. Mientras que el 12 de octubre un estudiante de quinto semestre del turno vespertino de la Facultad de Psicología, fue encontrado ensabanado y con un torniquete a un lado del hospital privado Magallanes, a una cuadra de la avenida Costera, en Acapulco.
A consecuencia del crimen, el Consejo de Unidad, académicos y directivos de la Facultad de Psicología suspendieron clases, por tratarse de “una situación delicada”, así como por temor ante los constantes crímenes en Acapulco.
El 16 de noviembre el cuerpo del estudiante de la Escuela Superior de Gobierno y Gestión Pública, Ángel Iván Argüelles, fue hallado en el viejo libramiento a Tixtla, con huellas de tortura. El joven era militante activo del PRI.
Durante lo que va de diciembre ocurrieron dos asesinatos en Acapulco, el 2 de diciembre una estudiante de Enfermería 2 fue hallada decapitada, envuelta en una lona, cerca del contenedor de basura de la colonia Carabalí; mientras que el 5 de diciembre, una estudiante de la Facultad de Contaduría y Administración fue asesinada a balazos en el conjunto habitacional Infonavit, en la colonia Alta Progreso.
Por otra parte, el 7 de diciembre fue hallado el cuerpo del estudiante de la Facultad de Veterinaria y Zootecnia de 24 años, Jorge Cortés Carmona, en Cuajinicuilapa, luego de haber desaparecido el 28 de octubre. Su tío, sobreviviente de la masacre de El Charco, municipio de Ayutla, Efrén Cortés Chávez, exigió que la Procuraduría General de la República (PGR) atrajera el caso, ante la incapacidad que demostró la FGE para resolverlo.

Los desaparecidos

Saldaña Almazán informó que Zaragoza Patricio fue privado de su libertad el 10 de diciembre. A la fecha se desconoce el paradero del académico, que es originario del municipio de Azoyú, cuenta con dos licenciaturas, Físico-Químico y Licenciatura en Ciencias Biológicas, ambas las cursó en la máxima casa de estudios, donde ingresó para trabajar como académico en 1987; ha sido dos veces director de la Preparatoria 2, con sede en Acapulco, así como subdirector académico.
Mientras que dos estudiantes de la Facultad de Contaduría y Administración, del mismo grupo de la joven asesinada a balazos el 5 de diciembre, están desaparecidos. Aunque el rector no abundó en detalles de los casos, dijo que se trata de una situación “compleja” y “muy delicada”, por la que solicitó vigilancia militar en las escuelas de la UAG.

Comisiones que no dan informes

El 13 de enero de este año, antes de contender por la Rectoría por segunda ocasión consecutiva, Saldaña Almazán manifestó ante el Consejo Universitario su preocupación por la violencia y la inseguridad en el estado, por lo que propuso la creación de una comisión que se encargaría de hacer un análisis de la situación en la materia, escuela por escuela.
La conformación de la comisión y la publicación de un pronunciamiento para condenar los crímenes en Guerrero se aprobaron por unanimidad. Dicha comisión fue integrada por los ex rectores Florentino Cruz Ramírez y Ramón Reyes Carreto; el investigador Sergio Paredes, quien es especialista en encuestas; y los secretarios generales del STAUAG, Ofelio Martínez Llanes, y del Sindicato de Trabajadores Técnicos, Administrativos y de Intendencia al Servicio de la UAG (STTAISUAG), Brenda Alicia Alcaraz González.
A la fecha no se informó del avance en la investigación, que se realizaría para revisar los protocolos de seguridad, pues según Saldaña Almazán los establecidos por la Secretaría de Gobernación y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) “obviamente se quedan cortos”.
Mientras que una sesión extraordinaria, el 2 de junio de este año, el Consejo Universitario volvió a aprobar la creación de una Comisión Especializada para conocer los problemas en materia de seguridad de cada escuela y así, implementar los protocolos de seguridad necesarios. Tampoco se dieron a conocer los avances o resultados del trabajo que haría la comisión.
De manera constante Saldaña Almazán solicita seguridad de los tres órdenes de gobierno, no sólo para las escuelas de la UAG, sino para la sociedad guerrerense.