30 agosto,2025 8:02 am

Incendian casas de Cruz Fandango pobladores armados de Cuyustláhuac, en Alcozauca

Los agresores irrumpieron a las 11 de la mañana y se retiraron cerca de las 4 de la tarde. Las comunidades enfrentan un conflicto agrario desde hace más de 30 años

Chilpancingo, 30 de agosto de 2025. Pobladores de Cuyustláhuac irrumpieron en la comunidad de Cruz Fandango, ambas del municipio de Alcozauca, en la región Montaña, e incendiaron por los menos ocho casas, así como la comisaría municipal; asimismo, entraron de forma violenta en otras cinco viviendas, después de que sacaron a sus ocupantes.

Ambas comunidades enfrentan un conflicto agrario desde hace más de 30 años, que ahora ha trascendido a lo social y religioso.

Los agresores irrumpieron a las 11 de la mañana y se retiraron cerca de las 4 de la tarde. Después de casi cuatro horas de violencia, ninguna autoridad llegó para proteger a los lugareños.

La vecina Patricia García Apo-linar informó por teléfono que lle-garon unos 50 hombres de Cuyus-tláhuac con policías municipales a bordo de dos patrullas y le pren-dieron fuego primero a la casa de Pablo Cervantes, quien no se encontraba ahí. Después se siguie-ron con otras viviendas, ubicadas en la entrada de la comunidad.

Dijo que desde lejos vieron que los agresores destruyeron cercas y las plantas de los patios de las casas.

Los pobladores de Cuyus-tláhuac llegaron hasta la comisaría municipal, ubicada cerca del centro de la localidad, a la que después de saquearla, le prendieron fuego.

García Apolinar informó que en algunas casas sacaron a los morado-res, entre ellos mujeres y niños. En otras, las familias se salieron antes de que llegaran los agresores.

A la 1 de la tarde, la misma mujer aseguró que éstos habían retenido a tres señores: Ángel Reyes, Modesto González y Fidel González Martínez, a quienes pretendían llevárselos a Cuyustláhuac, pero esta versión al final no se confirmó.

El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, a las 2 de la tarde demandó la intervención urgente de las autoridades, para evitar que la violencia se convirtiera en tragedia.

Dijo que estas acciones obedecen a que los pobladores de Cuyustláhuac, “ya quieren correr del lugar a los de Cruz Fandango”, que ante la falta de intervención de las autoridades para mediar en el conflicto, decidieron ir y quemar las casas para sacarlos a la mala”.

Informó que le contaron que llegaron unas 100 personas armadas y que a pesar de que llegó la policía municipal, al ver que era mucha gente mejor de retiraron, los vecinos “está pidiendo auxilio y está huyendo por los cerros”.

El activista informó que la gente de Cuyustláhuac, “de por sí han querido que las autoridades los desplacen, que se vayan, que los saquen”.

Indicó que antes pedían que se fueran solamente 15 personas, pero que ahora exigen que se vaya todo el pueblo, “el hecho de que estén queriendo destruir la comisaría es una expresión clara de que quieren correrlos como pueblo”.

El 21 de julio pasado, ocurrió un primer enfrentamiento a tiros entre los vecinos de las dos comunidades. Esa vez tres personas resultaron heridas y la gente de Cuyustláhuac retuvo a cinco hombres, entre ellos, a un menor de 15 años que fue liberado al día siguiente.

Los otros cuatro fueron liberados el 30 de julio, con la condición de que sus familiares retiraran las demandas que habían presentado en el Ministerio Público de Tlapa.

Las autoridades estatales y federales convinieron una reunión con ambas partes, para el 15 de agosto, a fin de resolver el conflicto; sin embargo, la reunión no se realizó.

Abel Barrera explicó que tiene conocimiento de que no se realizó porque están en espera de que el Tribunal Unitario Agrario (TUA) de Chilpancingo resuelva el asunto que se dirime en esa instancia, “en tanto, las autoridades dejaron en suspenso la reunión”.

Recriminó que con ello les dieron oportunidad a los de Cuyustláhuac, para que se organizaran para “ir a sacarlos a la mala. Lo peor es que hay niños y señoras, están agarrando parejo y la gente ya se está saliendo”.

El conflicto, según los pobladores, inició hace 35 años, cuando el señor Juan Crescencio Reyes vio donde ahora está establecido Cruz Fandango “la figura de Jesucristo, elevándose entre la neblina que cubría el bosque, y escuchó una voz que le ordenaba edificar un templo en ese lugar”.

Se dijo que Juan Crescencio ya no se fue de allí, “el hallazgo sagrado se regó como pólvora en las comunidades aledañas, que llegaban por decenas a ver a Juan Crescencio”.

Muchos de los visitantes tampoco se fueron y Juan Crescencio les señaló un terreno para que edificaran sus casas y cultivaran sus alimentos.

Los pobladores le llamaban Juan “nuestro padre”, se organizaban para cultivar sus tierras y darle un diezmo para que vivieran él y su familia.

En tanto que Juan Crescencio designaba a la autoridad del pueblo, que a menudo era alguno de sus hijos o familiares más cercanos, con el tiempo, éstas y otras circunstancias fueron medrando su autoridad mítica y política.

Al cabo de varios años, las nuevas generaciones empezaron a cuestionarlo y las confrontaciones entre Juan Crescencio y el resto de la población de Cruz Fandango aumentaron. Les reclamaban que no son dueños de las tierras, porque llegaron de otros pueblos y con el apoyo de Cuyustláhuac, donde se encuentra la cabecera agraria, ahora les exigen que abandonen las tierras.

El conflicto en Alcozauca es por “un asunto étnico, religioso”, dice Rodríguez Cisneros

El subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, dijo que la causa de los hechos registrados en el municipio de Alcozauca es por “un asunto étnico, religioso”.

Durante una llamada telefónica a El Sur, pobladores de la comunidad de Cruz Fandango denunciaron que unos 50 habitantes de la localidad de Cuyuxtláhuac, ambas del municipio de Alcozauca, incendiaron tres casas, entre ellas la del vecino Pablo Cervantes.

Indicaron que los agresores llegaron acompañados de agentes de la Policía Municipal, quienes no intervinieron, y urgieron a las autoridades a atender el conflicto.

En declaraciones en el punto conocido como Parador del Marqués, donde integrantes de la sección 14 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación bloquearon el paso vehicular para exigir pagos, al respecto de la situación en la Montaña, el subsecretario indicó que se trasladó al lugar personal de la Secretaría de Defensa Nacional, Guardia Nacional y Policía Estatal.

Añadió que se comunicó vía telefónica con el alcalde Crispín Agustín Mendoza, quien también se trasladó “a estos linderos donde se dio esta confrontación”.

“Es un asunto que data de unos 30 años, una persona que es como un vidente dice que tuvo una visión, que habló con Dios y Dios le dijo que se estableciera en ese punto. De alguna manera convenció a los ejidatarios de ese tiempo y le dieron ese espacio”, explicó.

Sin embargo, “este hombre ya mandó traer a otros y a otros, ya son muchos y ya no los quieren ahí. Es un asunto étnico y religioso que tiene que ver también con cuestiones agrarias. Ya estamos atendiendo y esperamos que con la presencia policial ya no se siga dando la confrontación”.

En cuanto a las muertes de actores políticos, registradas en la Montaña, en presuntos accidentes automovilísticos, como el caso de la ex candidata de Morena a la alcaldía de Zitlala, Lidia Tehuitzin Guillermo, y su esposo Gabriel Vicente Tlatempa, registrada el martes pasado, dijo que la Fiscalía General del Estado realizará las investigaciones correspondientes.

No obstante, puntualizó que “el reporte que tenemos nosotros ahí en la fiscalía, es que perdieron la vida en un accidente y los actos de investigación habrán de determinar las causas de la muerte”.

Zacarías Cervantes/ Alina Navarrete Fernández